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Agenda

10 Jul 2020
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
11 Jul 2020
17:00
Fatima
17 Jul 2020
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
18 Jul 2020
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31 Jul 2020
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08 Ago 2020
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Fatima

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1 de septiembre de 2019

Liturgia de las Horas: Tomo IV - Semana 2ª del Saterio

Santos Josué AT, Gil ab, Sixto ob,
Vicente ob, Ntra. Sra. de los Ángeles del Puig

JORNADA MUNDIAL DE ORACIÓN POR EL CUIDADO DE LA CREACIÓN

Papa Francisco: El episodio del Evangelio de hoy nos muestra a Jesús en la casa de uno de los jefes de los fariseos, observando entretenido cómo los invitados al ban- «Glej quete se afanan en ocupar los primeros puestos. Es una escena que hemos visto muchas veces: hacerse con el mejor sitio incluso con los codos. Jesús dice: «Cuando seas convidado por alguien a una boda, no te pongas en el primer puesto... al contrario  cuando seas convidado, vete a sentarte en el último puesto» (Le 14,8-9). Jesús no pretende dar normas de comportamiento social, sino una lección sobre el valor de la humildad. La historia enseña que el orgullo, el arribismo, la vanidad y la ostentación son la causa de muchos males. Y Jesús nos hace entender la necesidad de elegir el último lugar, es decir, de buscar la pequeñez y pasar inadvertidos: la humildad. Cuando nos ponemos ante Dios en esta dimensión de humildad, Dios nos exalta, se inclina hacia nosotros para elevarnos hacia Él: «Porque todo el que se enaltece será humillado; y el que se humilla será enaltecido». ¡Dios paga mucho más que los hombres! ¡Él nos da un lugar mucho más bonito que el que nos dan los hombres! El lugar que nos da Dios está cerca de su corazón y su recompensa es la vida eterna. «Y serás bienaventurado —dice Jesús— ...te pagarán en la resurrección de los justos». Es lo que describe la segunda parábola, en la cual Jesús indica la actitud desinteresada que debe caracterizar la hospitalidad, y dice así: «Cuando des un banquete, llama a los pobres, a los lisiados, a los cojos, a los ciegos; y serás bienaventurado, porque ellos no pueden pagarte». Se trata de elegir la gratuidad en lugar del cálculo oportunista que intenta obtener una recompensa, que busca el interés y que intenta enriquecerse cada vez más. En efecto, los pobres, los sencillos, los que no cuentan, jamás podrán corresponder a una invitación para almorzar. Jesús demuestra de esta manera su preferencia por los pobres y los excluidos, que son los privilegiados del Reino de Dios, y difunde el mensaje fundamental del Evangelio que es servir al prójimo por amor a Dios (28-8-2016).

Monición para todas las lecturas

Las lecturas de este domingo ponen ante nuestros ojos el tema de la humildad. Podemos verlo en el texto del Eclesiástico, en el salmo y en el evangelio. El Señor prepara casa y mesa a quienes el mundo se las niega. Y el evangelista insiste: además de sentar a su mesa a los humildes. Con un corazón humilde y sencillo escuchemos atentamente esta Palabra.

(25 de agosto de 2019)

Liturgia de las Horas: Tomo IV - Salterio 1ª Semana

Santos: LUIS IX DE FRANCIA re

JOSÉ DE CALASANZ pb Ginés mr

Beato Luis Urbano pb mr

(18 de agosto de 2019)

Liturgia de las Horas: Tomo IV -  Salerio 4ª Semana

Santos: Elena em, Alberto Hurtado pb

Fermín ob, Agapito mr

Beatos: Manés de Guzmán pb

(11 de agosto de 2019)

Liturgia de las Horas: Tomo IV - Salterio 2ª Semana

Santos CLARA vg, Susana mr Rufino ob Alejandro ob

Beato Juan E Newmann ob

Papa Francisco: En el pasaje del Evangelio de hoy (Le 12, 32-48), Jesús habla a sus discípulos del comportamiento que hay que seguir en vista del encuentro final con Él, y explica cómo la espera de este encuentro debe impulsarnos a llevar una vida rica en obras buenas. Entre otras cosas, dice: «Vended vuestros bienes y dad limosna. Haceos bolsas que no se estropeen, y un tesoro inagotable en el cielo, adonde no se acercan los ladrones ni roe la polilla». Es una invitación a dar valor a la limosna como obra de misericordia, a no depositar nuestra confianza en los bienes efímeros, a usar las cosas sin apego y egoísmo sino según la lógica de Dios, la lógica de la atención a los demás, la lógica del amor. Nosotros podemos estar muy pegados al dinero, tener muchas cosas, pero al final no las podemos llevar con nosotros. Recordad que «el sudario no tiene bolsillos». Sobre el tema de la vigilancia habla de los siervos que esperan por la noche el regreso de su señor. «Bienaventurados aquellos siervos que el Señor, al llegar, los encuentre en vela»: es la felicidad de esperar con fe al Señor, de estar preparados con actitud de servicio. Él está presente cada día, llama a la puerta de nuestro corazón. Y será bienaventurado quien le abra, porque tendrá una gran recompensa: es más, el Señor mismo se hará siervo de sus siervos: en el gran banquete de su Reino pasará Él mismo a servirles. Esto ocurre ya cada vez que encontramos al Señor en la oración, o también sirviendo a los pobres, y sobre todo en la Eucaristía, donde Él prepara un banquete para nutrirnos de su Palabra y de su Cuerpo (7-8-2016).

