Agenda

10 Jul 2020
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
11 Jul 2020
17:00
Fatima
17 Jul 2020
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
18 Jul 2020
17:00
Fatima
24 Jul 2020
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
25 Jul 2020
17:00
Fatima
31 Jul 2020
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
01 Ago 2020
17:00
Fatima
07 Ago 2020
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
08 Ago 2020
17:00
Fatima

Si quieres que recemos por tí, comunícanos tu intención

Nombre 
Intención 
    

(4 de agosto de 2019)

Liturgia de la Horas: Tomo IV - Salterio 2ª Semana

Santos: JUAN Mª VIANNEY pb Patrón de los sacerdotes

Jacinto Ms, Rainiero ob mr, Aristarco NT

 

Papa Francisco: Algunos dirán: la alegría nace de las cosas que se tienen, y entonces viene la búsqueda del último modelo de smartphone, el scooter más veloz, el coche que llama la atención... La alegría no nace, no viene de las cosas que se tienen. Otros dicen que viene de las experiencias más extremas, para sentir la emoción de las sensaciones más fuertes: a la juventud le gusta caminar al borde del precipicio, ¡le gusta de verdad! Otros, incluso, del vestido más a la moda, de la diversión en los locales más en boga...La verdadera alegría no viene de las cosas, del tener, ¡no! Nace del encuentro, de la relación con los demás, nace de sentirse aceptado, comprendido, amado, y de aceptar, comprender y amar; y esto no por el interés de un momento, sino porque el otro, la otra, es una persona. La alegría nace de la gratuidad de un encuentro. Es escuchar: «Tú eres importante para mí», no necesariamente con palabras. Esto es hermoso... Y es precisamente esto lo que Dios nos hace comprender. Al llamaros, Dios os dice: «Tú eres importante para mí, te quiero, cuento contigo». Jesús, a cada uno de nosotros, nos dice esto. De ahí nace la alegría. La alegría del momento en que Jesús me ha mirado. Comprender y sentir esto es el secreto de nuestra alegría. Y la alegría del encuentro con Él y de su llamada lleva a no cerrarse, sino a abrirse; lleva al servicio en la Iglesia. Santo Tomás de Aquino decía: Bonum est diffusivum sui —no es un latín muy difícil, el bien se difunde. Y también la alegría se difunde (6-7-2013).

28 de julio de 2019

Liturgia de las Horas: Tomo III -Salterio 1ª Semana

Santos: Catalina Thomas, Victor I pp

Melchor de Quiros ob mr.

Nazario y Celso mrs.

21-07-2019

Liturgia de lks Horas: Tomo III - Salterio 4" semana

Santos LORENZO DE BRINDIS pb dc,
Práxedes vg mr, Víctor mr, Alberico pb mr

Papa Francisco: En el Evangelio de hoy el evangelista Lucas habla de Jesús que, mientras está de camino hacia Jerusalén, entra en un pueblo y es acogido en casa de las hermanas Marta y María (cf. Le 10, 38-42). Ambas ofrecen acogida al Señor, pero lo hacen de modo diverso. María se sienta a los pies de Jesús y escucha su palabra, en cambio Marta estaba totalmente absorbida por las cosas que tiene que preparar; y en esto le dice a Jesús: «Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola en el trabajo? Dile, pues, que me ayude». Y Jesús le responde «Marta, Marta, te preocupas y te agitas por muchas cosas; y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola. María ha elegido la parte mejor, que no le será quitada». En su obrar hacendoso y de trabajo, Marta corre el riesgo de olvidar —y este es el problema— lo más importante, es decir, la presencia del huésped. Y al huésped no se le sirve, nutre y atiende de cualquier manera. Es necesario, sobre todo, que se le escuche. Recordad bien esta palabra: escuchar. Porque al huésped se le acoge como persona, con su historia, su corazón rico de sentimientos y pensamientos, de modo que pueda sentirse verdaderamente en familia. Pero si tú acoges a un huésped en tu casa y continúas haciendo cosas, le haces sentarse ahí, mudo él y mudo tú, es como si fuera de piedra: el huésped de piedra. No. Al huésped se le escucha. Ciertamente, la respuesta que Jesús da a Marta —¡cuando le dice que una sola es la cosa de la que tiene necesidad!— encuentra su pleno significado en referencia a la escucha de la palabra de Jesús mismo, esa palabra que ilumina y sostiene todo lo que somos y hacemos (17-7-2016).

