Agenda

10 Jul 2020
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
11 Jul 2020
17:00
Fatima
17 Jul 2020
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
18 Jul 2020
17:00
Fatima
24 Jul 2020
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
25 Jul 2020
17:00
Fatima
31 Jul 2020
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
01 Ago 2020
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Fatima
07 Ago 2020
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
08 Ago 2020
17:00
Fatima

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Liturgia de las Horas: Tomo II – Salterio 4ª semana

FIESTA DE SAN FELIPE y SANTIAGO, APÓSTOLES
Santos Timoteo y Maura mrs, Juvenal ob

JORNADA DE ORACIÓN POR LAS VOCACIONES

Papa Francisco: En el Evangelio de este domingo, llamado "el domingo del Buen Pastor", Jesús se presenta con dos imágenes que se complementan la una con la otra. La imagen del pastor y la imagen de la puerta del redil. Al rebaño se acercan distintas personas: está quien entra en el recinto pasando por la puerta y quien «salta por otra parte». 1. El primero es el pastor. Jesús se identifica con él y manifiesta una relación de familiaridad con las ovejas, expresada a través de la voz, con la que las llama y que ellas reconocen y siguen. 2. La segunda imagen con la que Jesús se presenta es la de la «puerta de las ovejas: Yo soy la puerta: si uno entra por mí, estará a salvo», es decir tendrá vida y la tendrá en abundancia. Cristo, Buen Pastor, se ha convertido en la puerta de la salvación de la humanidad, porque ha ofrecido la vida por sus ovejas. Jesús es un jefe cuya autoridad se expresa en el servicio, En este mes de mayo recemos el Rosario, en particular por la paz. Por favor: recemos el Rosario por la paz, como pidió la Virgen en Fátima (7-5-2017).

Monición única para todas las lecturas

La liturgia de hoy está impregnada de metáforas sacadas del mundo pastoril. El salmo 22 describe el cuidado amoroso y atento de un Dios-pastor que guía a su pueblo para que no le falte nada. Y esa misma función la aplican a Jesús tanto la primera carta de Pedro como el evangelio. Ambos para recordarnos la admirable solidaridad de Cristo, que da su vida para que los suyos no anden como ovejas descarriadas ni sean víctimas de “ladrones y salteadores”. Pongamos mucha atención.

Liturgia de las Horas: Tomo II – Salterio 3ª semana

Santos ISIDORO ob dc, Cleto pp.
Beatos Domingo y Gregorio pbs

 Papa Francisco: El Evangelio nos habla del camino de los dos discípulos de Emaús, y se puede resumir en tres palabras: muerte, resurrección y vida. 1. Muerte: los dos discípulos regresan a sus quehaceres cotidianos, llenos de desilusión y desesperación. El Maestro ha muerto y por tanto es inútil esperar. Estaban desorientados, confundidos y desilusionados. Su camino es un volver atrás; es alejarse de la dolorosa experiencia del Crucificado. 2. Resurrección: en la oscuridad de la noche más negra, en la desesperación más angustiosa, Jesús se acerca a los dos discípulos y los acompaña en su camino para que descubran que él es «el camino, la verdad y la vida». Jesús trasforma su desesperación en vida. Quien no pasa a través de la experiencia de la cruz, hasta llegar a la Verdad de la resurrección, se condena a sí mismo a la desesperación. 3. Vida: el encuentro con Jesús resucitado transforma la vida de los dos discípulos, porque el Resucitado transforma la vida entera y hace fecunda cualquier esterilidad. La Resurrección no es una fe que nace de la Iglesia: es la Iglesia la que nace de la fe en la Resurrección. De nada sirve rezar si nuestra oración que se dirige a Dios no se transforma en amor hacia el hermano. Para Dios, es mejor no creer que ser un falso creyente, un hipócrita (29-4-2017).