Monición única para todas las lecturas:

En el libro de la Sabiduría (18, 6-9) vemos que, en las manos de Dios todo es providencia y en cualquier momento podemos aprender las lecciones de los tiempos pasados. Animándonos en la perseverancia, la carta a los hebreos presenta una lista de personas que nos han dado un ejemplo admirable de fe. Con una colección de sentencias y parábolas pretende Lucas (12, 32-48) determinar el sentido de la vida y afianzar la esperanza en la venida de Jesús. Escuchemos atentos y aprendamos de ellas.

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de la Sabiduría 18, 6-9

La noche de la liberación se les anunció de antemano a nuestros padres, para que tuvieran ánimo, al conocer con certeza la promesa de que se fiaban. Tu pueblo esperaba ya la salvación de los inocentes y la perdición de los culpables, pues con una misma acción castigabas a los enemigos y nos honrabas, llamándonos a ti. Los hijos piadosos de un pueblo justo ofrecían sacrificios a escondidas y, de común acuerdo, se imponían esta ley sagrada: que todos los santos serían solidarios en los peligros y en los bienes;
y empezaron a entonar los himnos tradicionales.

(4 de agosto de 2019)

Liturgia de la Horas: Tomo IV - Salterio 2ª Semana

Santos: JUAN Mª VIANNEY pb Patrón de los sacerdotes

Jacinto Ms, Rainiero ob mr, Aristarco NT

 

Papa Francisco: Algunos dirán: la alegría nace de las cosas que se tienen, y entonces viene la búsqueda del último modelo de smartphone, el scooter más veloz, el coche que llama la atención... La alegría no nace, no viene de las cosas que se tienen. Otros dicen que viene de las experiencias más extremas, para sentir la emoción de las sensaciones más fuertes: a la juventud le gusta caminar al borde del precipicio, ¡le gusta de verdad! Otros, incluso, del vestido más a la moda, de la diversión en los locales más en boga...La verdadera alegría no viene de las cosas, del tener, ¡no! Nace del encuentro, de la relación con los demás, nace de sentirse aceptado, comprendido, amado, y de aceptar, comprender y amar; y esto no por el interés de un momento, sino porque el otro, la otra, es una persona. La alegría nace de la gratuidad de un encuentro. Es escuchar: «Tú eres importante para mí», no necesariamente con palabras. Esto es hermoso... Y es precisamente esto lo que Dios nos hace comprender. Al llamaros, Dios os dice: «Tú eres importante para mí, te quiero, cuento contigo». Jesús, a cada uno de nosotros, nos dice esto. De ahí nace la alegría. La alegría del momento en que Jesús me ha mirado. Comprender y sentir esto es el secreto de nuestra alegría. Y la alegría del encuentro con Él y de su llamada lleva a no cerrarse, sino a abrirse; lleva al servicio en la Iglesia. Santo Tomás de Aquino decía: Bonum est diffusivum sui —no es un latín muy difícil, el bien se difunde. Y también la alegría se difunde (6-7-2013).

28 de julio de 2019

Liturgia de las Horas: Tomo III -Salterio 1ª Semana

Santos: Catalina Thomas, Victor I pp

Melchor de Quiros ob mr.

Nazario y Celso mrs.

