Agenda

09 Dic 2019
19:30
Eucaristía Diaria Santo Cristo
10 Dic 2019
19:30
Eucaristía Diaria Santo Cristo
11 Dic 2019
19:30
Eucaristía Diaria Santo Cristo
12 Dic 2019
19:30
Eucaristía Diaria Santo Cristo
13 Dic 2019
19:30
Eucaristía Diaria Santo Cristo
13 Dic 2019
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
14 Dic 2019
17:00
Fatima
14 Dic 2019
17:30
Ermita de Fátima Eucaristia Sabados
14 Dic 2019
19:30
Eucaristía Diaria Santo Cristo
15 Dic 2019
10:30
Eucaristía -Virgen de la Cabeza

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Solemnidad de la Sagrada Familia Ciclo B (31 de diciembre de 2017)

 

Santos SILVESTRE I pp, Columba vg tnr, Melania
Juan F. Regis pb, Mario ob.

JORNADA POR LA FAMILIA Y POR LA VIDA

Papa Francisco: En el Te Deum [que cantamos en este último día del año, pedimos ayuda a los ángeles, a los profetas y a toda la creación para alabar, al Señor. Con este himno recorremos la historia de la salvación, en donde por un misterioso designio de Dios encuentran lugar y síntesis también los diversos hechos de nuestra vida, en este año que ha pasado... La compañía de la misericordia es luz para comprender mejor cuánto hemos vivido, y es esperanza que nos acompaña al inicio de un nuevo año. Recorrer los días del año transcurrido puede ser como un recuerdo de hechos y eventos que llevan a momentos de alegría y de dolor, o como buscando comprender si hemos percibido la presencia de Dios que todo lo renueva y sostiene con su ayuda. Y, sin embargo, hoy nuestros ojos tienen necesidad de centrarse en modo particular los signos que Dios nos ha concedido, para tocar con la mano la fuerza de su amor misericordioso (31-12-2015).

 PRIMERA LECTURA

(Sirácida 3, 2-6. 12-14) El Libro del Eclesiástico o Sirácida, en el pasaje de hoy, habla de las relaciones entre hijos y padres. El que honra a sus padres, dice el sabio, recibe una serie de beneficios: expía sus pecados, acumula tesoros, se llena de alegría y, cuando ora, es escuchado por Dios, que además le concede larga vida.

Lectura del libro de Sirácida 3, 2-6. 12-14

Dios hace al padre más respetable que a los hijos y afirma la autoridad de la madre sobre su prole. El que honra a su padre expía sus pecados, el que respeta a su madre acumula tesoros; el que honra a su padre se alegrará de sus hijos y, cuando rece, será escuchado; el que respeta a su padre tendrá larga vida, al que honra a su madre el Señor lo escucha. Hijo mío, sé constante en honrar a tu padre, no lo abandones mientras vivas; aunque chochee, ten indulgencia, no lo abochornes mientras vivas. La limosna del padre no se olvidará, será tenida en cuenta para pagar tus pecados.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial: Salmo 127, 1-2. 3. 4-5 (R.: cf. 1)

(Salmo 127) El salmo 127 también habla del ambiente familiar: con la mujer al frente de la casa. Nos unimos al salmista contestando:

R. Dichosos los que temen al Señor y siguen sus caminos.

Dichoso el que teme al Señor
y sigue sus caminos.
Comerás del fruto de tu trabajo
serás dichoso, te irá bien. R. 

Tu mujer, como parra fecunda,
en medio de tu casa;
tus hijos, como renuevos de olivo,
alrededor de tu mesa. R. 

Ésta es la bendición del hombre
que teme al Señor.
Que el Señor te bendiga desde Sión,
que veas la prosperidad de Jerusalén
todos los días de tu vida. R. 

