Agenda

10 Jul 2020
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
11 Jul 2020
17:00
Fatima
17 Jul 2020
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
18 Jul 2020
17:00
Fatima
24 Jul 2020
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
25 Jul 2020
17:00
Fatima
31 Jul 2020
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
01 Ago 2020
17:00
Fatima
07 Ago 2020
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
08 Ago 2020
17:00
Fatima

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Liturgia de las Horas: Tomo III después de la Santísima Trinidad.  Salterio 4ª Semana

Santos José Cafasso pb, Edeltrudis ab,
Tomás Garnet pb mr. Beato Inocencio V

DÍA Y COLECTA DE LA CARIDAD

Papa Francisco: En la solemnidad del Corpus Christi aparece el tema de la memoria: «Recuerda todo el camino que el Señor, tu Dios, te ha hecho recorrer [...]. No olvides al Señor, (...) que te alimentó en el desierto con un maná» (Di 8,2.14.16) —dijo Moisés al pueblo—. «Haced esto en memoria mía» (1 Cor 11,24) —dirá Jesús a nosotros—. Recuerda, nos dice hoy la Palabra divina a cada uno de nosotros. El recuerdo de las obras del Señor ha hecho que el pueblo en el desierto caminase con más determinación; Nuestra historia personal de salvación se funda en el recuerdo de lo que el Señor ha hecho por nosotros. Recordar es esencial para la fe, como el agua para una planta: así como una planta no puede permanecer con vida y dar fruto sin ella, tampoco la fe si no se sacia de la memoria de lo que el Señor ha hecho por nosotros. «Acuérdate de Jesucristo». Recuerda. La memoria es importante, porque nos permite permanecer en el amor, recordar, es decir, llevar en el corazón, no olvidar que nos ama y que estamos llamados a amar. Eliminando los recuerdos y viviendo al instante, se corre el peligro de permanecer en lo superficial, en la moda del momento. En el Pan de vida, el Señor nos visita haciéndose alimento humilde que sana con amor nuestra memoria, enferma de frenesí. Porque la Eucaristía es el memorial del amor de Dios. Ahí «se celebra el memorial de su pasión», del amor de Dios por nosotros, que es nuestra fuerza, el apoyo para nuestro caminar. No es una memoria abstracta, fría o conceptual, sino la memoria viva y consoladora del amor de Dios. Así la Eucaristía forma en nosotros una memoria agradecida, porque nos reconocemos hijos amados y saciados por el: Padre; una memoria libre, porque el amor de Jesús, su perdón, sana las heridas del pasado nos mitiga el recuerdo de las injusticias sufridas e infligidas; una memoria paciente, porque en medio de la adversidad sabemos que el Espíritu de Jesús permanece en nosotros. La Eucaristía nos anima: incluso en el camino más accidentado no estamos solos, el Señor no se olvida de nosotros y cada vez que vamos a él nos conforta con amor (18-6 2017).

Monición para todas las lecturas

Las lecturas de la liturgia guardan relación con la festividad  que hoy celebramos. El salmo responsorial alude al pasaje del libro del Génesis leído en la primera lectura y expresa la esperanza en la llegada de un rey mesías consagrado a Dios. Pero son la segunda lectura y el pasaje evangélico los textos que más inciden en la fiesta de hoy: El Cuerpo y Sangre de Cristo. Pablo recuerda una tradición fielmente guardada y enseñada, que debe mantener la comunidad cristiana de Corinto.  Con atención escuchemos

Santos Quirico y Julita mrs

Lutgarda vg Aureliano ob

DÍA PRO ORANTIBUS (MONJES YMONJASA)

SOLEMNIDAD DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD

Papa Francisco: Hoy, fiesta de la Santísima Trinidad, el Evangelio de san Juan nos presenta la relación entre Jesús, el Padre y el Espíritu. Jesús sabe que está cerca de la realización del designio del Padre, que se cumplirá con su muerte y resurrección; por esto quiere asegurar a los suyos que no los abandonará, porque su misión será prolongada por el Espíritu Santo. Será el Espíritu quien prolongará la misión de Jesús, es decir, guiará a la Iglesia hacia adelante. Jesús revela en qué consiste esta misión. Mediante el Bautismo, el Espíritu Santo nos ha insertado en el corazón y en la vida misma de Dios, que es comunión de amor (22-5-2016).

Solemnidad, Misa del día, 9 de junio de 2019

Santos EFREN di de, José de Anchieta pb,

Ricardo ob, Columba ab.

