Agenda

14 Ago 2020
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
15 Ago 2020
17:00
Fatima
21 Ago 2020
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
22 Ago 2020
17:00
Fatima
28 Ago 2020
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
29 Ago 2020
17:00
Fatima
04 Sep 2020
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
05 Sep 2020
17:00
Fatima
11 Sep 2020
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
12 Sep 2020
17:00
Fatima

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XIV Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo A (5 de julio de 2020)

Liturgia de las Horas: Tomo III Salterio 2ª semana

Santos Antonio Mª Zaccaria pb. Marta mf

JORNADA DE RESPÒNSABILIDAD DEL TRAFICO

Papa Francisco: En el Evangelio de hoy Jesús dice: «Venid a mi todos los que estáis cansados y agobiados y yo os aliviaré». Se dirige a "todos" los que están cansados y oprimidos por la vida. Sabe que muchas cosas cansan al corazón: desilusiones y heridas del pasado, pesos que hay que cargar e injusticias que hay que soportar en el presente, incertidumbres y preocupaciones por el futuro. La primera palabra de Jesús es una invitación a moverse y reaccionar: "venid". Pero salir solo no basta, es necesario saber adónde ir. Muchas metas son ilusorias: prometen descanso y distraen solo un poco, aseguran paz y dan diversión dejando luego en la soledad de antes, son "fuegos artificiales". Jesús indica adonde ir: "Venid a mí". Muchas veces, ante un peso de la vida o una situación que nos duele, intentamos hablar con alguien que nos escuche. No nos olvidemos de abrirnos a Él y contarle la vida, encomendarle personas y situaciones. Quizá hay "zonas" de nuestra vida que nunca le hemos abierto a Él y que han permanecido oscuras, porque no han visto nunca la luz del Señor. Hoy Él dice a cada uno: "¡Ánimo, no te rindas ante los pesos de la vida, no te cierres ante los miedos y los pecados, sino ven a mí!". Él nos espera, nos espera siempre, no para resolvernos mágicamente los problemas, sino para hacernos fuertes en nuestros problemas. Jesús no nos quita los pesos de la vida, sino la angustia del corazón; no nos quita la cruz, sino que la lleva con nosotros. Y con Él cada peso se hace ligero, porque Él es el descanso que buscamos. Cuando en la vida entra Jesús, llega la paz, la que permanece en las pruebas, en los sufrimientos. Vayamos a Jesús, démosle nuestro tiempo, encontrémosle cada día en la oración, en un diálogo confiado y personal; familiaricémonos con su Palabra: nos sentiremos amados y consolados por Él. No olvidemos encontrar el verdadero descanso en el Señor. Que nos ayude en esto la Virgen María, nuestra Madre, que siempre cuida de nosotros cuando estamos cansados y oprimidos y nos acompaña a Jesús (9-7-2017).

Monición única para todas las lecturas

 Las lecturas de hoy resaltan las virtudes de la humildad y sencillez del Mesías. Zacarías nos presenta la figura de un rey humilde y pacífico, despojado de los rasgos de rasgos guerreros. Es la figura de Cristo, sencillo y humilde de corazón, como nos lo presenta el Evangelio de San Mateo. Con humildad convoca a los sencillos para hacerles la donación del Espíritu, a través del cual, como lo dirá San Pablo, podremos participar de la Resurrección de Cristo.

Atentos escuchemos la Palabra

PRIMERA LECTURA

Lectura de la profecía de Zacarías 9, 9-10

Así dice el Señor: «Alégrate, hija de Sión; canta, hija de Jerusalén; mira a tu rey que viene a ti justo y victorioso; modesto y cabalgando en un asno, en un pollino de borrica. Destruirá los carros de Efraín, los caballos de Jerusalén, romperá los arcos guerreros, dictará la paz a las naciones; dominará de mar a mar, del Gran Río al confín de la tierra».

Palabra de Dios.

 Salmo responsorial: Salmo 144

  R. Bendeciré tu nombre por siempre, Dios mío, mi rey.

Te ensalzaré, Dios mío, mi rey;
bendeciré tu nombre por siempre jamás.
Día tras día, te bendeciré
y alabaré tu nombre por siempre jamásR.

El Señor es clemente y misericordioso,
lento a la cólera y rico en piedad;
el Señor es bueno con todos,
es cariñoso con todas sus criaturas. R.

Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,
que te bendigan tus fieles;
que proclamen la gloria de tu reinado,
que hablen de tus hazañas. R.

El Señor es fiel a sus palabras,
bondadoso en todas sus acciones.
El Señor sostiene a los que van a caer,
endereza a los que ya se doblan. R.

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 8, 9. 11-13

Hermanos: Vosotros no estáis sujetos a la carne, sino al espíritu, ya que el Espíritu de Dios habita en vosotros. El que no tiene el Espíritu de Cristo no es de Cristo. Si el Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el que resucitó de entre los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales, por el mismo Espíritu que habita en vosotros. Así, pues, hermanos, estamos en deuda, pero no con la carne para vivir carnalmente. Pues si vivís según la carne, vais a la muerte; pero si con el Espíritu dais muerte a las obras del cuerpo, viviréis.

Palabra de Dios. 

EVANGELIO

+ Lectura del santo evangelio según san Mateo 11, 25-30

En aquel tiempo, exclamó Jesús: —«Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».

Palabra del Señor.

Oración de los fieles

  1. Oremos por los pastores que Dios ha puesto al frente de su Iglesia, para que el Espíritu Santo les ayude a conducir con mansedumbre a la grey encomendada. Roguemos al Señor.
  2. Pidamos por los que gobiernan las naciones, para que la Palabra de hoy les impulse a la búsqueda de la paz de forma pacífica. Roguemos al Señor.
  3. Por los que se sienten agobiados por las necesidades extremas que nos azotan en nuestros tiempos, para que atiendan el llamado de Cristo y acudan a él, que ofrece descanso y paz. Roguemos al Señor.
  4. Por los que hemos atendido ahora el llamado de Jesús a participar de su banquete, para que vayamos a testificar con nuestro ejemplo de vida. Roguemos al señor.

Oración:

SEÑOR, manso y humilde de corazón, haz mi corazón como el tuyo. Yo soy uno de tantos cansados y agobiados a quienes tú invitas a encontrar en ti el descanso y el alivio, cargando con tu yugo llevadero y tu carga ligera. Quiero ir a ti, sentarme a tus pies y escuchar con calma de tus labios -nadie conoce al Padre sino el Hijo- las maravillas del Padre que tanto ama al mundo