Agenda

05 Jun 2020
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
06 Jun 2020
17:00
Fatima
12 Jun 2020
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
13 Jun 2020
17:00
Fatima
19 Jun 2020
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
20 Jun 2020
17:00
Fatima
26 Jun 2020
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
27 Jun 2020
17:00
Fatima
03 Jul 2020
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
04 Jul 2020
17:00
Fatima

Si quieres que recemos por tí, comunícanos tu intención

Nombre 
Intención 
    

Ciclos A, B y C, 31 de mayo de 2020

Santos Noé Mawaggali mr,
Petronila vg mr, Silvio ob

DÍA DE LA ACCIÓN CATÓLICA Y DEL APOSTOLADO SEGLAR

Papa Francisco: Hoy concluye el tiempo de Pascua, cincuenta días que, desde la Resurrección de Jesús hasta Pentecostés, están marcados de una manera especial por la presencia del Espíritu Santo. Él es, en efecto, el Don pascual por excelencia. Es el Espíritu creador, que crea siempre cosas nuevas. En las lecturas de la misa del día de hoy se nos muestran dos novedades: en la primera lectura, el Espíritu hace que los discípulos sean un pueblo nuevo; en el Evangelio, crea en los discípulos un corazón nuevo. 1. Un pueblo nuevo. El día de Pentecostés el Espíritu bajó del cielo en forma de «lenguas, como llamaradas, que se dividían, posándose encima de cada uno de ellos. Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar en otras lenguas». Así es la acción del Espíritu: primero, se posa sobre cada uno, y luego pone a todos en comunicación. 2. Un corazón nuevo. Jesús Resucitado, en la primera aparición a los suyos, dice: «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados». Jesús no los condena, a pesar de que lo habían abandonado y negado durante la Pasión, sino que les da el Espíritu de perdón. El Espíritu es el primer don del Resucitado y se da en primer lugar para perdonar los pecados. Este es el comienzo de la Iglesia, este es el aglutinante que nos mantiene unidos, el cemento que une los ladrillos de la casa: el perdón. Porque el perdón es el don por excelencia, es el amor más grande, el que mantiene unidos a pesar de todo, que evita el colapso, que refuerza y fortalece. El perdón libera el corazón y le permite recomenzar: el perdón da esperanza, sin perdón no se construye la Iglesia. El Espíritu de perdón, que conduce todo a la armonía, nos empuja a rechazar otras vías: las de sentido único de quien critica a los demás. El Espíritu, en cambio, nos insta a recorrer la vía de doble sentido del perdón ofrecido y del perdón recibido, de la misericordia divina que se hace amor al prójimo. Pidamos la gracia de que, renovándonos con el perdón y corrigiéndonos, hagamos que el rostro de nuestra Madre la Iglesia sea cada vez más hermoso: solo entonces podremos corregir a los demás en la caridad. Pidámoslo al Espíritu Santo, fuego de amor que arde en la Iglesia (4-6-2017).

Monición para todas las lecturas

Cincuenta días después de haber celebrado la resurrección de Jesús, concluimos hoy el tiempo de Pascua con la Solemnidad de Pentecostés”. Y de ello hablan las lecturas que hoy hacemos, cada una desde su perspectiva. Tanto el relato evangélico como el del libro de los Hechos de los Apóstoles nos ofrecen su propia versión de este acontecimiento. El salmo nos invita a entender este momento como una “nueva creación”, y Pablo, por su parte, nos recuerda que la acción del Espíritu se manifiesta de múltiples maneras, todas ellas para el bien de la comunidad. Atentos escuchemos.

