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03 Abr 2020
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
04 Abr 2020
17:00
Fatima
10 Abr 2020
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
11 Abr 2020
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17 Abr 2020
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18 Abr 2020
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02 May 2020
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VII Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo A

(23 de febrero de 2020)

Liturgia de las Horas: Tomo III – Salterio 3ª semana

Santos POLICARPO ob mr, Milburga ab

Beata Rafaela Ybarra mf rl

Papa Francisco: En el Evangelio de este domingo -una de esas páginas que mejor expresan la 'revolución' cristiana- Jesús muestra el camino de la verdadera justicia mediante la ley del amor que supera la de la venganza, es decir «ojo por ojo y diente por diente». Jesús no pide a sus discípulos sufrir el mal es más pide reaccionar, pero no con otro mal, sino con el bien. Solo así se rompe esa cadena del mal: un mal lleva a otro mal. otro lleva a otro mal... Se rompe esa cadena de mal y cambian realmente las cosas. El mal es un 'vacío' de bien, y un vacío no se puede llenar con otro vacío, sino solo con un "lleno', es decir con el bien. Para Jesús el rechazo de la violencia puede conllevar también la renuncia a un derecho legítimo poner la otra mejilla, ceder el propio vestido y el propio dinero, aceptar otros sacrificios. El amor cristiano se manifiesta en la misericordia, representa una realización superior de la justicia. Jesús nos quiere enseñar la distinción entre la justicia y la venganza. La venganza nunca es justa. Se nos consiente pedir justicia; es nuestro deber practicar la justicia (19-2-2017),

Monición única para todas las lecturas

En las lecturas de hoy, comienza el libro del Levítico recordándonos que ya en el Antiguo Testamento estaba vigente la ley de amor al prójimo, una ley que encontraba su fundamento en la soberanía y santidad de Dios. Jesús recuerda este precepto y amplía su cumplimiento. Pablo hace memoria de nuestra condición de hijos y nos exhorta a conducirnos según la sabiduría de Dios. Dispongámonos a la escucha atenta de esta Palara.

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro del Levítico 19, 1-2. 17-18

El Señor habló a Moisés: —«Habla a la asamblea de los hijos de Israel y diles: "Seréis santos, porque yo, el Señor, vuestro Dios, soy santo. No odiarás de corazón a tú hermano. Reprenderás a tu pariente, para que no cargues tú con su pecado. No te vengarás ni guardarás rencor a tus parientes, sino que amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor"».

Palabra de Dios.

Salmo responsorial: Salmo 102

El Señor es compasivo y misericordioso.

Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios. R.

Él perdona todas tus culpas
y cura todas tus enfermedades;
él rescata tu vida de la fosa
y te colma de gracia y de ternura. R.

El Señor es compasivo y misericordioso,
lento a la ira y rico en clemencia;
no nos trata como merecen nuestros pecados
ni nos paga según nuestras culpas. R.

Como dista el oriente del ocaso,
así aleja de nosotros nuestros delitos.
Como un padre siente ternura por sus hijos,
siente el Señor ternura por sus fieles. R.

 SEGUNDA LECTURA

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 3, 16-23

Hermanos: ¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros? Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él; porque el templo de Dios es santo: ese templo sois vosotros. Que nadie se engañe. Si alguno de vosotros se cree sabio en este mundo, que se haga necio para llegar a ser sabio. Porque la sabiduría de este mundo es necedad ante Dios, como está escrito: «Él caza a los sabios en su astucia». Y también: «El señor penetra los pensamientos de los sabios y conoce que son vanos». Así, pues, que nadie se gloríe en los hombres, pues todo es vuestro: Pablo, Apolo, Cefas, el mundo, la vida, la muerte, lo presente, lo futuro. Todo es vuestro, vosotros de Cristo, y Cristo de Dios.

Palabra de Dios.

 

EVANGELIO

 Lectura del santo evangelio según san Mateo 5, 38-48

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: —«Habéis oído que se dijo: "Ojo por ojo, diente por diente". Yo, en cambio, os digo: No hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica; dale también la capa; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo rehúyas. Habéis oído que se dijo: "Amarás a tu prójimo" y aborrecerás a tu enemigo. Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, y rezad por los que os persiguen. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis sólo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto».

Palabra del Señor. 

Oración de los fieles

  1. Por el Papa, Obispos y Sacerdotes, para que sigan siendo propagadores fieles del evangelio y defendiendo la fe ante los ataques de los enemigos de la Iglesia.
  2. Por los gobernantes de nuestro país y el mundo entero, para que el poder no les haga caer en la tentación de la corrupción.
  3. Por los que sufren hambre y miseria, para que siempre alcancen la misericordia de quienes pueden tenderles una mano.
  4. Por los que nos reunimos hoy en este lugar santo, para que hagamos siempre lo extraordinario y evangelicemos así a quienes están alejados de Dios. Oremos

Oración:

SEÑOR, hoy pones el acento en lo que escandalizó a la gente cuando lo dijiste, y tanto nos cuesta aceptar hoy: no solo perdonar al enemigo, sino amarlo, pedirte lo mejor para él. Tú no viniste a fundar una nueva religión, sino un estilo nuevo de vida que, si los cristianos lo pusiéramos en práctica, cambiaría el mundo.