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III Domingo de Adviento Ciclo B

Liturgia de las Horas: Tomo I  - Salterio 3ª semana

13 de diciembre de 2020

Santos LUCÍA vg mr,
Otilia ab, Autberto ob.
Beato Antonio Grás pb

Papa Francisco: En este tercer domingo de Adviento, llamado «domingo de la alegría», la liturgia nos invita a entender el espíritu con el que tiene lugar todo esto, es decir, precisamente, la alegría. San Pablo nos invita a preparar la venida del Señor asumiendo tres actitudes: la alegría constante, la oración perseverante; y el continuo agradecimiento. 1. La primera actitud, alegría constante: «Estad siempre alegres» dice san Pablo. Es decir, permanecer siempre en la alegría, incluso cuando las cosas no van según nuestros deseos; pero está esa alegría profunda que es la paz. 2. La alegría que caracteriza la espera del Mesías se basa en la oración perseverante: esta es la segunda actitud. San Pablo dice: «Orad constantemente». Por medio de la oración podemos entrar er\ una relación estable con Dios, que es la fuente de la verdadera alegría. La alegría del cristiano no se compra, no se puede comprar; viene de la fe y del encuentro con Jesucristo, razón de nuestra felicidad. 3. La tercera actitud indicada por Pablo es el continuo agradecimiento, es decir, un amor agradecido con Dios. Él, de hecho, es muy generoso con nosotros y nosotros estamos invitados a reconocer siempre sus beneficios, su amor misericordioso, su paciencia y bondad, viviendo así en un incesante agradecimiento (17-12-2017).

Monición única para todas las lecturas

Unos llamados a la conversión nos traen las lecturas de hoy. Ungido por el Espíritu Santo, Isaías es enviado a proclamar el año de gracia. El bautista se presenta como la voz que grita en el desierto, invitando a la conversión porque el Mesías ya está en medio de su pueblo. Por su parte, Pablo exhorta a los habitantes de Tesalónica a estar siempre alegres y alejarse del mal. Escuchemos atentos este mensaje.

PRIMERA LECTURA

 Lectura del libro de Isaías 61, 1-2a. 10-11

El Espíritu del Señor está sobre mí, porque el Señor me ha ungido. Me ha enviado para dar la buena noticia a los que sufren, para vendar los corazones desgarrados, para proclamar la amnistía a los cautivos, y a los prisioneros la libertad, para proclamar el año de gracia del Señor. Desbordo de gozo con el Señor, y me alegro con mi Dios: porque me ha vestido un traje de gala y me ha envuelto en un manto de triunfo, como novio que se pone la corona, como novia que se adorna con sus joyas. Como el suelo echa sus brotes, como un jardín hace brotar sus semillas, así el Señor hará brotar la justicia y los himnos ante todos los pueblos.

Palabra de Dios.

Interleccional: Lucas 1, 46-48. 49-50. 53-54 

Me alegro con mi Dios.

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones. R.

Porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación. R.

A los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia. R.

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses 5, 16-24

Hermanos: Estad siempre alegres. Sed constantes en orar. Dad gracias en toda ocasión: ésta es la voluntad de Dios en Cristo Jesús respecto de vosotros. No apaguéis el espíritu, no despreciéis el don de profecía; sino examinadlo todo, quedándoos con lo bueno. Guardaos de toda forma de maldad. Que el mismo Dios de la paz os consagre totalmente, y que todo vuestro espíritu, alma y cuerpo, sea custodiado sin reproche hasta la venida de nuestro Señor Jesucristo. El que os ha llamado es fiel y cumplirá sus promesas.

Palabra de Dios.

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Juan 1, 6-8. 19-28

Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz. Y éste fue el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a Juan, a que le preguntaran: —«¿Tú quién eres?». Él confesó sin reservas: —«Yo no soy el Mesías». Le preguntaron: —«¿Entonces qué? ¿Eres tú Elías?». Él dijo: —«No lo soy». —«¿Eres tú el Profeta?». Respondió: —«No». Y le dijeron: —«¿Quién eres? Para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado, ¿qué dices de ti mismo?». Él contestó: —«Yo soy al voz que grita en el desierto: “Allanad el camino del Señor”, como dijo el profeta Isaías». Entre los enviados había fariseos y le preguntaron: —«Entonces, ¿por qué bautizas, si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?». Juan les respondió: —«Yo bautizo con agua; en medio de vosotros hay uno que no conocéis, el que viene detrás de mí, y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia». Esto pasaba en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde estaba Juan bautizando.

Palabra del Señor.

Oración de los fieles

  1. Para que la Iglesia siga llevando la alegría de la salvación a todos los rincones del planeta. Oremos
  2. Para que el mundo y sus gobernantes luchen por el progreso de los pueblos, generando bienestar para todos. Oremos.
  3. Para que los más necesitados, especialmente los que no tienen techo, este domingo se llenen de alegría y encuentren refugio. Oremos.
  4. Para que nosotros compartamos la alegría del evangelio con aquellos que en el mundo viven sin esperanza. Oremos.

Oración:

JESÚS, es admirable la humildad, sinceridad y nobleza de Juan, el que saltó de gozo en el vientre de su madre cuando se acercó tu Madre recién embarazada de ti, no se aprovecha de su situación y el parentesco contigo. Se consideraba solo una voz que gritaba en el desierto, indigno de desatarte la correa de tu sandalia. Me quedo con su afirmación: En medio de vosotros hay uno que no conocéis”. Gracias, Jesús, porque te has manifestado a mí, no eres un desconocido para mí, aunque algunas veces, por debilidad, mi conducta no responde a la lealtad de un amigo tuyo.