(24 de mayo de 2020)

Liturgia de las Horas: Tomo II -Salterio 3ª semana

María Auxiliadora. Santos Vicente de
Lérins pb mj, Simeón Estilita pb er,
Juana mujer de Cusa NT,
Traslación de Santo Domingo

JORNADA MUNDIAL DE LAS COMUNICACIONES SOCIALES

Papa Francisco: En muchos países se celebra hoy la solemnidad de la Ascensión del Señor. Esta fiesta contiene dos elementos. 1. Por una parte, la Ascensión orienta nuestra mirada al cielo, donde Jesús glorificado se sienta a la derecha de Dios. 2. Por otra parte, nos recuerda el inicio de la misión de la Iglesia: Jesús resucitado ha subido al cielo y envía a sus discípulos a difundir el Evangelio por todo el mundo. La Ascensión nos exhorta a levantar la mirada al cielo, para después dirigirla ir mediatamente a la tierra, llevando adelante las tareas que el Señor resucitado nos confía La misión confiada por Jesús a los apóstoles ha proseguido a través de los siglos, y prosigue todavía hoy: requiere la colaboración de todos nosotros. Cada uno, en efecto, por el bautismo que ha recibido está habilitado por su parte para anunciar el Evangelio. La Ascensión del Señor al cielo, mientras inaugura una nueva forma de presencia de Jesús en medio de nosotros, nos pide que tengamos ojos y corazón para encontrarlo, para ser virio y para testimoniarlo a los demás. Se trata de ser hombres y mujeres de la Ascensión, es decir, buscadores de Cristo a lo largo de los caminos de nuestro tiempo, llevando su palabra de salvación hasta los confines de la tierra (13-5-2018).

Liturgia de las Horas: Tomo II – Salterio 2ª semana

Santos PASCUAL BAILÓN rl.

Víctor mr, Heraclio y Pablo mrs.

 Papa Francisco: Jesús promete a sus amigos, en un momento triste y oscuro que, después de Él, recibirán «otro Paráclito», otro "Abogado", otro Defensor otro Consolador: «el Espíritu de la verdad»; y añade: «No os dejaré huérfano volveré a vosotros». Estas palabras transmiten la alegría de una nueva venid de Cristo: Él, resucitado y glorificado, vive en el Padre y, al mismo tiempo, viene a nosotros en el Espíritu Santo. «El que me ama, será amado de mi Padre; y yo le amaré y me manifestaré a él». El amor es lo que nos introduce en el conocimiento de Jesús, gracias a la acción de este "Abogado" que Jesús nos ha enviado, es decir, el Espíritu Santo. El Señor hoy nos llama a corresponder generosamente a la llamada evangélica, al amor, poniendo a Dios en el centro de nuestra vida y dedicándonos al servicio de los hermanos, especialmente a los más necesitados de apoyo y consuelo. Si existe una actitud qué nunca es fácil, es precisamente la de saber amarse, de quererse según el ejemplo del Señor y con su gracia. A veces los contrastes, el orgullo, las envidias, las divisiones dejan huella también en el rostro bello de la Iglesia. Una comunidad de cristianos debería vivir en la caridad de Cristo, y sin embargo es precisamente allí donde el maligno "mete la pata" y nosotros a veces nos dejamos engañar. Y quienes lo pagan son las personas espiritualmente más débiles. Cuántas de ellas se han alejado porque no se han sentido acogidas, comprendidas, amadas. Saber amar no es nunca un dato adquirido una vez para siempre; cada día se debe empezar de nuevo, se debe ejercitar. Escuchad esto: cada día se debe aprender el arte de amar, cada día se debe seguir con paciencia en la escuela de Cristo, cada día se debe perdonar y mirar a Jesús; y esto, con la ayuda de este "Abogado", de este Consolador que Jesús nos ha enviado que es el Espíritu Santo (21-5-2017).

Monición única para todas las lecturas

Hoy aparece en las tres lecturas el protagonismo del Espíritu, que es quien da vida a la comunidad. La primera carta de Pedro destaca el papel del Espíritu en el misterio pascual, constatando su intervención en la resurrección de Cristo. El libro de los Hechos nos presenta a los apóstoles transmitiendo ese mismo Espíritu mediante la imposición de manos. Finalmente, es el evangelio de Juan quien nos muestra a Jesús despidiéndose de los discípulos y prometiéndoles que intercederá ante el Padre para que les envíe “otro Paráclito” que se quede siempre con ellos. Abrimos nuestro corazón, para la escucha atenta la Palabra.