Monición única para todas las lecturas

La resurrección de Cristo sigue siendo el centro de las lecturas para este día. Es la que anuncia Pedro en su discurso de Pentecostés, la que invoca la carta del mismo Pedro para sacar consecuencias para la vida de los cristianos, y el centro de la conversación y de la experiencia de los discípulos de Emaús en su encuentro con el Señor. Escuchemos con mucha atención.

PRIMERA LECTURA

(19 de abril de 2020)

Liturgia de las Horas: Tomo II – Salterio 2ª semana

Satos León IX  pp.

Jorge de Antioquia ob, Marta vg mr

 Papa Francisco: El evangelio de hoy narra que el día de Pascua Jesús se aparece por la tarde a sus discípulos en el Cenáculo, llevando tres dones: la paz, la alegría y la misión apostólica.

SANTO TRIDUO PASCUAL

Santos David Uribe pb mr, Julio I pp,
José Moscati cf, Damián ob, Víctor mr,
Visia y Sofía mrs

 

Papa Francisco: «¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?»; ¿por qué pensáis que todo es inútil, que nadie puede remover vuestras piedras? ¿Por qué os entregáis a la resignación o al fracaso? La Pascua, hermanos y hermanas, es la fiesta de la remoción de las piedras. Dios quita las piedras más duras, contra las que se estrellan las esperanzas y las expectativas: la muerte, el pecado, el miedo, la mundanidad. La historia humana no termina ante una piedra sepulcral, porque hoy descubre la «piedra viva»: Jesús resucitado. Nosotros, como Iglesia, estamos fundados en Él, e incluso cuándo nos desanimamos, cuando sentimos la tentación de juzgarlo todo en base a nuestros fracasos, Él viene para hacerlo todo nuevo, para remover nuestras decepciones. Cada uno de nosotros está llamado a descubrir en el que está Vivo a Aquel que remueve las piedras más pesadas del corazón. Preguntémonos, antes de nada: ¿cuál es la piedra que tengo que remover en mí?, ¿cómo se llama esta piedra? A menudo la esperanza se ve obstaculizada por lo piedra de la desconfianza. Cuando se afianza la idea de que todo va mal y de que, en el peor de los casos, no termina nunca, llegamos a creer con resignación que la muerte es más fuerte que la vida y nos convertimos en personas cínicas y burlonas, portadoras de un nocivo desaliento. Piedra sobre piedra, construimos dentro de nosotros un monumento a la insatisfacción, el sepulcro de la esperanza. Quejándonos de la vida, hacemos que la vida acabe siendo esclava de las quejas y espiritualmente enferma. Se va abriendo paso así una especie de psicología del sepulcro: todo termina allí, sin esperanza de salir con vida. Esta es, sin embargo, la pregunta hiriente de la Pascua: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? El Señor no vive en la resignación. Ha resucitado, no está allí; no lo busquéis donde nunca lo encontraréis: no es Dios de muertos, sino de vivos ¡No enterréis la esperanza! Hay una segunda piedra que a menudo sella el corazón: la piedra del pecado. El pecado seduce, promete cosas fáciles e inmediatas, bienestar y éxito, pero luego deja dentro soledad y muerte. El pecado es buscar la vida entre los muertos, el sentido de la vida en las cosas que pasan. ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? ¿Por qué no te decides a dejar ese pecado que, como una piedra en la entrada del corazón, impide que la luz divina entre? ¿Por qué no pones a Jesús, luz verdadera, por encima de los destellos brillantes del dinero, de la carrera, del orgullo y del placer? ¿Por qué no le dices a las vanidades mundanas que no vives para ellas, sino para el Señor de la vida? La Pascua nos enseña que el creyente se detiene por poco tiempo en el cementerio, porque está llamado a caminar al encuentro del que Vive. Preguntémonos: en mi vida, ¿hacia dónde camino? Queridos hermanos y hermanas, démosle al que Vive el lugar central en la vida. Pidamos la gracia de no dejarnos llevar por la corriente, por el mar de los problemas; de no ir a golpearnos con las piedras del pecado y los escollos de la desconfianza y el miedo. Busquémoslo a Él, dejémonos buscar por Él, busquémoslo a Él en todo y por encima de todo. Y con Él resucitaremos (20-4-2019).

