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07 Ago 2020
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
08 Ago 2020
17:00
Fatima
14 Ago 2020
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
15 Ago 2020
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21 Ago 2020
20:00
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22 Ago 2020
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Fatima
28 Ago 2020
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29 Ago 2020
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05 Sep 2020
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Fatima

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III Domingo de Adviento Ciclo A

(15 de diciembre de 2019)

Liturgia de las Horas: Tomo I - Salterio 3ª semana

Santos Valeriano ob, Maximino pb,

María C. de la Rosa vg.

 

Papa Francisco: La liturgia nos invita a acoger el espíritu con el que acontece todo esto, es decir, la alegría. San Pablo nos invita a preparar la venida del Señor asumiendo tres actitudes: la alegría constante, la oración perseverante y el dar gracias continuamente. 1ª. Sobre la primera: permanecer siempre en la alegría incluso cuando las cosas no van según nuestros deseos. Las angustias, las dificultades y los sufrimientos atraviesan la vida de cada uno, y tantas veces la realidad que nos rodea parece inhabitable y árida. Él ha venido a la tierra para dar de nuevo a los hombres la dignidad y la libertad de hijos de Dios, que solo Él puede comunicar. 2ª. Esta alegría se basa en la oración perseverante: por medio de la oración podemos entrar en una relación estable con Dios, que es la fuente de la verdadera alegría. La alegría del cristiano viene de la fe y del encuentro con Jesucristo, razón de nuestra felicidad. Cuánto más estamos enraizados en Cristo tanto más reencontraremos la serenidad interior, incluso en medio de las contradicciones cotidianas. Un cristiano no puede ser un profeta de desventuras, sino un testimonio y un heraldo de alegría. Una alegría para compartir con los demás, una alegría contagiosa que hace menos difícil el camino de la vida. 3ª.Por último, el dar gracias continuamente hace referencia a reconocer siempre sus beneficios, su amor misericordioso, su paciencia y bondad, viviendo así un incesante agradecimiento (17-12-2017).

Monición para todas las lecturas

Hoy, el salmista nos invita a alabar con alegría y júbilo a un Dios que es fiel a su Palabra. Esta fidelidad se concreta en su predilección por los desfavorecidos y oprimidos. Es éste el rostro divino que revela Jesús con sus acciones, muy en consonancia con la tradición profética que nos muestra Isaías. La gloria y el esplendor de Dios se manifiestan mediante acciones inauditas. Ante ese Dios que viene, como nos exhorta Santiago, vale la pena ser perseverante y disponerse a acogerlo en estas próximas fiestas de Navidad. Escuchemos con mucha atención.

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de Isaías 35, 1-6a. 10

El desierto y el yermo se regocijarán, se alegrarán el páramo y la estepa, florecerá como flor de narciso, se alegrará con gozo y alegría. Tiene la gloria del Líbano la belleza del Carmelo y del Sarión. Ellos verán la gloria del Señor, la belleza de nuestro Dios. Fortaleced las manos débiles, robusteced las rodillas vacilantes; decid a los cobardes de corazón: «Sed fuertes, no temáis. Mirad a vuestro Dios, que trae el desquite; viene en persona, resarcirá y os salvará». Se despegarán los ojos del ciego, los oídos del sordo se abrirán, saltará como un ciervo el cojo, la lengua del mudo cantará. Volverán los rescatados del Señor. Vendrán a Sión con cánticos: en cabeza, alegría perpetua; siguiéndolos, gozo y alegría. Pena y aflicción se alejarán.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial: Salmo 145

Ven, Señor, a salvarnos.

El Señor mantiene su fidelidad perpetuamente,
hace justicia a los oprimidos,
da pan a los hambrientos.
El Señor liberta a los cautivos. R.

El Señor abre los ojos al ciego,
el Señor endereza a los que ya se doblan,
el Señor ama a los justos,
el Señor guarda a los peregrinos. R.

Sustenta al huérfano y a la viuda
y trastorna el camino de los malvados.
El Señor reina eternamente,
tu Dios, Sión, de edad en edad. R.

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta del apóstol Santiago 5, 7-10

Tened paciencia, hermanos, hasta la venida del Señor. El labrador aguarda paciente el fruto valioso de la tierra, mientras recibe la lluvia temprana y tardía. Tened paciencia también vosotros, manteneos firmes, porque la venida del Señor está cerca. No os quejéis, hermanos, unos de otros, para no ser condenados. Mirad que el juez está ya a la puerta. Tomad, hermanos, como ejemplo de sufrimiento y de paciencia a los profetas, que hablaron en nombre del Señor.

Palabra de Dios.

EVANGELIO

 Lectura del santo Evangelio según san Mateo 11, 2-11

En aquel tiempo, Juan, que había oído en la cárcel las obras del Mesías, le mandó a preguntar por medio de sus discípulos: —«¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?». Jesús les respondió: —«Id a anunciar a Juan lo que estáis viendo y oyendo: los ciegos ven, y los inválidos andan; los leprosos quedan limpios, y los sordos oyen; los muertos resucitan, y a los pobres se les anuncia el Evangelio. ¡Y dichoso el que no se escandalice de mí!». Al irse ellos, Jesús se puso a hablar a la gente sobre Juan: —«¿Qué salisteis a contemplar en el desierto, una caña sacudida por el viento? ¿O qué fuisteis a ver, un hombre vestido con lujo? Los que visten con lujo habitan en los palacios. Entonces, ¿a qué salisteis?, ¿a ver a un profeta? Sí, os digo, y más que profeta; él es de quien está escrito: “Yo envío mi mensajero delante de ti, para que prepare el camino ante ti.” Os aseguro que no ha nacido de mujer uno más grande que Juan, el Bautista; aunque el más pequeño en el reino de los cielos es más grande que él».

Palabra del Señor

Oración de los fieles

Contestaremos a cada petición: Muéstranos, Señor, tu misericordia.

  1. Al papa, obispos y sacerdotes, permíteles Señor, que con tu ayuda, sigan preparándonos para la segunda venida de Cristo. Oremos.
  2. A los gobernantes de las naciones, especialmente a los de nuestro país, dales Señor sabiduría para gobernar rectamente. Oremos.
  3. A los que sufren en el mundo, a los marginados, a los que se sienten abandonados por la sociedad, dales Señor la esperanza de un reino de paz, justicia y amor. Oremos.
  4. A los que participamos de esta Santa Misa, concédenos que vivamos siempre preparados para día de la manifestación gloriosa de Jesús. Oremos.

Oración:

JESÚS, entre las maravillas que han de contar al Bautista, parece que hay una incoherencia: los pobres deberían ser enriquecidos, como los ciegos ven y los inválidos andan. Pero tú no quieres para los pobres cualquier riqueza, sino la mayor: ser evangelizados. Lo demás también, pero por añadidura.