Agenda

Sin eventos

Si quieres que recemos por tí, comunícanos tu intención

Nombre 
Intención 
    

IV Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo B (31 de enero de 2021)

Liturgia de las Horas: Tomo III – Salterio 4ª semana

Santos: JUAN BOSCO pb.

Ciro y Juan mrs. Marcela vb. Waldo ob.

Papa Francisco: El Evangelio de este domingo forma parte de la narración más amplia conocida como la «jornada de Cafarnaún». En el centro del pasaje de hoy está el evento del exorcismo, a través del cual Jesús es presentado como profeta poderoso en palabras y en obras. 1. Él entra en la sinagoga de Cafarnaún en sábado y se pone a enseñar; las personas permanecen sorprendidas por sus palabras, porque no son palabras comunes, no se parecen a lo que escuchan normalmente. Los escribas enseñan, pero sin tener una autoridad propia. Jesús enseña como uno que tiene autoridad, revelándose, así como el Enviado de Dios, y no como un simple hombre que debe fundar la propia enseñanza solo sobre las tradiciones precedentes. Jesús tiene una autoridad plena. La gente comentaba: «Una enseñanza nueva, expuesta con autoridad». 2. Al mismo tiempo, Jesús se revela poderoso también en las obras. En la sinagoga de Cafarnaún hay un hombre poseído por un espíritu inmundo, que se manifiesta gritando: «¿Qué tenemos nosotros contigo, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios». El diablo dice la verdad: Jesús ha venido para destruir al diablo, para destruir al demonio, para vencerlo. Este espíritu inmundo conoce el poder de Jesús y proclama también la santidad. Jesús le grita, diciéndole: «Cállate y sal de él». Estas pocas palabras de Jesús bastan para obtener la victoria sobre Satanás, el cual sale de ese hombre «retorciéndole violentamente». El poder de Jesús confirma la autoridad de su enseñanza. Él no pronuncia solo palabras, sino que actúa. Así manifiesta el proyecto de Dios con las palabras y con el poder de las obras. Jesús revela el amor de Dios tanto con la predicación como con innumerables gestos de atención y socorro a los enfermos, a los necesitados, a los niños, a los pecadores. Jesús es nuestro Maestro, poderoso en palabras y obras. Jesús nos comunica toda la luz que ilumina las calles, a veces oscuras, de nuestra existencia; nos comunica también la fuerza necesaria para superar las dificultades, las pruebas, las tentaciones. ¡Pensemos en la gran gracia que es para nosotros haber conocido a Dios, tan poderoso y bueno! Un maestro y un amigo, que nos indica el camino y nos cuida, especialmente cuando lo necesitamos (28-1-2018).

Monición única para todas las lecturas

El texto del Deuteronomio contiene la promesa de un profeta para el pueblo de Dios, un portavoz de su palabra. En el evangelio, Jesús se manifiesta como el gran profeta prometido, que predica con autoridad. El salmo nos invita a escuchar y acoger esa Palabra.

PRIMERA LECTURA

 Lectura del libro del Deuteronomio 18, 15-20

Moisés habló al pueblo, diciendo: —«Un profeta, de entre los tuyos, de entre tus hermanos, como yo, te suscitará el Señor, tu Dios. A él lo escucharéis. Es lo que pediste al Señor, tu Dios, en el Horeb, el día de la asamblea: "No quiero volver a escuchar la voz del Señor, mi Dios, ni quiero ver más ese terrible incendio; no quiero morir". El Señor me respondió: "Tienen razón; suscitaré un profeta de entre sus hermanos, como tú. Pondré mis palabras en su boca, y les dirá lo que yo le mande. A quien no escuche las palabras que pronuncie en mi nombre, yo le pediré cuentas. Y el profeta que tenga la arrogancia de decir en mi nombre lo que yo no le haya mandado, o hable en nombre de dioses extranjeros, ese profeta morirá"».

Palabra de Dios. 

Salmo responsorial: Salmo 94, 1-2. 6-7. 8-9 (R.: 8)

Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón».

Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos. R. 

Entrad, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía. R. 

Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y me tentaron, aunque habían visto mis obras». R.  

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 7, 32-35

Hermanos: Quiero que os ahorréis preocupaciones: el soltero se preocupa de los asuntos del Señor, buscando contentar al Señor; en cambio, el casado se preocupa de los asuntos del mundo, buscando contentar a su mujer, y anda dividido. Lo mismo, la mujer sin marido y la soltera se preocupan de los asuntos del Señor, consagrándose a ellos en cuerpo y alma; en cambio, la casada se preocupa de los asuntos del mundo, buscando contentar a su marido. Os digo todo esto para vuestro bien, no para poneros una trampa, sino para induciros a una cosa noble y al trato con el Señor sin preocupaciones.

Palabra de Dios. 

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Marcos 1, 21-28

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos entraron en Cafarnaún, y cuando el sábado siguiente fue a la sinagoga a enseñar, se quedaron asombrados de su doctrina, porque no enseñaba como los escribas, sino con autoridad. Estaba precisamente en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu inmundo, y se puso a gritar: —«¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios». Jesús le increpó: —«Cállate y sal de él». El espíritu inmundo lo retorció y, dando un grito muy fuerte, salió. Todos se preguntaron estupefactos: —«¿Qué es esto? Este enseñar con autoridad es nuevo. Hasta a los espíritus inmundos les manda y le obedecen». Su fama se extendió en seguida por todas partes, alcanzando la comarca entera de Galilea.

Palabra del Señor.

Oración de los fieles

  1. Para que el papa, obispos y sacerdotes sigan predicando con autoridad la Palabra encomendada por Dios. Oremos.
  2. Para que los que ejercen cargos en los gobiernos no se excedan en su autoridad, sobrecargando impuestos insoportables por la población bajo su gobierno. Oremos.
  3. Por los que viajan a otros países en busca de un mejor futuro, para que Dios les acompañe y proteja en su camino. Oremos.
  4. Por nosotros aquí reunidos, para que al haber escuchado la Palabra, la atesoremos en nuestros corazones. Oremos.

Oración:

SEÑOR, ante tu autoridad y tu poder divinos, unos te admiran y otros se escandalizan: estos siempre encuentran un “pero'’, y es que haces milagros en sábado. Acepta mi decisión de admirar cada día más tu palabra y tus obras. Pero ojalá mi admiración no se quede en un sentimiento vano, sino que me mueva a seguir tus pasos. Tú pasaste por el mundo haciendo el bien. ¿Se puede decir eso de mí hasta hoy? ¡Cuánto me gustaría que lo dijeras! Por mi parte, quiero intentarlo.