Agenda

18 Jul 2019
19:30
Eucaristía Diaria Santo Cristo
19 Jul 2019
19:30
Eucaristía Diaria Santo Cristo
19 Jul 2019
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
20 Jul 2019
17:30
Ermita de Fátima Eucaristia Sabados
20 Jul 2019
19:30
Eucaristía Diaria Santo Cristo
21 Jul 2019
10:30
Eucaristía -Virgen de la Cabeza
21 Jul 2019
12:30
Eucaristía Domingos Santo Cristo
21 Jul 2019
19:30
Eucaristía Diaria Santo Cristo
22 Jul 2019
19:30
Eucaristía Diaria Santo Cristo
23 Jul 2019
19:30
Eucaristía Diaria Santo Cristo

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DOMINGO DE LA DIVINA MISERICORDIA (28 de abril de 2019)

II Domingo de Pascua Ciclo C (28 de abril de 2019)

Tomo II. Salterio II Semana

Santos: PEDRO CHANEL, pb, mr,

Vital mr, Prudencio ob,

Juana Beretta Molla mf.

Beato José Cebula pb mr

Papa Francisco: En el centro de este domingo, con el que se termina la octava de pascua, y que san Juan Pablo II quiso dedicar a la Divina Misericordia, están las llagas gloriosas de Cristo resucitado. Él ya las enseñó la primera vez que se apareció a los apóstoles la misma tarde del primer día de la semana, el día de la resurrección. Pero Tomás aquella tarde no estaba. Ocho días después, Jesús se apareció de nuevo en el cenáculo, en medio de los discípulos: Tomás también estaba; se dirigió a él y lo invitó a tocar sus llagas. Y entonces, aquel hombre sincero se arrodilló delante de Jesús y dijo: «Señor mío y Dios mío» (Jn 20,28). En el cuerpo de Cristo resucitado las llagas permanecen, porque son el signo permanente del amor de Dios por nosotros, y son indispensables para creer que Dios es amor, misericordia, fidelidad. San Pedro, ci-
tando a Isaías, escribe a los cristianos: «Sus heridas nos han curado» (1 Pedro 2,24). (27-4-2014).

 

Monición de entrada

Muy buenos días (tardes, noches) queridos hermanos. Les damos la bienvenida a esta Santa Eucaristía, en este Segundo Domingo de Pascua. 

Dentro de la Cincuentena Pascual, tiene una propia personalidad esta primera semana que hoy acaba, la "octava de Pascua", que se celebra como un único día. Este domingo es también llamado por algunos como el "domingo de Tomás" o Domingo de la Misericordia. Hoy continuamos con el "tiempo de las apariciones" de Jesús Resucitado, las que confirmaron la Resurrección de Jesús e hicieron que muchos se reunieran en torno a los apóstoles para vivir la nueva vida.

Con la alegría de saber que Cristo está vivo entre nosotros, iniciemos esta celebración cantando jubilosos...

Monición para todas las lecturas

La fe en Jesús resucitado nos convierte en personas nuevas. El evangelio nos recuerda que esa fe es capaz de hacer que el grupo de los discípulos, cerrado sobre sí mismo, se transforme, por la fuerza del Espíritu, en una comunidad misionera. Una comunidad que obra signos y prodigios a favor del pueblo, como lo señala el sumario de Hechos de los Apóstoles. Tal es el poder transformador de la fe pascual que elimina el miedo de Juan, el vidente de Patmos, cuando éste se siente respaldado por la autoridad soberana de Cristo resucitado.

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 5, 12-16

 Los apóstoles hacían muchos signos y prodigios en medio del pueblo. Los fieles se reunían de común acuerdo en el pórtico de Salomón; los demás no se atrevían a juntárseles, aunque la gente se hacía lenguas de ellos; más aún, crecía el número de los creyentes, hombres y mujeres, que se adherían al Señor. La gente sacaba los enfermos a la calle, y los ponía en catres y camillas, para que, al pasar Pedro, su sombra, por lo menos, cayera sobre alguno. Mucha gente de los alrededores acudía a Jerusalén, llevando a enfermos y poseídos de espíritu inmundo, y todos se curaban.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial: Salmo 117 

R. Dad gracias al Señor porque es bueno,
porque es eterna su misericordia.

Diga la casa de Israel:
eterna es su misericordia.
Diga la casa de Aarón:
eterna es su misericordia.
Digan los fieles del Señor:
eterna es su misericordia. R.

La piedra que desecharon los arquitectos
es ahora la piedra angular.
Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente.
Éste es el día en que actuó el Señor:
sea nuestra alegría y nuestro gozo. R.

Señor, danos la salvación;
Señor, danos prosperidad.
Bendito el que viene en nombre del Señor,
os bendecimos desde la casa del Señor;
el Señor es Dios, él nos ilumina. R.

SEGUNDA LECTURA

Lectura del libro del Apocalipsis 1, 9-11a. 12-13. 17-19

 Yo, Juan, vuestro hermano y compañero en la tribulación, en el reino y en la constancia en Jesús, estaba desterrado en la isla de Patmos, por haber predicado la palabra de Dios, y haber dado testimonio de Jesús. Un domingo caí en éxtasis y oí a mis espaldas una voz potente que decía: «Lo que veas escríbelo en un libro, y envíaselo a las siete Iglesias de Asia». Me volví a ver quién me hablaba, y, al volverme, vi siete candelabros de oro, y en medio de ellos una figura humana, vestida de larga túnica, con un cinturón de oro a la altura del pecho. Al verlo, caí a sus pies como muerto. Él puso la mano derecha sobre mí y dijo: — «No temas: Yo soy el primero y el Último, yo soy el que vive. Estaba muerto y, ya ves, vivo por los siglos de los siglos, y tengo las llaves de la muerte y del abismo. Escribe, pues, lo que veas: lo que está sucediendo y lo que ha de suceder más tarde».

Palabra de Dios.

EVANGELIO

 Lectura del santo evangelio según san Juan 20, 19-31

Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: —«Paz a vosotros». Y diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: —«Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo». Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: —«Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos». Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían: —«Hemos visto al Señor». Pero él les contesto: —«Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo». A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo: —«Paz a vosotros». Luego dijo a Tomás: —«Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente». Contestó Tomás: —«¡Señor mío y Dios mío!». Jesús le dijo: —«¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto». Muchos otros signos, que no están escritos en este libro, hizo Jesús a la vista de los discípulos. Estos se han escrito para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre.

Palabra del Señor.

Oración de los Fieles

1. Por la Iglesia extendida por toda la tierra, para que siga anunciando la Gran Noticia de la Resurrección de Jesús, oremos.

2. Por todos los pueblos, por todas las naciones; para que la paz de Cristo, soplo del Espíritu, apague los odios, disipe los recelos y promueva un orden nuevo de convivencia, oremos.

3. Por todos aquellos que en nuestra sociedad necesitan de nuestro auxilio en sus necesidades, para que, movidos por la alegría de la Pascua, seamos nosotros los instrumentos que Dios utilice para llevarles ese sustento, oremos. 

4. Para que al compartir nosotros este día el Banquete Pascual, signo de unidad y fraterno amor, establezcamos más esos lazos de hermandad, comenzando por nuestras familias, oremos.

ORACIÓN: JESUCRISTO RESUCITADO, para hallarte hay un lugar privilegiado, tu Iglesia. Fuera de ella no te encontró Tomás. Con él te digo, sin haberte visto, pero sí te siento vivo, vivificante y amigo cercano: ¡Señor mío y Dios mío! Es la confesión pascual de mi fe.