Monición única para todas las lecturas 

Todas las lecturas de hoy se hacen eco de la buena noticia de Pascua: “Éste es el día en que actuó el Señor”. El evangelio nos traslada a la entrada del sepulcro vacío para que, con el discípulo amado, veamos y creamos. En este mismo sentido, la carta a los Colosenses exhorta a vivir unidos a Cristo resucitado; él es fuente de nuestra vida y razón de nuestro testimonio, como refleja el discurso de Pedro en la primera lectura del libro de Hechos de los Apóstoles.

 VIERNES SANTO DE LA PASIÓN DEL SEÑOR

Santos Miguel de los Santos pb, Terencio y co mrs,
Magdalena de Canosa vg, Beda mj

COLECTA POR LOS SANTOS LUGARES

Papa Francisco: "Jesús en la cruz es la brújula de la vida, que nos orienta al cielo. La pobreza del madero, el silencio del Señor, su desprendimiento por amor nos muestra la necesidad de una vida más sencilla, libre de tantas preocupaciones por las cosas. Jesús desde la cruz nos enseña la renuncia llena de valentía. Pues nunca avanzaremos si estamos cargados de pesos que estorban. Necesitamos liberarnos de los tentáculos del consumismo y de las trampas del egoísmo, de querer cada vez más, de no estar nunca satisfechos, del corazón cerrado a las necesidades de los pobres. Jesús, que arde con amor en el leño de la cruz, nos llama a una vida encendida en - fuego, que no se pierde en las cenizas del mundo; una vida que arde de caridad y no se apaga en la mediocridad. ¿Es difícil vivir como él nos pide? Sí, es difícil, pero lleva a la meta. La carne de Jesús no se convierte en ceniza, sino que resucita gloriosamente. También se aplica a nosotros, que somos polvo: si regresamos al Señor con nuestra fragilidad, si tomamos el camino del amor, abrazaremos la vida que no conoce ocaso (6-3-2019).

Monición única para todas las lecturas

Desde los sufrimientos del Siervo de Yahvé, relatados por la primera lectura, hasta el relato de la Pasión de Cristo, narrada por San Juan, nos recuerdan que la historia de nuestra salvación ha pasado por la prueba más grande de amor que Dios Padre nos ha dado, al enviarnos a su Hijo. Con su muerte y resurrección Cristo nos ha salvado. Escuchemos atentos estos relatos.

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de Isaías 52, 13—53, 12

Mirad, mi siervo tendrá éxito, subirá y crecerá mucho. Como muchos se espantaron de él, porque desfigurado no parecía hombre, ni tenía aspecto humano, así asombrará a muchos pueblos, ante él los reyes cerrarán la boca, al ver algo inenarrable y contemplar algo inaudito. ¿Quién creyó nuestro anuncio?, ¿a quién se reveló el brazo del Señor? Creció en su presencia como brote, como raíz en tierra árida, sin figura, sin belleza. Lo vimos sin aspecto atrayente, despreciado y evitado de los hombres, como un hombre de dolores, acostumbrado a sufrimientos, ante el cual se ocultan los rostros, despreciado y desestimado. Él soportó nuestros sufrimientos y aguantó nuestros dolores; nosotros lo estimamos leproso, herido de Dios y humillado; pero él fue traspasado por nuestras rebeliones, triturado por nuestros crímenes. Nuestro castigo saludable cayó sobre él, sus cicatrices nos curaron. Todos errábamos como ovejas, cada uno siguiendo su camino; y el Señor cargó sobre él todos nuestros crímenes. Maltratado, voluntariamente se humillaba y no abría la boca; como cordero llevado al matadero, como oveja ante el esquilador, enmudecía y no abría la boca. Sin defensa, sin justicia, se lo llevaron, ¿quién meditó en su destino? Lo arrancaron de la tierra de los vivos, por los pecados de mi pueblo lo hirieron. Le dieron sepultura con los malvados, y una tumba con los malhechores, aunque no había cometido crímenes ni hubo engaño en su boca. El Señor quiso triturarlo con el sufrimiento, y entregar su vida como expiación; verá su descendencia, prolongará sus años, lo que el Señor quiere prosperará por su mano. Por los trabajos de su alma verá la luz, el justo se saciará de conocimiento. Mi siervo justificará a muchos, porque cargó con los crímenes de ellos. Le daré una multitud como parte, y tendrá como despojo una muchedumbre. Porque expuso su vida a la muerte y fue contado entre los pecadores, él tomo el pecado de muchos e intercedió por los pecadores.