Liturgia de las horas: Tomo II – Salterio 1ª semana

Santos JUAN DE ÁVILA pb dc,
Antonino de Florencia ob,
Job AT, Solongia vg mr

Papa Francisco: Hoy la primera lectura, de los Hechos de los Apóstoles, nos hace ver que también en la Iglesia de los orígenes surgen las primeras tensiones y las primeras divergencias. Cuando el cristianismo, que por voluntad de Jesús está destinado a todos los pueblos, se abrió al ámbito cultural griego, faltaba esa homogeneidad y surgieron las primeras dificultades. La ayuda de la comunidad a las personas necesitadas -viudas, huérfanos y pobres en general-, parecía privilegiar a los cristianos de origen judío respecto a los demás. Los Apóstoles convocaron a una reunión abierta también a los discípulos, discutieron juntos la cuestión. Todos. Es hermosa esta confrontación franca entre los pastores y los demás fieles. Los Apóstoles hicieron una propuesta que fue acogida por todos: ellos se dedicarán a la oración y al ministerio de la Palabra, mientras que siete hombres, los diáconos, proveerán al servicio de las mesas de los pobres. Estos siete no fueron elegidos por ser expertos en negocios, sino por ser hombres honrados y de buena reputación, llenos de Espíritu Santo y de sabiduría; y fueron constituidos en su servicio mediante la imposición de las manos por parte de los Apóstoles. Y, así, de ese descontento, se llegó a una solución. Confrontándonos, discutiendo y rezando," así se resuelven los conflictos en la Iglesia. Con la certeza de que las críticas, la envidias y los celos no podrán jamás conducirnos a la concordia, a la armonía o a la paz (18-5-2014).

Monición única para todas las lecturas

Hoy el evangelio de San Juan nos presenta a Jesús como el camino, la verdad y la vida. También en la carta de Pedro nos encontramos con otra gran convicción teológica y pastoral: la comunidad cristiana es un pueblo sacerdotal, un templo vivo en el Espíritu. Y la página de los Hechos nos presenta otro factor importante en este crecimiento pascual de la comunidad: los ministros ordenados. Las tres realidades básicas: Cristo, la comunidad sacerdotal y los ministros de la comunidad, son elementos que nos ayudan a vivir gozosamente la Pascua. Escuchemos atentamente.

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 6, 1-7

En aquellos días, al crecer el número de los discípulos, los de lengua griega se quejaron contra los de lengua hebrea, diciendo que en el suministro diario no atendían a sus viudas. Los Doce convocaron al grupo de los discípulos y les dijeron: —«No nos parece bien descuidar la palabra de Dios para ocuparnos de la administración. Por tanto, hermanos, escoged a siete de vosotros, hombres de buena fama, llenos de espíritu y de sabiduría, y los encargaremos de esta tarea: nosotros nos dedicaremos a la oración y al ministerio de la palabra». La propuesta les pareció bien a todos y eligieron a Esteban, hombre lleno de fe y de Espíritu Santo, a Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Parmenas y Nicolás, prosélito de Antioquía. Se los presentaron a los apóstoles y ellos les impusieron las manos orando. La palabra de Dios iba cundiendo, y en Jerusalén crecía mucho el número de discípulos, incluso muchos sacerdotes aceptaban la fe.