Monición para todas las lecturas

La hospitalidad es un tema que está presente en las lecturas de hoy. Como Abrahán recibe en su tienda a unos misteriosos visitantes, a quienes identifica con el Señor mismo, así Marta y María reciben en su casa a Jesús, el Señor. Esa acogida no está exenta de dificultades, y en  este punto engancha la segunda lectura: Pablo, que ha recibido al Resucitado como Señor de su vida, dice a los cristianos de Colosas que la tarea del anuncio del Evangelio le está reportando dolores y sufrimientos. Por nuestra parte, así como María, escuchemos atentos la Palabra de Dios.

14 de julio de 2019

Liturgia de las Horas: Tomo III - Salterio 3ª Semana

Santos CAMILO pb, Francisco Solano pb,
Tuscana vd rl. Beato Mariano de Euse pb

Papa Francisco: Hoy la liturgia nos propone la parábola llamada del «buen samaritano». Esta parábola, en su relato sencillo y estimulante, indica un estilo de vida, cuyo baricentro no somos nosotros mismos, sino los demás, con sus dificultades, que encontramos en nuestro camino y que nos interpelan. Los demás nos interpelan. Y cuando los demás no nos interpelan, algo allí no funciona; algo en aquel corazón no es cristiano. Jesús usa esta parábola en el diálogo con un maestro de la ley, a propósito del doble mandamiento que permite entrar en la vida eterna: amar a Dios con todo el corazón y al prójimo como a nosotros mismos. «Sí —replica aquel maestro de la ley— pero dime, ¿quién es mi prójimo?». También nosotros podemos plantearnos esta pregunta: ¿Quién es mi prójimo? ¿A quién debo amar como a mí mismo? ¿A mis parientes? ¿A mis amigos? ¿A mis compatriotas? ¿A los de mi misma religión?... ¿Quién es mi prójimo? Y Jesús responde con esta parábola. «Anda, y haz tú lo mismo». Hacer obras buenas, no decir solo palabras que van al viento. No. Hacer, hacer. Y mediante las obras buenas, que cumplimos con amor y con alegría hacia el prójimo, nuestra fe brota y da fruto (20-7-2016).

Monición para todas las lecturas

El libro del Deuteronomio presenta la práctica de la ley del Señor como algo asequible y positivo para el ser humano. El evangelio de Lucas lo aclara al afirmar que en ella se indica el camino que conduce a la vida eterna, y consiste en amar a Dios y al prójimo. Y lo ilustra con el ejemplo de vida del buen samaritano. 

Liturgia de las Horas: tomo III - 2ª Semana

Santos Fermín ob, Odón ob,
Edilburga ab. Beato Benedicto XI pp

JORNADA DE RESPONSABILIDAD DEL TRÁFICO

Papa Francisco: La página evangélica de hoy nos hace comprender cuán necesario es invocar a Dios «el Señor de la mies, para que envíe obreros para su mies». Su tarea es anunciar un mensaje de salvación dirigido a todos, no solo a los misioneros que van lejos, también a nosotros, cristianos que decimos una palabra buena de salvación. Y este es el don que nos da Jesús con el Espíritu Santo. Este anuncio es el de decir: «El Reino de Dios ha llegado a vosotros». En efecto, Jesús ha «acercado» a Dios a nosotros; en Jesús, Dios reina en medio de nosotros, su amor misericordioso vence el pecado y la miseria humana. Y esta es la Buena Noticia que los «obreros» deben llevar a todos: un mensaje de esperanza y de consolación, de paz y de caridad (3-7-2016).

