Agenda

21 Feb 2018
19:30
Eucaristía Diaria Santo Cristo
22 Feb 2018
19:30
Eucaristía Diaria Santo Cristo
23 Feb 2018
19:30
Eucaristía Diaria Santo Cristo
23 Feb 2018
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
24 Feb 2018
17:30
Ermita de Fátima Eucaristia Sabados
24 Feb 2018
19:30
Eucaristía Diaria Santo Cristo
25 Feb 2018
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Eucaristía -Virgen de la Cabeza
25 Feb 2018
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Eucaristía Domingos Santo Cristo
25 Feb 2018
19:30
Eucaristía Diaria Santo Cristo
26 Feb 2018
19:30
Eucaristía Diaria Santo Cristo

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Intención 
    

VI Domingo ~ Tiempo Ordinario ~ Ciclo B. 11 de febrero

Tomo III Salterio 2ª Semana

NTRA. SRA. DE LOURDES.
Santos Pedro Maldonado pb mr,
Sotera vg mr, Pascual I pp

I JORNADA MUNDIAL DEL ENFERMO (LOURDES)

COLECTA CAMPAÑA CONTRA EL HAMBRE EN EL MUNDO

Papa francisco: La curación del leproso se desarrolla en tres breves pasajes: la invocación del enfermo, la respuesta de Jesús, las consecuencias,de la curación prodigiosa. El leproso suplica a Jesús «de rodillas» y le dice: «Si quieres, puedes limpiarme». Ante esta oración humilde y confiada Jesús reacciona con una actitud profunda de su alma: la compasión, que significa "padecer-con-el otro”. La misericordia de Dios supera toda barrera y la mano de Jesús toca al leproso. El no se coloca a una distancia de seguridad y no actúa por poder, sino que se expone directamente al contagio de nuestro mal; y asi precisamente nuestro mal se convierte en el punto del contacto: Él Jesús toma de nosotros nuestra humanidad enferma y nosotros tomamos de Él su humanidad sana y sanadora. Esto ocurre cada vez que recibimos con fe un Sacramentó: el Señor Jesús nos “toca” y nos dona su gracia. Hoy, a nosotros, el Evangelio de la curación del leproso nos dice que, si queremos ser verdaderos discípulos de Jesús, estamos llamados a convertirnos, unidos a Él, en instrumentos de su amor misericordioso, superando todo tipo de marginación (15-2-2015).

 PRIMERA LECTURA 

EL LEPROSO TENDRÁ SU MORADA FUERA DEL CAMPAMENTO

La ley sacerdotal defiende a la comunidad contra la lepra y similares enfermedades contagiosas. Las considera «impureza» ritual. Por eso es el sacerdote quien dictamina sobre segregación, al descubrir la enfermedad. El segregado es requerido a hacerse notar, para que nadie se contagie. Plausible defensa de la comunidad. ¿Y la persona del enfermo? Otra página de la Biblia mostrará que Dios se acuerda de él.

 

Lectura del libro del Levítico 13, 1-2. 44-46

El Señor dijo a Moisés y a Aarón: —«Cuando alguno tenga una inflamación, una erupción o una mancha en la piel, y se le produzca la lepra, será llevado ante Aarón, el sacerdote, o cualquiera de sus hijos sacerdotes. Se trata de un hombre con lepra: es impuro. El sacerdote lo declarará impuro de lepra en la cabeza. El que haya sido declarado enfermo de lepra andará harapiento y despeinado, con la barba tapada y gritando: "¡Impuro, impuro!". Mientras le dure la afección, seguirá impuro; vivirá solo y tendrá su morada fuera del campamento».

Palabra de Dios.

Salmo responsorial: Salmo 31, 1-2. 5. 11 (R.: cf. 7)

(Salmo 31) En aquel tiempo había una tendencia a considerar la enfermedad como producto del pecado de una persona. En respuesta a la primera lectura, el salmo nos presenta a un Dios misericordioso que borra nuestras culpas. Contestaremos todos

R. Tú eres mi refugio, me rodeas de cantos de liberación.

Dichoso el que está absuelto de su culpa,
a quien le han sepultado su pecado;
dichoso el hombre a quien el Señor
no le apunta el delito. R. 

Había pecado, lo reconocí,
no te encubrí mi delito;
propuse: «Confesaré al Señor mi culpa»
y tú perdonaste mi culpa y mi pecado. R. 

Alegraos, justos, y gozad con el Señor;
aclamadlo, los de corazón sincero. R. 

SEGUNDA LECTURA

SEGUID MI EJEMPLO, COMO YO SIGO EL DE CRISTO

El cristiano no presenta, como tal, un específico «modo de |vida»: ni español, ni americano, ni romano, ni occidental, ni oriental. El cristiano debería ser siervo de todos. El Evangelio es una buena noticia, de la que ni el oriente ni el occidente, ni el norte ni el sur tienen el monopolio de traducción, de edición o de difusión.

 

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 10, 31—11, 1

Hermanos: Cuando comáis o bebáis o hagáis cualquier otra cosa, hacedlo todo para gloria de Dios. No deis motivo de escándalo a los judíos, ni a los griegos, ni a la Iglesia de Dios, como yo, por mi parte, procuro contentar en todo a todos, no buscando mi propio bien, sino el de la mayoría, para que se salven. Seguid mi ejemplo, como yo sigo el de Cristo.

Palabra de Dios.

EVANGELIO

LA LEPRA SE LE OUITÓ. Y QUEDO LIMPIO

El encargo insistente, que Jesús da a los enfermos curados por él, de no divulgar la curación es debido al esfuerzo que él hacía por evitar el culto a la personalidad y el triunfalismo. El bien no hace ruido ni el ruido hace bien.

 

Lectura del santo evangelio según san Marcos 1, 40-45

En aquel tiempo, se acercó a Jesús un leproso, suplicándole de rodillas: —«Si quieres, puedes limpiarme». Sintiendo lástima, extendió la mano y lo tocó, diciendo: —«Quiero: queda limpio». La lepra se le quitó inmediatamente, y quedó limpio. Él lo despidió, encargándole severamente: —«No se lo digas a nadie; pero, para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés». Pero, cuando se fue, empezó a divulgar el hecho con grandes ponderaciones, de modo que Jesús ya no podía entrar abiertamente en ningún pueblo; se quedaba fuera, en descampado; y aun así acudían a él de todas partes.

Palabra del Señor.

Oración de los fieles

  1. Para que la Iglesia siga saliendo al encuentro de los enfermos y dolientes de nuestra sociedad. Oremos.
  2. Para que nuestros gobernantes provean de todo lo necesario en el ramo de la salud de nuestro país, y así calmar el dolor y la enfermedad de sus conciudadanos,. Oremos.
  3. Para que todos los enfermos, especialmente los que no tienen los recursos para obtener su tratamiento médico, para  que encuentren en los cristianos la ayuda necesaria. Oremos.
  4. Para que todos los pobres puedan tener acceso a la atención médica. Oremos.
  5. Para que todos nosotros hoy seamos liberados de nuestras dolencias y enfermedades, sobretodo la lepra del pecado. Oremos.

Oración:

SEÑOR, si quieres, puedes limpiarme. A mi paso por este mundo, se me van pegando a los pies -y al corazón- el barro del mundo y sus apetencias, que son peor que la lepra. Yo quiero ser limpio de corazón, limpio de vida: no por mis fuerzas, sino por tu gracia y para tu gloria.