Agenda

27 Mar 2020
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
28 Mar 2020
17:00
Fatima
03 Abr 2020
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
04 Abr 2020
17:00
Fatima
10 Abr 2020
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Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
11 Abr 2020
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Fatima
17 Abr 2020
20:00
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18 Abr 2020
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25 Abr 2020
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VI Domingo de Pascua Ciclo C (26 de mayo de 2019)

Liturgia de las Horas Tomo II - Salmos 2ª Semana

Santos: Felipe Neri pb

Mariana de Jesús Paredes vg

Pedro Martir Sans ob mr, Felicisina mr 

Papa Francisco: El Evangelio de hoy nos lleva al Cenáculo. Jesús promete a losApóstoles el don del Espíritu Santo, cuya tarea será enseñar y recordar sus palabras a la comunidad de los discípulos. Lo dice Jesús mismo: «El Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, os lo enseñará todo y os recordará todo lo que yo os he dicho» (Jn 14, 26). Enseñar y recordar. Esto es lo que hace el Espíritu Santo en nuestros corazones. Jesús anuncia la venida del Espíritu que ante todo enseñará a los discípulos a comprender cada vez más plenamente el Evangelio, a acogerlo en su existencia y a hacerlo vivo y operante con el testimonio. Mientras está por confiar a los Apóstoles la misión de llevar el anuncio del Evangelio a todo el mundo, Jesús promete que no quedarán solos: estará con ellos el Espíritu Santo, que estará a su lado, es más, estará en ellos, para defenderlos y sostenerlos. Jesús regresa al Padre pero continúa acompañando y enseñando a sus discípulos mediante el don del Espíritu Santo. El segundo aspecto de la misión del Espíritu Santo consiste en ayudar a los Apóstoles a recordar las palabras de Jesús. El Espíritu tiene la tarea de despertar la memoria, recordar las palabras de Jesús. El divino Maestro ya había comunicado todo lo que quería confiar a los Apóstoles: con Él, Verbo encarnado, la revelación está completa. El Espíritu hará recordar las enseñanzas de Jesús en las diversas circunstancias concretas de la vida, para poder ponerlas en práctica. Es precisamente lo que sucede aún hoy en día en la Iglesia, guiada por la luz y la fuerza del Espíritu Santo, para que pueda llevar a todos el don de la salvación, es decir, el amor y la misericordia de Dios (1-5-2016).

 Monición para todas las lecturas

Preparemos nuestros corazones para recibir ahora un mensaje de salvación que se extiende a todas las naciones. Esto nos llena de mucha esperanza, porque también nosotros formamos parte del pueblo santo de Dios. Escuchemos con mucha atención. 

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 15, 1-2. 22-29

En aquellos días, unos que bajaron de Judea se pusieron a enseñar a los hermanos que, si no se circuncidaban conforme a la tradición de Moisés, no podían salvarse. Esto provocó un altercado y una violenta discusión con Pablo y Bernabé; y se decidió que Pablo, Bernabé y algunos más subieran a Jerusalén a consultar a los apóstoles y presbíteros sobre la controversia. Los apóstoles y los presbíteros con toda la Iglesia acordaron entonces elegir algunos de ellos y mandarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé. Eligieron a Judas Barsabá y a Silas, miembros eminentes entre los hermanos, y les entregaron esta carta: «Los apóstoles y los presbíteros hermanos saludan a los hermanos de Antioquía, Siria y Cilicia convertidos del paganismo. Nos hemos enterado de que algunos de aquí, sin encargo nuestro, os han alarmado e inquietado con sus palabras. Hemos decidido, por unanimidad, elegir algunos y enviároslos con nuestros queridos Bernabé y Pablo, que han dedicado su vida a la causa de nuestro Señor Jesucristo. En vista de esto, mandamos a Silas y a Judas, que os referirán de palabra lo que sigue: Hemos decidido, el Espíritu Santo y nosotros, no imponeros más cargas que las indispensables: que os abstengáis de carne sacrificada a los ídolos, de sangre, de animales estrangulados y de la fornicación. Haréis bien en apartaros de todo esto. Salud».

Palabra de Dios.

 Salmo Responsorial: Salmo 66

R. Oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben.

O bien:
R. Aleluya.

El Señor tenga piedad y nos bendiga,
ilumine su rostro sobre nosotros;
conozca la tierra tus caminos,
todos los pueblos tu salvación. R. 

Que canten de alegría las naciones,
porque riges el mundo con justicia,
riges los pueblos con rectitud
y gobiernas las naciones de la tierra. R. .

Oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben.
Que Dios nos bendiga;
que le teman hasta los confines del orbe. R. 

SEGUNDA LECTURA

Lectura del libro del Apocalipsis 21, 10-14. 22-23

El ángel me transportó en éxtasis a un monte altísimo, y me enseñó la ciudad santa, Jerusalén, que bajaba del cielo, enviada por Dios, trayendo la gloria de Dios. Brillaba como una piedra preciosa, como jaspe traslúcido. Tenía una muralla grande y alta y doce puertas custodiadas por doce ángeles, con doce nombres grabados: los nombres de las tribus de Israel. A oriente tres puertas, al norte tres puertas, al sur tres puertas, y a occidente tres puertas. La muralla tenía doce basamentos que llevaban doce nombres: los nombres de los apóstoles del Cordero. Santuario no vi ninguno, porque es su santuario el Señor Dios todopoderoso y el Cordero. La ciudad no necesita sol ni luna que la alumbre, porque la gloria de Dios la ilumina y su lámpara es el Cordero.

Palabra de Dios. 

EVANGELIO

 Lectura del santo evangelio según san Juan 14, 23-29

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: —«El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él. El que no me ama no guardará mis palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió. Os he hablado de esto ahora que estoy a vuestro lado, pero el Defensor, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho. La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo. Que no tiemble vuestro corazón ni se acobarde. Me habéis oído decir: "Me voy y vuelvo a vuestro lado". Si me amarais, os alegraríais de que vaya al Padre, porque el Padre es más que yo. Os lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda, sigáis creyendo».

Palabra del Señor.

Oración de los Fieles

  1. Para que el Espíritu Santo siga moviendo al Papa, Obispos y sacerdotes a seguir llevando el mensaje de salvación al mundo entero. Oremos.
  2. Para que los gobernantes de las naciones imiten a Cristo que acoge a todos, sin excepción de razas. Oremos.
  3. Para que los que sufren en el mundo encuentren en el Espíritu Santo la fuerza necesaria que les impulse a mirar con ansias, sin desanimarse hacia la Jerusalén celestial. Oremos.
  4. Para que el Espíritu Santo, el Espíritu de la unidad, promueva en el mundo el sentido de la solidaridad. Oremos.
  5. Por quienes compartimos este Banquete Eucarístico, para que demostremos que amamos a Dios cumpliendo su Palabra. Oremos.

Oración

JESUCRISTO, anuncias tu partida y prometes enviar tu Espíritu, el Defensor, el que me aclarará tantas cosas que, aunque las entienda con la mente, no siempre las acepto con el corazón. Lo que sí entiendo con la fe, y acepto con toda mi alma agradecida, es que hayas decidido venir a mí para hacer tu morada en mí. Es lo más grande que me puede ocurrir: ser templo de la Santísima Trinidad. Con esta maravillosa compañía, que adelanta la vida eterna, me será posible cada día aumentar mi fe.