SANTO TRIDUO PASCUAL
Desde la tarde del Jueves hasta todo el Domingo de Pascua

Santos Casilda vg, Hugo ob,

Liborio ob, Máximo ob.

 Papa Francisco: "Sabiendo Jesús que el Padre lo había dejado todo en sus manos", es decir, Jesús tenía todo el poder, todo. Y luego, empieza a lavarles los pies. Era algo que hacían los esclavos en aquellos tiempos porque no había asfalto en las calles y la gente, cuando llegaba tenía polvo en los pies; y había esclavos que lavaban los pies. Y Jesús hace este gesto: lava los pies. "¿Necesitas algo, un servicio? Te lo hago yo. Esto es fraternidad. La fraternidad es humilde, siempre: está al servicio (18-4-2019).

Monición única para todas las lecturas

Las lecturas del día de hoy giran en torno a la celebración de la Cena Pascual que realizaban los judíos, misma que también celebró Jesús, a la que le dio un nuevo sentido, tal como lo narra San Juan en su evangelio y nos lo recuerda San Pablo. La Pascua (paso) se extiende a lo largo de la historia de la salvación en tres acontecimientos concretos: La Pascua del antiguo pueblo de Israel (1a lectura), La Pascua de Cristo (Evangelio) y nuestra propia Pascua, la de la Iglesia (2a lectura).  Escuchemos con atención.

Liturgia de las Horas: Tomo II – Salterio 2ª semana

Santos VICENTE FERRER pb,
Irene vg mr, Juliana Vg

Papa Francisco: Las aclamaciones de la entrada en Jerusalén y la humillación de Jesús. Los gritos de fiesta y el ensañamiento feroz. Este doble misterio acompaña cada año la entrada en la Semana Santa, en los dos momentos característicos de esta celebración: la procesión con las palmas y los ramos de olivo, al principio, y luego la lectura solemne de la narración de la Pasión. Dejemos que esta acción animada por el Espíritu Santo nos envuelva, para obtener lo que hemos pedido en la oración: acompañar con fe a nuestro Salvador en su camino y tener siempre presente la gran enseñanza de su Pasión como modelo de vida y de victoria contra el espíritu del mal. En su entrada en Jerusalén, Jesús nos muestra el camino. Porque en ese evento el Maligno tenía una carta por jugar: la carta del triunfalismo, y el Señor respondió permaneciendo fiel a su camino, el camino de la humildad. Una forma sutil de triunfalismo es la mundanidad espiritual, que es el mayor peligro, la tentación más pérfida que amenaza a la Iglesia (De Lubac). Jesús destruyó el triunfalismo con su Pasión. Él compartió y se regocijó con el pueblo, con los jóvenes que gritaban su nombre aclamándolo como Rey y Mesías. Su corazón gozaba viendo el entusiasmo y la fiesta de los pobres de Israel. Hasta el punto que, a los fariseos que le pedían que reprochara a sus discípulos por sus escandalosas aclamaciones, él les respondió: «Os digo que, si estos callan, gritarán las piedras». Humildad no significa negar la realidad, y Jesús es realmente el Mesías, el Rey. Pero al mismo tiempo, el corazón de Cristo está en otro camino, en el camino santo que solo él y el Padre conocen: el que va de la «condición de Dios» a la «condición de esclavo», el camino de la humillación en la obediencia «hasta la muerte, y una muerte de cruz». Él sabe que para lograr el verdadero triunfo debe dejar espacio a Dios; y para dejar espacio a Dios solo hay un modo: el despojarse, el vaciarse de sí mismo. Callar, rezar, humillarse. Con la cruz no se puede negociar, o se abraza o se rechaza. V con su humillación, Jesús quiso abrirnos el camino de la fe y precedernos en él (14-4-2019).

