Agenda

18 Jul 2019
19:30
Eucaristía Diaria Santo Cristo
19 Jul 2019
19:30
Eucaristía Diaria Santo Cristo
19 Jul 2019
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
20 Jul 2019
17:30
Ermita de Fátima Eucaristia Sabados
20 Jul 2019
19:30
Eucaristía Diaria Santo Cristo
21 Jul 2019
10:30
Eucaristía -Virgen de la Cabeza
21 Jul 2019
12:30
Eucaristía Domingos Santo Cristo
21 Jul 2019
19:30
Eucaristía Diaria Santo Cristo
22 Jul 2019
19:30
Eucaristía Diaria Santo Cristo
23 Jul 2019
19:30
Eucaristía Diaria Santo Cristo

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Jueves Santo Misa de la Cena del Señor (18 de abril de 2019)

SANTO TRIDUO PASCUAL

Desde la tarde del Jueves Santo hasta el Domingo de Pascua

JUEVES SANTO DE LA CENA DEL SEÑOR
Santos Eusebio ob, Anastasia vd, Perfecto pb mr.

María de la Encarnación mf rl. Beato Andrés Hibernon rl

Papa Francisco: Jesús estaba cenando con los suyos en la ultima cena y dice el Evangelio- "Sabiendo que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre. Sabía ¿que lo habían traicionado y que Judas lo habría entregado esa misma noche. Habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amo hasta el extremo Dios ama así: hasta el extremo -. Y da la vida por cada uno de nosotros, y se enorgullece de ello y lo quiere así porque El tiene amor: «Amar hasta eí extremo". No es fácil porque todos nosotros somos pecadores, todos tenemos límites, defectos, tantas cosas. Todos sabemos amar, pero no somos como Dios que ama sin mirar las consecuencias, hasta el extremo. Y nos da el ejemplo- para enseñarlo, Él, que era "el jefe", que era Dios, lava los pies a sus discípulos. Lavar los pies era una costumbre de entonces, antes de los almuerzos y de las cenas, porque no había asfalto v la gente andaba entre el polvo. Por lo tanto, uno de los gestos para recibir a una persona en casa y también a la hora de comer, era lavarle los pies. Era tarea de los esclavos, de los que estaban esclavizados, pero Jesús invierte esa regla y lo hace El. Simón no quena, pero Jesús le explicó que tenía que ser así, que Él había venido al mundo para servir, para servirnos para hacerse esclavo por nosotros, para dar su vida por nosotros, para amar hasta el extremo. Después de esto, tomó el pan y nos dio su Cuerpo. Tomó el cáliz con el vine»y-nos dio su Sangre. Así es el amor de Dios. Hoy, pensemos solamente en el amor de Dios (13-4-2017).

Monición única para todas las lecturas

Las lecturas del día de hoy giran en torno a la celebración de la Cena Pascual que realizaban los judíos, misma que también celebró Jesús, a la cual le dio un nuevo sentido, tal como lo narra San Juan en su evangelio y nos lo recuerda San Pablo. Escuchemos con atención los diferentes relatos que nos ilustran esta gran celebración.

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro del Éxodo 12, 1-8. 11-14

En aquellos días, dijo el Señor a Moisés y a Aarón en tierra de Egipto: —«Este mes será para vosotros el principal de los meses; será para vosotros el primer mes del año. Decid a toda la asamblea de Israel: "El diez de este mes cada uno procurará un animal para su familia, uno por casa. Si la familia es demasiado pequeña para comérselo, que se junte con el vecino de casa, hasta completar el número de personas; y cada uno comerá su parte hasta terminarlo. Será un animal sin defecto, macho, de un año, cordero o cabrito. Lo guardaréis hasta el día catorce del mes, y toda la asamblea de Israel lo matará al atardecer. Tomaréis la sangre y rociaréis las dos jambas y el dintel de la casa donde lo hayáis comido. Esa noche comeréis la carne, asada a fuego, comeréis panes sin fermentar y verduras amargas. Y lo comeréis así: la cintura ceñida, las sandalias en los pies, un bastón en la mano; y os lo comeréis a toda prisa, porque es la Pascua, el paso del Señor. Esta noche pasaré por todo el país de Egipto, dando muerte a todos sus primogénitos, de hombres y de animales; y haré justicia de todos los dioses de Egipto. Yo soy el Señor. La sangre será vuestra señal en las casas donde estéis: cuando vea la sangre, pasaré de largo; no os tocará la plaga exterminadora, cuando yo pase hiriendo a Egipto. Este día será para vosotros memorable, en él celebraréis la fiesta del Señor, ley perpetua para todas las generaciones"».