Beata Ana M.a Taigi mf

DÍA DE LA ACCIÓN CATÓLICA Y DEL APOSTOLADA SEGLAR

SOLEMNIDAD DE PENTECOSTÉS

Papa Francisco: Hoy concluye el tiempo de Pascua, cincuenta días que, desde la Resurrección de Jesús hasta Pentecostés, están marcados de una manera especial por la presencia del Espíritu Santo. Él es, en efecto, el Don pascual por excelencia. Es el Espíritu creador, que crea siempre cosas nuevas. En las lecturas de hoy se nos muestran dos novedades: en la primera lectura, el Espíritu hace que los discípulos sean un pueblo nuevo; en el Evangelio, crea en los discípulos un corazón nuevo. Un pueblo nuevo. En el día de Pentecostés el Espíritu bajó del cielo en forma de «lenguas, como llamaradas, que se dividían, posándose encima de cada uno de ellos. Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar en otras lenguas» (Hch 2, 3-4). La Palabra de Dios describe así la acción del Espíritu, que primero se posa sobre cada uno y luego pone a todos en comunicación. 1. A cada uno da un don y a todos reúne en unidad. En otras palabras, el mismo Espíritu crea la diversidad y la unidad y de esta manera plasma un pueblo nuevo, variado y unido: la Iglesia universal. 2. La segunda novedad: un corazón nuevo. Jesús Resucitado, en la primera vez que se aparece a los suyos, dice: «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados» (Jn 20, 22-23). Jesús no los condena, a pesar de que lo habían abandonado y negado durante la Pasión, sino que les da el Espíritu de perdón. El Espíritu es el primer don del Resucitado y se da en pri-mer lugar para perdonar los pecados. Este es el comienzo de la Iglesia, este es el aglutinante que nos mantiene unidos, el cemento que une los ladrillos de la casa: el perdón. Porque el perdón es el don por excelencia, es el amor más grande, el que mantiene unidos a pesar de todo, que evita el colapso, que refuerza y fortalece. El perdón libera el corazón y le permite recomenzar: el perdón da esperanza, sin perdón no se construye la Iglesia. El Espíritu de perdón, que conduce todo a la armonía, nos empuja a rechazar otras vías: esas precipitadas de quien juzga, las que no tienen salida propia del que cierra todas las puertas, las de sentido único de quien critica a los demás. El Espíritu en cambio nos insta a recorrer la vía de doble sentido del perdón ofrecido y del perdón recibido, de la misericordia divina que se hace amor al prójimo (4-6-2017).

Vigilia de Pentecostés Ciclos A, B y C
sábado 8 de junio de 2019

Monición de entrada

Muy buenas noches queridos hermanos. Bienvenidos a esta a esta Solemne Vigilia de Pentecostés que nos introduce en la Fiesta que clausura y culmina la Pascua. Como los discípulos reunidos en el cenáculo en oración en común, con María, la madre de Jesús, así también nosotros aguardamos el don del Espíritu Santo. Las lecturas bíblicas de la Vigilia nos presentan una visión muy rica de la misión del Espíritu Santo, que sigue actuando hoy, y es el que nos ha movido a estar aquí, vigilantes, esperando su venida. El Espíritu de Pentecostés nos empuja a dar testimonio de nuestra fe con la coherencia y la valentía de nuestras palabras y de nuestras obras. Abrámonos a la acción del Espíritu y comencemos con gozo esta celebración, entonando juntos el canto de entrada...

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro del Génesis 11, 1-9

Toda la tierra hablaba la misma lengua con las mismas palabras. Al emigrar (el hombre) de oriente, encontraron una llanura en el país de Senaar y se establecieron allí. Y se dijeron unos a otros: —«Vamos a preparar ladrillos y a cocerlos». Emplearon ladrillos en vez de piedras, y alquitrán en vez de cemento. Y dijeron: —«Vamos a construir una ciudad y una torre que alcance al cielo, para hacernos famosos, y para no dispersarnos por la superficie de la tierra». El Señor bajó a ver la ciudad y la torre que estaban construyendo los hombres; y se dijo: —«Son un solo pueblo con una sola lengua. Si esto no es más que el comienzo de su actividad, nada de lo que decidan hacer les resultará imposible. Voy a bajar y a confundir su lengua, de modo que uno no entienda la lengua del prójimo». El Señor los dispersó por la superficie de la tierra y cesaron de construir la ciudad. Por eso se llama Babel, porque allí confundió el Señor la lengua de toda la tierra, y desde allí los dispersó por la superficie de la tierra.

Domingo VII de Pascua

Liturgia de las Horas: Tomo II -Salterio 3ª Semana

Santos: MARCELINO Y PEDRO mrs

Eugenio I pp, Ereasmo ob mr Guido ob,

Beato Sadoc y coo mrs

JORNADA MUNDIAL DE LAS COMUNICACIONES SOCIALES

 

Monición para todas las lecturas

La primera lectura y el evangelio ofrecen la versión de la Ascensión del Señor según los escritos de San Lucas. Por eso aclamaremos con el salmista que Dios Asciende entre aclamacios;  el Señor, al son de trompetas. El pasaje de la carta a los Efesios confiesa la soberanía universal de Cristo y pide para los cristianos luz y sabiduría, de modo que se nos “permita conocerlo plenamente”. Para conocerlo, escuchemos con mucha atención.

