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05 Jun 2020
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
06 Jun 2020
17:00
Fatima
12 Jun 2020
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13 Jun 2020
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26 Jun 2020
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04 Jul 2020
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VI Domingo de Pascua Ciclo A (17 de mayo de 2020)

Liturgia de las Horas: Tomo II – Salterio 2ª semana

Santos PASCUAL BAILÓN rl.

Víctor mr, Heraclio y Pablo mrs.

 Papa Francisco: Jesús promete a sus amigos, en un momento triste y oscuro que, después de Él, recibirán «otro Paráclito», otro "Abogado", otro Defensor otro Consolador: «el Espíritu de la verdad»; y añade: «No os dejaré huérfano volveré a vosotros». Estas palabras transmiten la alegría de una nueva venid de Cristo: Él, resucitado y glorificado, vive en el Padre y, al mismo tiempo, viene a nosotros en el Espíritu Santo. «El que me ama, será amado de mi Padre; y yo le amaré y me manifestaré a él». El amor es lo que nos introduce en el conocimiento de Jesús, gracias a la acción de este "Abogado" que Jesús nos ha enviado, es decir, el Espíritu Santo. El Señor hoy nos llama a corresponder generosamente a la llamada evangélica, al amor, poniendo a Dios en el centro de nuestra vida y dedicándonos al servicio de los hermanos, especialmente a los más necesitados de apoyo y consuelo. Si existe una actitud qué nunca es fácil, es precisamente la de saber amarse, de quererse según el ejemplo del Señor y con su gracia. A veces los contrastes, el orgullo, las envidias, las divisiones dejan huella también en el rostro bello de la Iglesia. Una comunidad de cristianos debería vivir en la caridad de Cristo, y sin embargo es precisamente allí donde el maligno "mete la pata" y nosotros a veces nos dejamos engañar. Y quienes lo pagan son las personas espiritualmente más débiles. Cuántas de ellas se han alejado porque no se han sentido acogidas, comprendidas, amadas. Saber amar no es nunca un dato adquirido una vez para siempre; cada día se debe empezar de nuevo, se debe ejercitar. Escuchad esto: cada día se debe aprender el arte de amar, cada día se debe seguir con paciencia en la escuela de Cristo, cada día se debe perdonar y mirar a Jesús; y esto, con la ayuda de este "Abogado", de este Consolador que Jesús nos ha enviado que es el Espíritu Santo (21-5-2017).

Monición única para todas las lecturas

Hoy aparece en las tres lecturas el protagonismo del Espíritu, que es quien da vida a la comunidad. La primera carta de Pedro destaca el papel del Espíritu en el misterio pascual, constatando su intervención en la resurrección de Cristo. El libro de los Hechos nos presenta a los apóstoles transmitiendo ese mismo Espíritu mediante la imposición de manos. Finalmente, es el evangelio de Juan quien nos muestra a Jesús despidiéndose de los discípulos y prometiéndoles que intercederá ante el Padre para que les envíe “otro Paráclito” que se quede siempre con ellos. Abrimos nuestro corazón, para la escucha atenta la Palabra.

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 8, 5-8. 14-17

En aquellos días, Felipe bajo a la ciudad de Samaria y predicaba allí a Cristo. El gentío escuchaba con aprobación lo que decía Felipe, porque habían oído hablar de los signos que hacía, y los estaban viendo: de muchos poseídos salían los espíritus inmundos lanzando gritos, y muchos paralíticos y lisiados se curaban. La ciudad se llenó de alegría. Cuando los apóstoles, que estaban en Jerusalén, se enteraron de que Samaria había recibido la palabra de Dios, enviaron a Pedro y a Juan; ellos bajaron hasta allí y oraron por los fieles, para que recibieran el Espíritu Santo; aún no había bajado sobre ninguno, estaban sólo bautizados en el nombre del Señor Jesús. Entonces les imponían las manos y recibían el Espíritu Santo.

Palabra de Dios.

 Salmo responsorial: Salmo 65

R/ Aclamad al Señor, tierra entera.

Aclamad al Señor, tierra entera;
tocad en honor de su nombre,
cantad himnos a su gloria.
Decid a Dios: «¡Qué temibles son tus obras!». R.

Que se postre ante ti la tierra entera,
que toquen en tu honor,
que toquen para tu nombre.
Venid a ver las obras de Dios,
sus temibles proezas en favor de los hombres. R.

Transformó el mar en tierra firme,
a pie atravesaron el río.
Alegrémonos con Dios,
que con su poder gobierna eternamente. R.

Fieles de Dios, venid a escuchar,
os contaré lo que ha hecho conmigo.
Bendito sea Dios, que no rechazó mi suplica
ni me retiró su favor. R.

 SEGUNDA LECTURA

Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro 3, 15-18

Queridos hermanos: Glorificad en vuestros corazones a Cristo Señor y estad siempre prontos para dar razón de vuestra esperanza a todo el que os la pidiere; pero con mansedumbre y respeto y en buena conciencia, para que en aquello mismo en que sois calumniados queden confundidos los que denigran vuestra buena conducta en Cristo; que mejor es padecer haciendo el bien, si tal es la voluntad de Dios, que padecer haciendo el mal. Porque también Cristo murió por los pecados una vez para siempre: el inocente por los culpables, para conducirnos a Dios. Como era hombre, lo mataron; pero, como poseía el Espíritu, fue devuelto a la vida.

Palabra de Dios.

 EVANGELIO

+Lectura del santo evangelio según san Juan 14, 15-21

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: —«Si me amáis, guardaréis mis mandamientos. Yo le pediré al Padre que os dé otro defensor, que esté siempre con vosotros, el Espíritu de la verdad. El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce; vosotros, en cambio, lo conocéis, porque vive con vosotros y está con vosotros. No os dejaré huérfanos, volveré. Dentro de poco el mundo no me verá, pero vosotros me veréis y viviréis, porque yo sigo viviendo. Entonces sabréis que yo estoy con mi Padre, y vosotros conmigo y yo con vosotros. El que acepta mis mandamientos y los guarda, ése me ama; al que me ama lo amará mi Padre, y yo también lo amaré y me revelaré a él».

Palabra del Señor.

Oración de los fieles

  1. Para que la Iglesia siga difundiendo el mensaje de Cristo Resucitado, con la fuerza del mismo Espíritu Santo que movió a Felipe y los apóstoles. Oremos.
  2. Para que los que tienen alguna responsabilidad en el gobierno de los pueblos, la ejerzan con honradez y responsabilidad. Oremos.
  3. Para que los más necesitados de nuestra sociedad sean bendecidos con el auxilio que necesitan para suplir sus necesidades. Oremos.
  4. Para que nosotros, llenos del Espíritu Santo, experimentemos el deseo de proclamar la Buena Nueva de salvación a los más alejados de la Iglesia. Oremos. 

Oración:

JESUCRISTO, “El que acepta mis mandamientos y los guarda, ese me ama”. ¡Qué fácil me resulta decirte que te amo, olvidando que “obras son amores", y que el amor a ti se demuestra amando al prójimo! Quiero aceptar y guardar tus mandamientos, con la ayuda del Espíritu, cuyo envío me garantizas con tu palabra y con la promesa de tu presencia: No os dejaré huérfanos. Me garantizas la unidad contigo y con el Padre. Tú pides al Padre que me dé el Espíritu Santo: ¡una persona tan débil e infiel como yo, en el seno de las Tres Personas divinas!