21-07-2019

Liturgia de lks Horas: Tomo III - Salterio 4" semana

Santos LORENZO DE BRINDIS pb dc,
Práxedes vg mr, Víctor mr, Alberico pb mr

Papa Francisco: En el Evangelio de hoy el evangelista Lucas habla de Jesús que, mientras está de camino hacia Jerusalén, entra en un pueblo y es acogido en casa de las hermanas Marta y María (cf. Le 10, 38-42). Ambas ofrecen acogida al Señor, pero lo hacen de modo diverso. María se sienta a los pies de Jesús y escucha su palabra, en cambio Marta estaba totalmente absorbida por las cosas que tiene que preparar; y en esto le dice a Jesús: «Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola en el trabajo? Dile, pues, que me ayude». Y Jesús le responde «Marta, Marta, te preocupas y te agitas por muchas cosas; y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola. María ha elegido la parte mejor, que no le será quitada». En su obrar hacendoso y de trabajo, Marta corre el riesgo de olvidar —y este es el problema— lo más importante, es decir, la presencia del huésped. Y al huésped no se le sirve, nutre y atiende de cualquier manera. Es necesario, sobre todo, que se le escuche. Recordad bien esta palabra: escuchar. Porque al huésped se le acoge como persona, con su historia, su corazón rico de sentimientos y pensamientos, de modo que pueda sentirse verdaderamente en familia. Pero si tú acoges a un huésped en tu casa y continúas haciendo cosas, le haces sentarse ahí, mudo él y mudo tú, es como si fuera de piedra: el huésped de piedra. No. Al huésped se le escucha. Ciertamente, la respuesta que Jesús da a Marta —¡cuando le dice que una sola es la cosa de la que tiene necesidad!— encuentra su pleno significado en referencia a la escucha de la palabra de Jesús mismo, esa palabra que ilumina y sostiene todo lo que somos y hacemos (17-7-2016).

Monición para todas las lecturas

La hospitalidad es un tema que está presente en las lecturas de hoy. Como Abrahán recibe en su tienda a unos misteriosos visitantes, a quienes identifica con el Señor mismo, así Marta y María reciben en su casa a Jesús, el Señor. Esa acogida no está exenta de dificultades, y en  este punto engancha la segunda lectura: Pablo, que ha recibido al Resucitado como Señor de su vida, dice a los cristianos de Colosas que la tarea del anuncio del Evangelio le está reportando dolores y sufrimientos. Por nuestra parte, así como María, escuchemos atentos la Palabra de Dios.

14 de julio de 2019

Liturgia de las Horas: Tomo III - Salterio 3ª Semana

Santos CAMILO pb, Francisco Solano pb,
Tuscana vd rl. Beato Mariano de Euse pb

Papa Francisco: Hoy la liturgia nos propone la parábola llamada del «buen samaritano». Esta parábola, en su relato sencillo y estimulante, indica un estilo de vida, cuyo baricentro no somos nosotros mismos, sino los demás, con sus dificultades, que encontramos en nuestro camino y que nos interpelan. Los demás nos interpelan. Y cuando los demás no nos interpelan, algo allí no funciona; algo en aquel corazón no es cristiano. Jesús usa esta parábola en el diálogo con un maestro de la ley, a propósito del doble mandamiento que permite entrar en la vida eterna: amar a Dios con todo el corazón y al prójimo como a nosotros mismos. «Sí —replica aquel maestro de la ley— pero dime, ¿quién es mi prójimo?». También nosotros podemos plantearnos esta pregunta: ¿Quién es mi prójimo? ¿A quién debo amar como a mí mismo? ¿A mis parientes? ¿A mis amigos? ¿A mis compatriotas? ¿A los de mi misma religión?... ¿Quién es mi prójimo? Y Jesús responde con esta parábola. «Anda, y haz tú lo mismo». Hacer obras buenas, no decir solo palabras que van al viento. No. Hacer, hacer. Y mediante las obras buenas, que cumplimos con amor y con alegría hacia el prójimo, nuestra fe brota y da fruto (20-7-2016).

Monición para todas las lecturas

El libro del Deuteronomio presenta la práctica de la ley del Señor como algo asequible y positivo para el ser humano. El evangelio de Lucas lo aclara al afirmar que en ella se indica el camino que conduce a la vida eterna, y consiste en amar a Dios y al prójimo. Y lo ilustra con el ejemplo de vida del buen samaritano. 

Liturgia de las Horas: tomo III - 2ª Semana

Santos Fermín ob, Odón ob,
Edilburga ab. Beato Benedicto XI pp

JORNADA DE RESPONSABILIDAD DEL TRÁFICO

Papa Francisco: La página evangélica de hoy nos hace comprender cuán necesario es invocar a Dios «el Señor de la mies, para que envíe obreros para su mies». Su tarea es anunciar un mensaje de salvación dirigido a todos, no solo a los misioneros que van lejos, también a nosotros, cristianos que decimos una palabra buena de salvación. Y este es el don que nos da Jesús con el Espíritu Santo. Este anuncio es el de decir: «El Reino de Dios ha llegado a vosotros». En efecto, Jesús ha «acercado» a Dios a nosotros; en Jesús, Dios reina en medio de nosotros, su amor misericordioso vence el pecado y la miseria humana. Y esta es la Buena Noticia que los «obreros» deben llevar a todos: un mensaje de esperanza y de consolación, de paz y de caridad (3-7-2016).

 Monición para todas las lecturas