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(25 de octubre de 2020)

Liturgia de las Horas: Tomo IV – Salterio 2ª semana

Santos Bernardo Calbó ob, Crisanto y Daría mrs,

Frutos, Valentín y Engracia mrs

Papa Francisco: Los fariseos se reúnen para poner a prueba a Jesús. Uno de ellos, un doctor de la ley, le dirige esta pregunta: «Maestro ¿cuál es el mandamiento mayor de la Ley?». Es una pregunta insidiosa, porque en la ley de Moisés se mencionan más de seiscientos preceptos. Jesús no duda y responde: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente». Y añade: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo». Los más importantes eran los diez Mandamientos, comunicados por Dios a Moisés, como condiciones del pacto de alianza con el Pueblo. Para Jesús, sin el amor a Dios y al prójimo no hay verdadera fidelidad a esta alianza con el Señor. Tú puedes hacer muchas cosas buenas, pero si tú no tienes amor, eso no sirve. Lo confirma un texto del Éxodo (11,20-22), llamado «código de la alianza», donde se dice que no se puede estar en la Alianza del Señor y maltratar a aquellos que gozan de su protección: la viuda, el huérfano y el extranjero, el emigrante, es decir las personas más solas e indefensas. Dice Jesús: «En estos dos mandamientos se sostienen toda la Ley y los Profetas». Son los más importantes y los demás dependen de estos dos. Y Jesús vivió precisamente así su vida: predicando y haciendo lo que verdaderamente cuenta y es esencial, es decir, el amor. El amor da impulso y fecundidad a la vida y al camino de fe: sin amor, tanto la vida como la fe permanecen estériles. Lo que Jesús propone en esta página evangélica es un ideal estupendo, que corresponde al deseo más auténtico de nuestro corazón. Hemos sido creados para amar y ser amados. Dios, que es amor, nos ha creado para hacernos partícipes de su vida, para ser amados por Él y para amarlo y para amar con Él a todas las demás personas. Este es el «sueño» de Dios para el hombre. Y para realizarlo necesitamos de su gracia, necesitamos recibir en nosotros la capacidad de amar que proviene de Dios mismo. Jesús se ofrece a nosotros en la Eucaristía precisamente para esto (29-10-2017).

(18 de octubre de 2020)

Liturgia de las Horas: Tomo IV – Salterio 1ª semana

SAN LUCAS, EVANGELISTA
Santos Amable pb, Asclepiades ob

JORNADA MUNDIAL POR LA EVANGELIZACIÓN DE LOS PUEBLOS (DOMUND)

 Papa Francisco: El Evangelio de este domingo nos presenta a los fariseos que preguntan a Jesús: «¿Es lícito pagar tributo al César o no?». Jesús aprovecha la pregunta capciosa para darnos una enseñanza: «Enseñadme la moneda del impuesto». Jesús pregunta: «¿De quién es esta imagen y la inscripción?» los fariseos solo pueden responder: «Del César». Entonces Jesús concluye: «Pues dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios». Jesús declara que pagar el impuesto no es un acto de idolatría, sino un acto debido a la autoridad terrenal. Y Jesús —aquí da el «golpe maestro»—, reclamando el primado de Dios, pide que se le rinda lo que espera como Señor de la vida del hombre y de la historia. La referencia a la imagen de César dice que es justo sentirse ciudadanos del Estado de pleno título —con derechos y deberes—; pero hace pensar en otra imagen, impresa en cada hombre: la imagen de Dios. Él es el Señor de todo, y nosotros, que hemos sido creados «a su imagen», le pertenecemos ante todo a Él. ¿A quién pertenezco yo? ¿A la familia, a la ciudad, a los amigos, a la escuela, al trabajo, a la política, al Estado? Sí, claro. Pero, antes que nada —nos recuerda Jesús— tú perteneces a Dios. Esta es la pertenencia fundamental. Es Él quien te ha dado todo lo que eres y tienes. Nuestra vida podemos y debemos vivirla en el reconocimiento de nuestra pertenencia fundamental y en el reconocimiento de corazón hacia nuestro Padre, que crea a cada uno de nosotros de forma singular, irrepetible, pero siempre según la imagen de su Hijo amado, Jesús (22-10-2017).

11 octubre de 2020

Liturgia de las Horas: Tomo IV – Salterio 4ª semana

JUAN XXIII pp,

Mª SOLEDAD TORRES vg

Felipe el Diácono NT Fermín ob

Beta Mª de Jesús mf rl

(4 de octubre de 2020)

Liturgia de las Horas – Tomo IV – Salterio 3ª semana

SAN FRANCISCO DE ASIS rl,

Áurea de Paris ab, Petronio ob, Quintín mr

Papa Francisco: La liturgia de este domingo nos propone la parábola de los viñadores, a los que el jefe confía la viña que había plantado y después se va. Así se pone a prueba la lealtad de estos viñadores. Llegado el tiempo de la vendimia, el jefe manda a sus siervos a recoger los frutos. Pero los viñadores asumen una actitud posesiva: no se consideran simples gestores, sino propietarios, y se niegan a entregar lo que han recogido. Maltratan a los siervos hasta matarlos. Matan también al hijo pensando que así habrían tenido la herencia. Está aquí la gran novedad del cristianismo: un Dios que es siempre fiel a su palabra, no se detiene y sobre todo ¡no se venga! Dios ama, no se venga, nos espera para perdonarnos, para abrazarnos. A través de las situaciones de debilidad y de pecado, Dios continúa poniendo en circulación el «vino nuevo» de su viña, es decir, la misericordia. Hay solo un impedimento: nuestra arrogancia y nuestra presunción, que se convierte en ocasiones en violencia El Señor, que nos llama a convertirnos en trabajadores de su viña, nos ayuda a entender la fe cristiana: no la suma de preceptos y de normas morales, sino una propuesta de amor que Dios, a través de Jesús, hizo y continúa haciendo a la humanidad. Es una invitación a entrar en esta historia de amor, convirtiéndose en una viña vivaz y abierta, rica de frutos y de esperanza para todos (8-10-2017).