Liturgia de las Horas: Tomo II – Salterio 4ª semana

FIESTA DE SAN FELIPE y SANTIAGO, APÓSTOLES
Santos Timoteo y Maura mrs, Juvenal ob

JORNADA DE ORACIÓN POR LAS VOCACIONES

Papa Francisco: En el Evangelio de este domingo, llamado "el domingo del Buen Pastor", Jesús se presenta con dos imágenes que se complementan la una con la otra. La imagen del pastor y la imagen de la puerta del redil. Al rebaño se acercan distintas personas: está quien entra en el recinto pasando por la puerta y quien «salta por otra parte». 1. El primero es el pastor. Jesús se identifica con él y manifiesta una relación de familiaridad con las ovejas, expresada a través de la voz, con la que las llama y que ellas reconocen y siguen. 2. La segunda imagen con la que Jesús se presenta es la de la «puerta de las ovejas: Yo soy la puerta: si uno entra por mí, estará a salvo», es decir tendrá vida y la tendrá en abundancia. Cristo, Buen Pastor, se ha convertido en la puerta de la salvación de la humanidad, porque ha ofrecido la vida por sus ovejas. Jesús es un jefe cuya autoridad se expresa en el servicio, En este mes de mayo recemos el Rosario, en particular por la paz. Por favor: recemos el Rosario por la paz, como pidió la Virgen en Fátima (7-5-2017).

Monición única para todas las lecturas

La liturgia de hoy está impregnada de metáforas sacadas del mundo pastoril. El salmo 22 describe el cuidado amoroso y atento de un Dios-pastor que guía a su pueblo para que no le falte nada. Y esa misma función la aplican a Jesús tanto la primera carta de Pedro como el evangelio. Ambos para recordarnos la admirable solidaridad de Cristo, que da su vida para que los suyos no anden como ovejas descarriadas ni sean víctimas de “ladrones y salteadores”. Pongamos mucha atención.

Liturgia de las Horas: Tomo II – Salterio 3ª semana

Santos ISIDORO ob dc, Cleto pp.
Beatos Domingo y Gregorio pbs

 Papa Francisco: El Evangelio nos habla del camino de los dos discípulos de Emaús, y se puede resumir en tres palabras: muerte, resurrección y vida. 1. Muerte: los dos discípulos regresan a sus quehaceres cotidianos, llenos de desilusión y desesperación. El Maestro ha muerto y por tanto es inútil esperar. Estaban desorientados, confundidos y desilusionados. Su camino es un volver atrás; es alejarse de la dolorosa experiencia del Crucificado. 2. Resurrección: en la oscuridad de la noche más negra, en la desesperación más angustiosa, Jesús se acerca a los dos discípulos y los acompaña en su camino para que descubran que él es «el camino, la verdad y la vida». Jesús trasforma su desesperación en vida. Quien no pasa a través de la experiencia de la cruz, hasta llegar a la Verdad de la resurrección, se condena a sí mismo a la desesperación. 3. Vida: el encuentro con Jesús resucitado transforma la vida de los dos discípulos, porque el Resucitado transforma la vida entera y hace fecunda cualquier esterilidad. La Resurrección no es una fe que nace de la Iglesia: es la Iglesia la que nace de la fe en la Resurrección. De nada sirve rezar si nuestra oración que se dirige a Dios no se transforma en amor hacia el hermano. Para Dios, es mejor no creer que ser un falso creyente, un hipócrita (29-4-2017).

Monición única para todas las lecturas

La resurrección de Cristo sigue siendo el centro de las lecturas para este día. Es la que anuncia Pedro en su discurso de Pentecostés, la que invoca la carta del mismo Pedro para sacar consecuencias para la vida de los cristianos, y el centro de la conversación y de la experiencia de los discípulos de Emaús en su encuentro con el Señor. Escuchemos con mucha atención.

PRIMERA LECTURA

(19 de abril de 2020)

Liturgia de las Horas: Tomo II – Salterio 2ª semana

Satos León IX  pp.

Jorge de Antioquia ob, Marta vg mr

 Papa Francisco: El evangelio de hoy narra que el día de Pascua Jesús se aparece por la tarde a sus discípulos en el Cenáculo, llevando tres dones: la paz, la alegría y la misión apostólica.