 Monición para todas las lecturas

Liturgia de las horas: Tomo III - Salterio 1ª Semana

Santos PROTOMÁRTIRES DE ROMA,
Marcial ob, Ladislao re, Adolfo ob

COLECTA DEL OBOLO DE SAN PEDRO

Papa Francisco: Hemos sido llamados por Dios y llamados para permanecer con
Jesús, unidos a él. Es precisamente la "vida en Cristo" lo que garantiza la fidelidad de nuestro servicio: "Soy yo quien os he elegido a vosotros, y os he enviado para que deis fruto, y ese fruto sea verdadero (Jn 15,16). "Permaneced en mí, como yo permanezco en vosotros" (Jn 15,4). Contemplarlo, adorarlo y abrazarlo en nuestro encuentro con Cristo en la Eucaristía, en nuestra vida de oración, en nuestros momentos de adoración, y también reconocerlo presente y abrazarlo en las personas más necesitadas (27-7-2013).

Monición única para todas las lecturas

Tanto el profeta Elías como Jesús ponen condiciones a quienes desean seguirlos. Pero las exigencias del discipulado cristiano son mucho más radicales. La carta de San Pablo a los Gálatas nos ayuda a interpretar estas exigencias en clave de liberación personal y de mayor disponibilidad para seguir a Cristo. El salmo, por su parte, nos invita a descubrir que las renuncias que implica el seguimiento conforman una senda que conduce a la vida. Atentos escuchemos este mensaje.

PRIMERA LECTURA

Liturgia de las Horas: Tomo III después de la Santísima Trinidad.  Salterio 4ª Semana

Santos José Cafasso pb, Edeltrudis ab,
Tomás Garnet pb mr. Beato Inocencio V

DÍA Y COLECTA DE LA CARIDAD

Papa Francisco: En la solemnidad del Corpus Christi aparece el tema de la memoria: «Recuerda todo el camino que el Señor, tu Dios, te ha hecho recorrer [...]. No olvides al Señor, (...) que te alimentó en el desierto con un maná» (Di 8,2.14.16) —dijo Moisés al pueblo—. «Haced esto en memoria mía» (1 Cor 11,24) —dirá Jesús a nosotros—. Recuerda, nos dice hoy la Palabra divina a cada uno de nosotros. El recuerdo de las obras del Señor ha hecho que el pueblo en el desierto caminase con más determinación; Nuestra historia personal de salvación se funda en el recuerdo de lo que el Señor ha hecho por nosotros. Recordar es esencial para la fe, como el agua para una planta: así como una planta no puede permanecer con vida y dar fruto sin ella, tampoco la fe si no se sacia de la memoria de lo que el Señor ha hecho por nosotros. «Acuérdate de Jesucristo». Recuerda. La memoria es importante, porque nos permite permanecer en el amor, recordar, es decir, llevar en el corazón, no olvidar que nos ama y que estamos llamados a amar. Eliminando los recuerdos y viviendo al instante, se corre el peligro de permanecer en lo superficial, en la moda del momento. En el Pan de vida, el Señor nos visita haciéndose alimento humilde que sana con amor nuestra memoria, enferma de frenesí. Porque la Eucaristía es el memorial del amor de Dios. Ahí «se celebra el memorial de su pasión», del amor de Dios por nosotros, que es nuestra fuerza, el apoyo para nuestro caminar. No es una memoria abstracta, fría o conceptual, sino la memoria viva y consoladora del amor de Dios. Así la Eucaristía forma en nosotros una memoria agradecida, porque nos reconocemos hijos amados y saciados por el: Padre; una memoria libre, porque el amor de Jesús, su perdón, sana las heridas del pasado nos mitiga el recuerdo de las injusticias sufridas e infligidas; una memoria paciente, porque en medio de la adversidad sabemos que el Espíritu de Jesús permanece en nosotros. La Eucaristía nos anima: incluso en el camino más accidentado no estamos solos, el Señor no se olvida de nosotros y cada vez que vamos a él nos conforta con amor (18-6 2017).