Liturgia de las Horas Tomo II - Salmos 2ª Semana

Santos: Felipe Neri pb

Mariana de Jesús Paredes vg

Pedro Martir Sans ob mr, Felicisina mr 

Papa Francisco: El Evangelio de hoy nos lleva al Cenáculo. Jesús promete a losApóstoles el don del Espíritu Santo, cuya tarea será enseñar y recordar sus palabras a la comunidad de los discípulos. Lo dice Jesús mismo: «El Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, os lo enseñará todo y os recordará todo lo que yo os he dicho» (Jn 14, 26). Enseñar y recordar. Esto es lo que hace el Espíritu Santo en nuestros corazones. Jesús anuncia la venida del Espíritu que ante todo enseñará a los discípulos a comprender cada vez más plenamente el Evangelio, a acogerlo en su existencia y a hacerlo vivo y operante con el testimonio. Mientras está por confiar a los Apóstoles la misión de llevar el anuncio del Evangelio a todo el mundo, Jesús promete que no quedarán solos: estará con ellos el Espíritu Santo, que estará a su lado, es más, estará en ellos, para defenderlos y sostenerlos. Jesús regresa al Padre pero continúa acompañando y enseñando a sus discípulos mediante el don del Espíritu Santo. El segundo aspecto de la misión del Espíritu Santo consiste en ayudar a los Apóstoles a recordar las palabras de Jesús. El Espíritu tiene la tarea de despertar la memoria, recordar las palabras de Jesús. El divino Maestro ya había comunicado todo lo que quería confiar a los Apóstoles: con Él, Verbo encarnado, la revelación está completa. El Espíritu hará recordar las enseñanzas de Jesús en las diversas circunstancias concretas de la vida, para poder ponerlas en práctica. Es precisamente lo que sucede aún hoy en día en la Iglesia, guiada por la luz y la fuerza del Espíritu Santo, para que pueda llevar a todos el don de la salvación, es decir, el amor y la misericordia de Dios (1-5-2016).

Liturgia de las Horas: Tomo II . Salterio 1ª Semana

Santo: Francisco Coll pb, Urbano I pp,

Celestino V pp, Ivón pb

Monición para todas las lecturas

Las lecturas de hoy son una invitación a entrar en la novedad cristiana. La primera lectura presenta una nueva comunidad en la que se comparte la fe y el fruto de la tarea misionera. El pasaje del Apocalipsis recuerda la tierra nueva y los cielos nuevos que nos aguardan. La lectura del evangelio de Juan pone ante nuestros ojos el mandamiento siempre nuevo para un seguidor de Jesucristo: el amor. Escuchemos atentos.

Tomo II. Salterio 3a semana

Santos Ángel de Sicilia pb mr,
Francisco Laval ob, Máximo ob, Niceto ob.

Papa Francisco: El Evangelio de hoy narra la tercera aparición de Jesús resucitado a los discípulos a orillas del lago de Galilea. Juan se dirige a Pedro y dice: «Es el Señor» (v. 7). E inmediatamente Pedro se lanzó al agua y nadó hacia la orilla, hacia Jesús. En aquella exclamación: «¡Es el Señor!», está todo el entusiasmo de la fe pascual, llena de alegría y de asombro, que se opone con fuerza a la confusión, al desaliento, al sentido de impotencia que se había acumulado en el ánimo de los discípulos. La presencia de Jesús resucitado transforma todas las cosas: la oscuridad es vencida por la luz, el trabajo inútil es nuevamente fructuoso y prometedor, el sentido de cansancio y de abandono deja espacio a un nuevo impulso y a la certeza de que Él está con nosotros. El gran anuncio de la Resurrección infunde en el corazón de los creyentes una íntima alegría y una esperanza invencibles. ¡Verdaderamente Cristo ha resucitado! También hoy la Iglesia sigue haciendo resonar este anuncio gozoso: la alegría y la esperanza siguen reflejándose en los corazones, en los rostros, en los gestos, en las palabras (10-4-2016).

Monición para todas las lecturas

Las lecturas de este domingo continúan centrándose en el misterio pascual que celebramos, subrayando el compromiso testimonial que implica la experiencia de la resurrección de Jesucristo. Testigos son los apóstoles, que proclaman el misterio de la fe cristiana a pesar de las amenazas del Sanedrín. Testigos son “todas las criaturas que hay en el cielo. Testigos somos también nosotros cuando escuchamos la Palabra de Dios con atención.

PRIMERA LECTURA

II Domingo de Pascua Ciclo C (28 de abril de 2019)

Tomo II. Salterio II Semana

Santos: PEDRO CHANEL, pb, mr,

Vital mr, Prudencio ob,

Juana Beretta Molla mf.