SANTO TRIDUO PASCUAL

Santos David Uribe pb mr, Julio I pp,
José Moscati cf, Damián ob, Víctor mr,
Visia y Sofía mrs

 

Papa Francisco: «¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?»; ¿por qué pensáis que todo es inútil, que nadie puede remover vuestras piedras? ¿Por qué os entregáis a la resignación o al fracaso? La Pascua, hermanos y hermanas, es la fiesta de la remoción de las piedras. Dios quita las piedras más duras, contra las que se estrellan las esperanzas y las expectativas: la muerte, el pecado, el miedo, la mundanidad. La historia humana no termina ante una piedra sepulcral, porque hoy descubre la «piedra viva»: Jesús resucitado. Nosotros, como Iglesia, estamos fundados en Él, e incluso cuándo nos desanimamos, cuando sentimos la tentación de juzgarlo todo en base a nuestros fracasos, Él viene para hacerlo todo nuevo, para remover nuestras decepciones. Cada uno de nosotros está llamado a descubrir en el que está Vivo a Aquel que remueve las piedras más pesadas del corazón. Preguntémonos, antes de nada: ¿cuál es la piedra que tengo que remover en mí?, ¿cómo se llama esta piedra? A menudo la esperanza se ve obstaculizada por lo piedra de la desconfianza. Cuando se afianza la idea de que todo va mal y de que, en el peor de los casos, no termina nunca, llegamos a creer con resignación que la muerte es más fuerte que la vida y nos convertimos en personas cínicas y burlonas, portadoras de un nocivo desaliento. Piedra sobre piedra, construimos dentro de nosotros un monumento a la insatisfacción, el sepulcro de la esperanza. Quejándonos de la vida, hacemos que la vida acabe siendo esclava de las quejas y espiritualmente enferma. Se va abriendo paso así una especie de psicología del sepulcro: todo termina allí, sin esperanza de salir con vida. Esta es, sin embargo, la pregunta hiriente de la Pascua: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? El Señor no vive en la resignación. Ha resucitado, no está allí; no lo busquéis donde nunca lo encontraréis: no es Dios de muertos, sino de vivos ¡No enterréis la esperanza! Hay una segunda piedra que a menudo sella el corazón: la piedra del pecado. El pecado seduce, promete cosas fáciles e inmediatas, bienestar y éxito, pero luego deja dentro soledad y muerte. El pecado es buscar la vida entre los muertos, el sentido de la vida en las cosas que pasan. ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? ¿Por qué no te decides a dejar ese pecado que, como una piedra en la entrada del corazón, impide que la luz divina entre? ¿Por qué no pones a Jesús, luz verdadera, por encima de los destellos brillantes del dinero, de la carrera, del orgullo y del placer? ¿Por qué no le dices a las vanidades mundanas que no vives para ellas, sino para el Señor de la vida? La Pascua nos enseña que el creyente se detiene por poco tiempo en el cementerio, porque está llamado a caminar al encuentro del que Vive. Preguntémonos: en mi vida, ¿hacia dónde camino? Queridos hermanos y hermanas, démosle al que Vive el lugar central en la vida. Pidamos la gracia de no dejarnos llevar por la corriente, por el mar de los problemas; de no ir a golpearnos con las piedras del pecado y los escollos de la desconfianza y el miedo. Busquémoslo a Él, dejémonos buscar por Él, busquémoslo a Él en todo y por encima de todo. Y con Él resucitaremos (20-4-2019).

Monición única para todas las lecturas 

Todas las lecturas de hoy se hacen eco de la buena noticia de Pascua: “Éste es el día en que actuó el Señor”. El evangelio nos traslada a la entrada del sepulcro vacío para que, con el discípulo amado, veamos y creamos. En este mismo sentido, la carta a los Colosenses exhorta a vivir unidos a Cristo resucitado; él es fuente de nuestra vida y razón de nuestro testimonio, como refleja el discurso de Pedro en la primera lectura del libro de Hechos de los Apóstoles.