Palabra de Dios.

Salmo responsorial: Salmo 115

R. El cáliz de la bendición es comunión con la sangre de Cristo.

¿Cómo pagaré al Señor
todo el bien que me ha hecho?
Alzaré la copa de la salvación,
invocando su nombre. R.

Mucho le cuesta al Señor
la muerte de sus fieles.
Señor, yo soy tu siervo,
hijo de tu esclava;
rompiste mis cadenas. R.

Te ofreceré un sacrificio de alabanza,
invocando tu nombre, Señor.
Cumpliré al Señor mis votos
en presencia de todo el pueblo. R.

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 11, 23-26

Hermanos: Yo he recibido una tradición, que procede del Señor y que a mi vez os he transmitido: Que el Señor Jesús, en la noche en que iban a entregarlo, tomó pan y, pronunciando la acción de gracias, lo partió y dijo: —«Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros. Haced esto en memoria mía». Lo mismo hizo con él cáliz, después de cenar, diciendo: —«Este cáliz es la nueva alianza sellada con mi sangre; haced esto cada vez que lo bebáis, en memoria mía». Por eso, cada vez que coméis de este pan y bebéis del cáliz, proclamáis la muerte del Señor, hasta que vuelva.

Palabra de Dios.

EVANGELIO

 Lectura del santo evangelio según san Juan 13, 1-15

Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo. Estaban cenando, ya el diablo le había metido en la cabeza a Judas Iscariote, el de Simón, que lo entregara, y Jesús, sabiendo que el Padre había puesto todo en sus manos, que venía de Dios y a Dios volvía, se levanta de la cena, se quita el manto y, tomando una toalla, se la ciñe; luego echa agua en la jofaina y se pone a lavarles los pies a los discípulos, secándoselos con la toalla que se había ceñido. Llegó a Simón Pedro, y éste le dijo: —«Señor, ¿lavarme los pies tú a mí?». Jesús le replicó: —«Lo que yo hago tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás más tarde». Pedro le dijo: —«No me lavarás los pies jamás». Jesús le contestó: —«Si no te lavo, no tienes nada que ver conmigo». Simón Pedro le dijo: —«Señor, no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza». Jesús le dijo: —«Uno que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque todo él está limpio. También vosotros estáis limpios, aunque no todos». Porque sabía quién lo iba a entregar, por eso dijo: «No todos estáis limpios». Cuando acabó de lavarles los pies, tomó el manto, se lo puso otra vez y les dijo: —«¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis "el Maestro" y "el Señor", y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Maestro y el Señor, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros; os he dado ejemplo para que lo que yo he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis».

Palabra del Señor.

ORACIÓN DE LOS FIELES

A cada petición diremos: Señor ten Piedad.

  1. Por la Iglesia, cuerpo de Cristo; para que guarde la unidad en la caridad, que quiso para ella Jesucristo, y así el mundo crea. Oremos. 
  2. Por el papa, los obispos, los presbíteros y todos los que ejercen algún ministerio en la Iglesia; para que su vida sea siempre, a imagen de Cristo, servicio y entrega a sus hermanos. Oremos.
  3. Por nuestros gobernantes, para que aprendan de Cristo a servir con amor y entrega a sus pueblos. Oremos.
  4. Para que aprendamos a servirnos unos a otros con amor fraterno, especialmente con aquellos más necesitados de nuestra sociedad. Oremos.
  5. Por nosotros, reunidos en este Cenáculo para participar en la Cena del Señor; para que, siguiendo el ejemplo de Cristo, vivamos la urgencia del mandamiento nuevo de amar a todos, incluso a los que nos quieren mal. Oremos.

Oración:

CRISTO JESÚS, gracias, por tu gesto de amor y humildad, lavando los pies de tus discípulos; gracias por tu amor hasta el extremo y por el mandamiento nuevo del amor fraterno; gracias por el sacramento de la Eucaristía, que te hace realmente presente en medio de nosotros; gracias, por el sacramento del Orden sacerdotal que otorgas a tus elegidos ¡Santifícalos en la verdad!