Procesión de las palmas

Ambientación:

Queridos hermanos: Después de habernos preparado desde el principio de la Cuaresma con nuestra penitencia y nuestras obras de caridad, hoy nos reunimos para iniciar, unidos con toda la Iglesia, la celebración anual de los misterios de la pasión y resurrección de nuestro Señor Jesucristo, misterios que empezaron con la entrada de Jesús a Jerusalén. Acompañemos con fe y devoción a nuestro Salvador en su entrada triunfal a la ciudad santa, para que también podamos participar un día de su gloriosa resurrección.

Monición al evangelio (Mateo 21, 1-11)

Con la entrada de Jesús en la ciudad santa de Jerusalén, su ministerio público llega a la plenitud, y nos situamos a las puertas del misterio pascual, centro de nuestra fe: su pasión, muerte y resurrección. Que la palabra que va a ser proclamada, del evangelio de san Mateo,  nos disponga para celebrar santamente todos estos acontecimientos.

Liturgia de las Horas: Tomo III –Salterio 3ª semana

Santos Lucía Yi vg mr, Conrado Confalonieri  er. Beato Alvaro de Córdoba pb

Papa Francisco: Jesús restituye la vista a un ciego que mendigaba en la orilla del camino, que, en lugar de encontrar compasión y ayuda del prójimo -como pide la ley- halla insensibilidad y rechazo. Ceguera y sordera impiden percibir las necesidades de los hermanos y reconocer en ellos la presencia del Señor. Que Cristo ilumine y sane nuestros corazones, para que aprendamos a estar atentos a las necesidades de nuestros hermanos (15-6-2016).

Monición única para todas las lecturas  

La Palabra de hoy nos recuerda las promesas de descendencia que Dios hizo a Abraham y a David. De ellos surgirá un pueblo y un Rey. José es quien vincula a Jesús con la descendencia de David. ¡Escuchemos con atención!

Lectura del segundo libro de Samuel 7,4-5a.12-14a.16:

El Señor Dios le dará el trono de David su padre.

En aquellos días, recibió Natán la siguiente palabra del Señor: -«Ve y dile a mi siervo David: "Esto dice el Señor: Cuando tus días se hayan cumplido y te acuestes con tus padres, afirmaré después de ti la descendencia que saldrá de tus entrañas, y consolidaré su realeza. Él construirá una casa para mi nombre, y yo consolidaré el trono de su realeza para siempre. Yo seré para él padre, y él será para mí hijo. Tu casa y tu reino durarán por siempre en mi presencia; tu trono permanecerá por siempre." »

Palabra del Dios

Salmo responsorial 88,2-3.4-5.27.29:

R/ Su linaje será perpetuo.

Cantaré eternamente las misericordias del Señor,
anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
Porque dije: «Tu misericordia es un edificio eterno,
más que el cielo has afianzado tu fidelidad.» R.

Sellé una alianza con mi elegido,
jurando a David, mi siervo:
«Te fundaré un linaje perpetuo,
edificaré tu trono para todas las edades.» R.

Él me invocará: «Tú eres mi padre,
mi Dios, mi Roca salvadora.»
Le mantendré eternamente mi favor,
y mi alianza con él será estable. R.

Lectura del apóstol san Pablo a los Romanos 4,13.16-18.22:

Apoyado en la esperanza, creyó, contra toda esperanza.