 VIERNES SANTO DE LA PASIÓN DEL SEÑOR

Santos Miguel de los Santos pb, Terencio y co mrs,
Magdalena de Canosa vg, Beda mj

COLECTA POR LOS SANTOS LUGARES

Papa Francisco: "Jesús en la cruz es la brújula de la vida, que nos orienta al cielo. La pobreza del madero, el silencio del Señor, su desprendimiento por amor nos muestra la necesidad de una vida más sencilla, libre de tantas preocupaciones por las cosas. Jesús desde la cruz nos enseña la renuncia llena de valentía. Pues nunca avanzaremos si estamos cargados de pesos que estorban. Necesitamos liberarnos de los tentáculos del consumismo y de las trampas del egoísmo, de querer cada vez más, de no estar nunca satisfechos, del corazón cerrado a las necesidades de los pobres. Jesús, que arde con amor en el leño de la cruz, nos llama a una vida encendida en - fuego, que no se pierde en las cenizas del mundo; una vida que arde de caridad y no se apaga en la mediocridad. ¿Es difícil vivir como él nos pide? Sí, es difícil, pero lleva a la meta. La carne de Jesús no se convierte en ceniza, sino que resucita gloriosamente. También se aplica a nosotros, que somos polvo: si regresamos al Señor con nuestra fragilidad, si tomamos el camino del amor, abrazaremos la vida que no conoce ocaso (6-3-2019).

Monición única para todas las lecturas

Desde los sufrimientos del Siervo de Yahvé, relatados por la primera lectura, hasta el relato de la Pasión de Cristo, narrada por San Juan, nos recuerdan que la historia de nuestra salvación ha pasado por la prueba más grande de amor que Dios Padre nos ha dado, al enviarnos a su Hijo. Con su muerte y resurrección Cristo nos ha salvado. Escuchemos atentos estos relatos.

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de Isaías 52, 13—53, 12

Mirad, mi siervo tendrá éxito, subirá y crecerá mucho. Como muchos se espantaron de él, porque desfigurado no parecía hombre, ni tenía aspecto humano, así asombrará a muchos pueblos, ante él los reyes cerrarán la boca, al ver algo inenarrable y contemplar algo inaudito. ¿Quién creyó nuestro anuncio?, ¿a quién se reveló el brazo del Señor? Creció en su presencia como brote, como raíz en tierra árida, sin figura, sin belleza. Lo vimos sin aspecto atrayente, despreciado y evitado de los hombres, como un hombre de dolores, acostumbrado a sufrimientos, ante el cual se ocultan los rostros, despreciado y desestimado. Él soportó nuestros sufrimientos y aguantó nuestros dolores; nosotros lo estimamos leproso, herido de Dios y humillado; pero él fue traspasado por nuestras rebeliones, triturado por nuestros crímenes. Nuestro castigo saludable cayó sobre él, sus cicatrices nos curaron. Todos errábamos como ovejas, cada uno siguiendo su camino; y el Señor cargó sobre él todos nuestros crímenes. Maltratado, voluntariamente se humillaba y no abría la boca; como cordero llevado al matadero, como oveja ante el esquilador, enmudecía y no abría la boca. Sin defensa, sin justicia, se lo llevaron, ¿quién meditó en su destino? Lo arrancaron de la tierra de los vivos, por los pecados de mi pueblo lo hirieron. Le dieron sepultura con los malvados, y una tumba con los malhechores, aunque no había cometido crímenes ni hubo engaño en su boca. El Señor quiso triturarlo con el sufrimiento, y entregar su vida como expiación; verá su descendencia, prolongará sus años, lo que el Señor quiere prosperará por su mano. Por los trabajos de su alma verá la luz, el justo se saciará de conocimiento. Mi siervo justificará a muchos, porque cargó con los crímenes de ellos. Le daré una multitud como parte, y tendrá como despojo una muchedumbre. Porque expuso su vida a la muerte y fue contado entre los pecadores, él tomo el pecado de muchos e intercedió por los pecadores.