 

SEGUNDA LECTURA

(Colosenses 3, 12-21) En la carta que escribe Pablo a la comunidad de Colosas (en Frigia, actual Turquía), les presenta un programa ideal de vida comunitaria y una ejemplificación en el ámbito de la familia: las relaciones entre marido y mujer, y entre padres e hijos.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses 3, 12-21

Hermanos: Como elegidos de Dios, santos y amados, vestíos de la misericordia entrañable, bondad, humildad, dulzura, comprensión. Sobrellevaos mutuamente y perdonaos, cuando alguno tenga quejas contra otro. El Señor os ha perdonado: haced vosotros lo mismo. Y por encima de todo esto, el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada. Que la paz de Cristo actúe de árbitro en vuestro corazón; a ella habéis sido convocados, en un solo cuerpo. Y sed agradecidos. La palabra de Cristo habite entre vosotros en toda su riqueza; enseñaos unos a otros con toda sabiduría; corregíos mutuamente. Cantad a Dios, dadle gracias de corazón, con salmos, himnos y cánticos inspirados. Y, todo lo que de palabra o de obra realicéis, sea todo en nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él. Mujeres, vivid bajo la autoridad de vuestros maridos, como conviene en el Señor. Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas. Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, que eso le gusta al Señor. Padres, no exasperéis a vuestros hijos, no sea que pierdan los ánimos.

Palabra de Dios.

EVANGELIO

(Lucas 2, 22-40) El Evangelio de San Lucas nos propone a la Familia de Nazareth como ejemplo, cumpliendo la ley judía. La significativa escena de la presentación de Jesús en el Templo, que los orientales llaman "el Encuentro", es un episodio lleno de simbolismo. 

Lectura del santo evangelio según san Lucas 2, 22-40

Cuando llegó el tiempo de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén, para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: «Todo primogénito varón será consagrado al Señor», y para entregar la oblación, como dice la ley del Señor: «un par de tórtolas o dos pichones». Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo moraba en él. Había recibido un oráculo del Espíritu Santo: que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue al templo. Cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo previsto por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: —«Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz. Porque mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos: luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel». Su padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del niño. Simeón los bendijo, diciendo a María, su madre: —«Mira, éste está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; será como una bandera discutida: así quedará clara la actitud de muchos corazones. Y a ti, una espada te traspasará el alma». Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Era una mujer muy anciana; de jovencita había vivido siete años casada, y luego viuda hasta los ochenta y cuatro; no se apartaba del templo día y noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones. Acercándose en aquel momento, daba gracias a Dios y hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén. Y cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño iba creciendo y robusteciéndose, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios lo acompañaba.

Palabra del Señor.

ORACIÓN DE LOS FIELES

  1. Por la Iglesia, la gran familia de los discípulos de Jesús. Que unidos en la fe manifestemos al mundo el amor y la misericordia de Dios. Roguemos al Señor.
  2. Para que los gobiernos del mundo respeten la estructura familiar, tomando el modelo de la familia de Nazareth. Roguemos al Señor.
  3. Por las familias cristianas, que con su unión en el amor manifiesten al mundo la belleza de la vocación matrimonial y sean transmisores de la fe a sus hijos y nietos. Roguemos al Señor.
  4. Por las familias que sufren a causa de las dificultades económicas, la enfermedad o la falta de entendimiento. Roguemos al Señor.
  5. Por nosotros, amados de Dios, que compartamos el pan de la Eucaristía y crezcamos en comunión para ser testigos convincentes del evangelio. Roguemos al Señor.
  6. Para que el nuevo año que recibimos lo construyamos promoviendo siempre los valores humanos y cristianos en el seno de la familia. Roguemos al Señor

 

Oración:

JESÚS, tu Sagrada Familia, que vivía en la sencillez, la el amor, lo unidad y el trabajo, es ejemplo para todas las familias de todos los tiempos, Estando tú presente -en Nazaret y en toda familia- está asegurada la unidad y garantizado el amor. Hoy te pido por mi familia: que todos sus miembros estemos unidos -a ti y entre nosotros- en las alegrías y en las penas. Al finalizar este año 2017, acepta mi agradecimiento por tantas cosas buenas que me han llegado de tu generosidad.