Hermanos: No fue la observancia de la Ley, sino la justificación obtenida por la fe, la que obtuvo para Abrahán y su descendencia la promesa de heredar el mundo. Por eso, como todo depende de la fe, todo es gracia; así, la promesa está asegurada para toda la descendencia, no solamente para la descendencia legal, sino también para la que nace de la fe de Abrahán, que es padre de todos nosotros. Así, dice la Escritura: «Te hago padre de muchos pueblos.» Al encontrarse con el Dios que da vida a los muertos y llama a la existencia lo que, no existe, Abrahán creyó. Apoyado en la esperanza, creyó, contra toda esperanza, que llegaría a ser padre de muchas naciones, según lo que se le había dicho: «As1 será tu descendencia.» Por lo cual le valió la justificación.

Palabra del Dios

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Mateo 1, 16. 18-21.24a:

José hizo lo que le había mandado el ángel del Señor.

Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo.
El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera: María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo: -«José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados.» Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor.

Palabra del Señor

Oración de los fieles

Con la confianza de que Dios escucha nuestras oraciones, como escuchó a San José, dirijamos nuestras súplicas diciendo: Por intercesión de San José, escúchanos, Señor.

  1. Por el Papa Francisco, para que con sabiduría dirija a nuestra Iglesia, como San José dirigió a la familia de Nazareth. Oremos.
  2. Por los que gobiernan las naciones, especialmente por los de nuestro país, para que la sabiduría de Dios les ilumine en la conducción de los pueblos. Oremos.
  3. Por los que sufren, especialmente por los huérfanos, para que encuentren un hogar que les adopte y acojan con alegría. Oremos.
  4. Para que la Stma. Virgen María ponga su manto protector, sobre todas las familias, en especial sobre las que de una forma u otra están sufriendo, en primera persona las secuelas de esta pandemia. Oremos
  5. Por todos nosotros, para que, al celebrar la Solemnidad de San José, sepamos imitar sus virtudes. Oremos.

Oración

SEÑOR, cualquiera rechazaría, por higiene, tu proceder con el ciego, untando saliva en sus ojos. Yo prefiero dejarte hacer lo que quieras en mí: untarme los ojos, llevarme de la mano adonde quieras, imponer tus manos sobre mi cabeza...Lo que tú decidas es lo mejor para mí, aunque no lo entienda. Lo haces por mi bien, y te lo agradezco. Con el Salmo 116, me pregunto: ¿Cómo pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho? Todo lo haces por mi bien, aunque a veces no lo vea así. ¡Ni falta que me hace! ¿Quién puede habitaren tu monte santo, Señor? (Salmo 14,1).

Liturgia de las Horas: Tomo II – 4ª semana

Santos Esteban Harding ab,
Cástor mr, Gúntram re

Papa Francisco: El 28 de marzo de 1515 nació en Ávila una niña que con el tiempo, sería conocida como santa Teresa de Jesús. Doy gracias a Dios por el don de esta gran mujer. Y animo a los fieles de la querida diócesis de Ávila, y a todos los españoles, a conocer la historia de esa insigne fundadora, así como a leer sus libros, que, junto con sus hijas en los numerosos Carmelos del mundo, nos siguen diciendo quién y cómo fue la Madre Teresa y qué puede enseñarnos a los hombres y mujeres de hoy. En la escuela de la santa andariega aprendemos a ser peregrinos (15-10 2014).

Monición única para todas las lecturas

Hoy las tres lecturas bíblicas apuntan al mismo y gozoso mensaje: la vida. Tanto Ezequiel para su pueblo, como Pablo para sus lectores como, sobre, todo, el evangelio con el relato de Lázaro, nos aseguran que nuestro destino es la vida. Muy atentos escuchemos...

PRIMERA LECTURA

Lectura de la profecía de Ezequiel 37, 12-14

Así dice el Señor: —«Yo mismo abriré vuestros sepulcros, y os haré salir de vuestros sepulcros, pueblo mío, y os traeré a la tierra de Israel. Y, cuando abra vuestros sepulcros y os saque de vuestros sepulcros, pueblo mío, sabréis que soy el Señor. Os infundiré mi espíritu, y viviréis; os colocaré en vuestra tierra y sabréis que yo, el Señor, lo digo y lo hago». Oráculo del Señor.