Monición para todas las lecturas

Las lecturas de la liturgia guardan relación con la festividad  que hoy celebramos. El salmo responsorial alude al pasaje del libro del Génesis leído en la primera lectura y expresa la esperanza en la llegada de un rey mesías consagrado a Dios. Pero son la segunda lectura y el pasaje evangélico los textos que más inciden en la fiesta de hoy: El Cuerpo y Sangre de Cristo. Pablo recuerda una tradición fielmente guardada y enseñada, que debe mantener la comunidad cristiana de Corinto.  Con atención escuchemos

Santos Quirico y Julita mrs

Lutgarda vg Aureliano ob

DÍA PRO ORANTIBUS (MONJES YMONJASA)

SOLEMNIDAD DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD

Papa Francisco: Hoy, fiesta de la Santísima Trinidad, el Evangelio de san Juan nos presenta la relación entre Jesús, el Padre y el Espíritu. Jesús sabe que está cerca de la realización del designio del Padre, que se cumplirá con su muerte y resurrección; por esto quiere asegurar a los suyos que no los abandonará, porque su misión será prolongada por el Espíritu Santo. Será el Espíritu quien prolongará la misión de Jesús, es decir, guiará a la Iglesia hacia adelante. Jesús revela en qué consiste esta misión. Mediante el Bautismo, el Espíritu Santo nos ha insertado en el corazón y en la vida misma de Dios, que es comunión de amor (22-5-2016).

Solemnidad, Misa del día, 9 de junio de 2019

Santos EFREN di de, José de Anchieta pb,

Ricardo ob, Columba ab.

Beata Ana M.a Taigi mf

DÍA DE LA ACCIÓN CATÓLICA Y DEL APOSTOLADA SEGLAR

SOLEMNIDAD DE PENTECOSTÉS

Papa Francisco: Hoy concluye el tiempo de Pascua, cincuenta días que, desde la Resurrección de Jesús hasta Pentecostés, están marcados de una manera especial por la presencia del Espíritu Santo. Él es, en efecto, el Don pascual por excelencia. Es el Espíritu creador, que crea siempre cosas nuevas. En las lecturas de hoy se nos muestran dos novedades: en la primera lectura, el Espíritu hace que los discípulos sean un pueblo nuevo; en el Evangelio, crea en los discípulos un corazón nuevo. Un pueblo nuevo. En el día de Pentecostés el Espíritu bajó del cielo en forma de «lenguas, como llamaradas, que se dividían, posándose encima de cada uno de ellos. Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar en otras lenguas» (Hch 2, 3-4). La Palabra de Dios describe así la acción del Espíritu, que primero se posa sobre cada uno y luego pone a todos en comunicación. 1. A cada uno da un don y a todos reúne en unidad. En otras palabras, el mismo Espíritu crea la diversidad y la unidad y de esta manera plasma un pueblo nuevo, variado y unido: la Iglesia universal. 2. La segunda novedad: un corazón nuevo. Jesús Resucitado, en la primera vez que se aparece a los suyos, dice: «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados» (Jn 20, 22-23). Jesús no los condena, a pesar de que lo habían abandonado y negado durante la Pasión, sino que les da el Espíritu de perdón. El Espíritu es el primer don del Resucitado y se da en pri-mer lugar para perdonar los pecados. Este es el comienzo de la Iglesia, este es el aglutinante que nos mantiene unidos, el cemento que une los ladrillos de la casa: el perdón. Porque el perdón es el don por excelencia, es el amor más grande, el que mantiene unidos a pesar de todo, que evita el colapso, que refuerza y fortalece. El perdón libera el corazón y le permite recomenzar: el perdón da esperanza, sin perdón no se construye la Iglesia. El Espíritu de perdón, que conduce todo a la armonía, nos empuja a rechazar otras vías: esas precipitadas de quien juzga, las que no tienen salida propia del que cierra todas las puertas, las de sentido único de quien critica a los demás. El Espíritu en cambio nos insta a recorrer la vía de doble sentido del perdón ofrecido y del perdón recibido, de la misericordia divina que se hace amor al prójimo (4-6-2017).