(27 de septiembre de 2020)

Liturgia de las Horas: Tomo IV – Salterio 2ª semana

Santos VICENTE DE PAÚL, pb

Cayo ob, Adolfo y Juan mrs

 Papa Francisco: La Palabra de Dios nos evoca hoy, mediante la parábola de los dos hijos, que ante la orden del padre de ir a su viña responde el primero que no, pero luego sí va; y el segundo responde que sí, pero después no va. Se ad vierte una gran diferencia entre el primero, que es perezoso, y el segundo, que es hipócrita. 1. En el corazón del primero, después del "no", resonaba de nuevo la invitación del padre. 2. En cambio, en el segundo, a pesar del "sí", quedó sepultada la voz del padre. El recuerdo del padre ha sacudido al primer hijo de la pereza, mientras el segundo, que conocía el bien, ha desmentido el decir con el hacer. En realidad, se había vuelto impermeable a la voz de Dios y de la conciencia y había abrazado sin problemas una doble vida. 3. Con esta parábola, Jesús abre dos caminos ante nosotros que no siempre estamos dispuestos a decir "sí" con las palabras y las obras, porque somos pecadores. Pero podemos elegir entre ser pecadores en camino, que están a la escucha del Señor, y cuando caen se arrepienten y se levantan, como el primer hijo; o bien, ser pecadores sentados, prontos a justificarse siempre y solo de palabra según lo que les convenga. La vida cristiana es un camino humilde de una conciencia nunca rígida y siempre en relación con Dios, que sabe arrepentirse y fiarse de Él en su pobreza, sin presumir nunca de bastarse a sí misma. Así se supera el antiguo mal denunciado por Jesús en la parábola: la hipocresía, la doblez de vida, el clericalismo acompañado del legalismo, el alejamiento de la gente. La Palabra clave es arrepentirse; es el arrepentimiento que impide el endurecimiento: transformar el "no" a Dios en "sí", y el "sí" al pecado en "no" por amor del Señor (1-10-2017).

(20 de septiembre de 2020)

Liturgia de las Horas: Tomo IV – Salterio 1ª semana

Santos ANDRES KIM, PABLO CHONG y co mrs

Juan Carlos Cornay pb mr.

Beatos Francisco de Posadas pb

José de Yermo pb

(13 de septiembre de 2020)

          Liturgia de las Horas: Tomo IV – Salterio IV semana

Santos JUAN CRISOSTOMO, ob, dc

Julián pr mr, Marcelino mr

Ntra. Sra. De la Fuensanta (Murcia)

(6 de septiembre de 2020)

Liturgia de las Horas: Tomo IV – Salterio 3ª semana

Santos Zacarías prof. Onesiforo NT

Bega mj.  Ntra. Sra. de Guadalupe (España)

 Papa Francisco: El Señor nos pide siempre dar un paso decidido y seguro hacia los hermanos, renunciando a la pretensión de ser perdonados sin perdonar, de ser amados sin amar. Solo si ayudamos a desatar los nudos de la violencia, desenredaremos la compleja madeja de los desencuentros: se nos pide dar el paso, atrevernos a una corrección que no quiere expulsar sino integrar; ser caritativamente firmes en lo que no es negociable; construir la paz, y levantar juntos los ojos al cielo. Él es capaz de desatar aquello que para nosotros parece imposible, El nos prometió acompañarnos hasta el fin de los tiempos, y Él no va a dejar estéril tanto esfuerzo (10-9-2017).

Liturgia de las Horas: Tomo IV – Salterio 2

Juana Jugan vg. Félix y Adauto mrs. Margarita Ward mr.

Beato Alfredo Ildefonso Schster ob

Monición de entrada 

Queridos hermanos, nos encontramos reunidos en la casa de Dios porque nuestra alma tiene sed del Dios vivo. La Palabra de Dios nos instruye cada domingo, y hoy nos exhorta a seguir al Señor, cargando con nuestra propia cruz. Con esa invitación que Dios dirige a cada uno de nosotros, nos disponemos a celebrar dignamente estos misterios, de pie, cantando juntos...

Monición única para todas las lecturas

La liturgia de hoy comienza presentándonos la confesión de Jeremías ante el peso de anunciar la Palabra de Dios. Pablo nos pide que sepamos discernir bien la voluntad de Dios, y Jesús nos advierte que para seguirle hay que tomar su cruz y no tener miedo a nada. por eso proclamaremos con el salmo: "Tu gracia vale más que la vida". Atentos, porque esta Palabra va dirigida hoy a nosotros. 

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de Jeremías 20, 7-9

Me sedujiste, Señor, y me dejé seducir; me forzaste y me pudiste. Yo era el hazmerreír todo el día, todos se burlaban de mí. Siempre que hablo tengo que gritar: «Violencia», proclamando: «Destrucción». La palabra del Señor se volvió para mí oprobio y desprecio todo el día. Me dije: «No me acordaré de él, no hablaré más en su nombre»; pero ella era en mis entrañas fuego ardiente, encerrado en los huesos; intentaba contenerlo, y no podía.