Agenda

18 Ene 2019
19:30
Eucaristía Diaria Santo Cristo
18 Ene 2019
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
19 Ene 2019
17:30
Ermita de Fátima Eucaristia Sabados
19 Ene 2019
19:30
Eucaristía Diaria Santo Cristo
20 Ene 2019
10:30
Eucaristía -Virgen de la Cabeza
20 Ene 2019
12:30
Eucaristía Domingos Santo Cristo
20 Ene 2019
19:30
Eucaristía Diaria Santo Cristo
21 Ene 2019
19:30
Eucaristía Diaria Santo Cristo
22 Ene 2019
19:30
Eucaristía Diaria Santo Cristo
23 Ene 2019
19:30
Eucaristía Diaria Santo Cristo

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IV Domingo de Adviento Ciclo C (23 de diciembre de 2018)

 

Queridos hermanos, estamos ya muy cerca de la Navidad. El IV domingo de Adviento tiene cada año -aunque con lecturas distintas- un claro color mariano. Es como el preludio de la Natividad del Señor. El recuerdo de la Madre no interrumpe ciertamente el ritmo del Aviento ni la dinámica de la preparación a la Navidad porque ella fue la que mejor vivió el Adviento y la Navidad. En esta Eucaristía queremos aprender de la Virgen María a esperar al Mesías. Comencemos cantando.

Monición única para todas las lecturas 

El IV domingo de Adviento tiene ya el sabor de la Navidad. Por eso las lecturas de hoy van situándonos en el escenario de los hechos, nos presentan a los personajes que los protagonizarán y nos ayudan a descubrir el sentido profundo de lo que vamos a celebrar muy pronto. Todos parecen estar preparados: Belén de Judá, María la creyente... y sobre todo Jesús, que entra en este mundo dispuesto a hacer la voluntad del Padre para que su salvación nos visite y se quede para siempre con nosotros. Preparémonos nosotros también, escuchando atentos esta palabra.

 PRIMERA LECTURA   

Lectura de la profecía de Miqueas 5, 1-4a

Así dice el Señor: «Pero tú, Belén de Efrata, pequeña entre las aldeas de Judá, de ti saldrá el jefe de Israel. Su origen es desde lo antiguo, de tiempo inmemorial. Los entrega hasta el tiempo en que la madre dé a luz, y el resto de sus hermanos retornará a los hijos de Israel. En pie, pastoreará con la fuerza del Señor, por el nombre glorioso del Señor, su Dios. Habitarán tranquilos, porque se mostrará grande hasta los confines de la tierra, y éste será nuestra paz».

Palabra de Dios. 

Salmo responsorial: Salmo 79, 2ac y 3b. 15-16. 18-19 (R.: 4)

R. Oh Dios, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve.

Pastor de Israel, escucha,
tú que te sientas sobre querubines, resplandece.
Despierta tu poder y ven a salvarnos. R.

Dios de los ejércitos, vuélvete:
mira desde el cielo, fíjate,
ven a visitar tu viña,
la cepa que tu diestra plantó,
y que tú hiciste vigorosa. R.

Que tu mano proteja a tu escogido,
al hombre que tú fortaleciste.
No nos alejaremos de ti:
danos vida, para que invoquemos tu nombre. R.

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta a los Hebreos 10, 5-10

Hermanos: Cuando Cristo entró en el mundo dijo: «Tú no quieres sacrificios ni ofrendas, pero me has preparado un cuerpo; no aceptas holocaustos ni víctimas expiatorias. Entonces yo dije lo que está escrito en el libro: "Aquí estoy, oh Dios, para hacer tu voluntad"». Primero dice: «No quieres ni aceptas sacrificios ni ofrendas, holocaustos ni víctimas expiatorias», que se ofrecen según la Ley. Después añade: «Aquí estoy yo para hacer tu voluntad». Niega lo primero, para afirmar lo segundo. Y conforme a esa voluntad todos quedamos santificados por la oblación del cuerpo de Jesucristo, hecha una vez para siempre.

Palabra de Dios.

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Lucas 1, 39-45

En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito: —«¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá».

Palabra del Señor.

Oración de los fieles

  1. Para que la Iglesia nos siga presentando a la Virgen María como modelo de vida para todos los cristianos. Oremos.
  2. Por la paz en el mundo entero, para que ahora que nos aproximamos a la Navidad, cese la violencia y reine la armonía. Oremos.
  3. Por los que no podrán celebrar con alegría esta próxima Navidad, para que en Jesús y en los cristianos encuentren consuelo. Oremos.
  4. Por nosotros, para que el hagamos los últimos preparativos en nuestros corazones y recibamos dignamente en él al niño Jesús. Oremos.