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Eucaristía Diaria Santo Cristo
24 Ene 2020
19:30
Eucaristía Diaria Santo Cristo
24 Ene 2020
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25 Ene 2020
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25 Ene 2020
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Eucaristía Diaria Santo Cristo
26 Ene 2020
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26 Ene 2020
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26 Ene 2020
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Eucaristía Diaria Santo Cristo
27 Ene 2020
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Eucaristía Diaria Santo Cristo

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FIESTA DEL BAUTISMO DEL SEÑOR.

FIESTA DEL BAUTISMO DEL SEÑOR.

Ciclo A (12 de enero de 2020)
Santos Martino de León pb, Arcadio mr,
Cesárea ab, Antonio María Pucci pb

Papa Francisco: Hoy, al final del tiempo litúrgico de Navidad, celebramos la fiesta del Bautismo del Señor. Jesús está en medio del pueblo. El gentío no es solo un fondo de la escena, sino un componente esencial del evento. Antes de sumergirse en el agua, Jesús "se sumerge" en la multitud, se une a ella asumiendo plenamente la condición humana, compartiendo todo, excepto el pecado. En su santidad divina, llena de gracia y misericordia, el Hijo de Dios se hizo carne para quitar de nosotros y cargar sobre sí el pecado del mundo: tomar nuestras miserias, nuestra condición humana. Por eso, hoy también es una epifanía, porque yendo a bautizarse por Juan, en medio de la gente penitente de su pueblo, Jesús manifiesta la lógica y el significado de su misión. Uniéndose al pueblo que pide a Juan el bautismo de conversión, Jesús también comparte el profundo deseo de renovación interior. Y el Espíritu Santo que desciende sobre Él «como una paloma» es la señal de que con Jesús comienza un nuevo mundo, una "nueva creación" que incluye a todos los que acogen a Cristo en su la vida. También a cada uno de nosotros, que hemos renacido con Cristo en el bautismo, están dirigidas las palabras del Padre: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco». Este amor del Padre, que hemos recibido todos nosotros el día de nuestro bautismo, es una llama que ha sido encendida en nuestros corazones y necesita que la alimentemos con la oración y la caridad. El bautismo es el comienzo de la vida pública de Jesús, de su misión en el mundo como enviado del Padre para manifestar su bondad y su amor a los hombres. Esta misión se realiza en una unión constante y perfecta con el Padre y el Espíritu Santo. También la misión de la Iglesia y la de cada uno de nosotros, para ser fiel y fructífera, está llamada a "injertarse" en la de Jesús. Se trata de regenerar continuamente en la oración la evangelización y el apostolado, para dar un claro testimonio cristiano, no según los proyectos humanos, sino según el plan y el estilo de Dios. La fiesta del Bautismo del Señor es una ocasión propicia para renovar con gratitud y convicción las promesas de nuestro Bautismo, comprometiéndonos a vivir diariamente en coherencia con él. También es muy importante saber la fecha de nuestro Bautismo. Si alguno de vosotros no la conoce, al volver a casa (o a la parroquia), que lo pregunte: "¿En qué día me bautizaron?". Es una fecha que se guarda en el corazón para celebrarla cada año (13-1-2019).

Monición única para todas las lecturas

Estamos celebrando la Fiesta del Bautismo del Señor, y todas las lecturas de hoy están escogidas para ayudarnos a comprender el significado de este acontecimiento y descubrir, más allá de las apariencias, que Jesús es el Hijo amado de Dios, ungido por la fuerza de su Espíritu para una misión de salvación. Con mucha atención escuchemos esta Buena Nueva.

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de Isaías 42, 1-4. 6-7

Esto dice el Señor: Mirad a mi siervo, a quien sostengo; mi elegido, a quien prefiero. Sobre él he puesto mi espíritu, para que traiga el derecho a las naciones. No gritará, no clamará, no voceará por las calles. La caña cascada no la quebrará, el pábilo vacilante no lo apagará. Promoverá fielmente el derecho, no vacilará ni se quebrará hasta implantar el derecho en la tierra y sus leyes, que esperan las islas. Yo, el Señor, te he llamado con justicia, te he tomado de la mano, te he formado y te he hecho alianza de un pueblo, luz de las naciones. Para que abras los ojos de los ciegos, saques a los cautivos de la prisión, y de la mazmorra a los que habitan en las tinieblas.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial: Salmo 28

El Señor bendice a su pueblo con la paz.

Hijos de Dios, aclamad al Señor,
aclamad la gloria del nombre del Señor,
postraos ante el Señor en el atrio sagrado. R.

La voz del Señor sobre las aguas,
el Señor sobre las aguas torrenciales.
La voz del Señor es potente,
la voz del Señor es magnífica. R.

El Dios de la gloria ha tronado.
En su templo un grito unánime: «¡Gloria!».
El Señor se sienta por encima del aguacero,
el Señor se sienta como rey eterno. R.

SEGUNDA LECTURA

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 10, 34-38

En aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo: —«Está claro que Dios no hace distinciones; acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que sea. Envió su palabra a los israelitas, anunciando la paz que traería Jesucristo, el Señor de todos. Conocéis lo que sucedió en el país de los judíos, cuando Juan predicaba el bautismo, aunque la cosa empezó en Galilea. Me refiero a Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él».

Palabra de Dios.

EVANGELIO

 Lectura del santo evangelio según san Mateo 3, 13-17

En aquel tiempo, fue Jesús de Galilea al Jordán y se presentó a Juan para que lo bautizara. Pero Juan intentaba disuadirlo diciéndole: —«Soy yo el que necesito que tú me bautices, ¿y tú acudes a mí?». Jesús le contestó: —«Déjalo ahora. Está bien que cumplamos así lo que Dios quiere». Entonces Juan se lo permitió. Apenas se bautizó Jesús, salió del agua; se abrió el cielo y vio que el Espíritu de Dios bajaba como una paloma y se posaba sobre él. Y vino una voz del cielo que decía: —«Este es mi hijo, el amado, mi predilecto».

Palabra del Señor.

Oración de los fieles

  1. Por nuestra Santa Madre Iglesia, de la que somos miembros por el bautismo, para que siga acogiendo en su seno a todos los hombres del mundo. Oremos.
  2. Por los que rigen los destinos de los pueblos, para que siempre lo hagan con justicia. Oremos.
  3. Por los que sufren en el mundo, especialmente los migrantes, para que Dios les asista y proteja. Oremos.
  4. Por esta comunidad reunida en torno al Banquete Eucarístico, para que vivamos nuestro bautismo actuando como hijos de Dios. Oremos.

 Oración:

JESÚS, el acontecimiento de tu Bautismo ya no es solo una fiesta anual, sino también un misterio luminoso del rosario. En esta fiesta y en mi rosario de los jueves, admiro tu profunda humildad, al ponerte en la fila de los pecadores para ser bautizado como uno más. Yo se que tu eres> el único justo y yo soy un pobre pecador necesitado de conversion. Hoy escucha la voz de tu pudro que me llama a escucharte y a convertirme.