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15 Nov 2019
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17 Nov 2019
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17 Nov 2019
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18 Nov 2019
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19 Nov 2019
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Eucaristía Diaria Santo Cristo

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XVI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO Ciclo C.

21-07-2019

Liturgia de lks Horas: Tomo III - Salterio 4" semana

Santos LORENZO DE BRINDIS pb dc,
Práxedes vg mr, Víctor mr, Alberico pb mr

Papa Francisco: En el Evangelio de hoy el evangelista Lucas habla de Jesús que, mientras está de camino hacia Jerusalén, entra en un pueblo y es acogido en casa de las hermanas Marta y María (cf. Le 10, 38-42). Ambas ofrecen acogida al Señor, pero lo hacen de modo diverso. María se sienta a los pies de Jesús y escucha su palabra, en cambio Marta estaba totalmente absorbida por las cosas que tiene que preparar; y en esto le dice a Jesús: «Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola en el trabajo? Dile, pues, que me ayude». Y Jesús le responde «Marta, Marta, te preocupas y te agitas por muchas cosas; y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola. María ha elegido la parte mejor, que no le será quitada». En su obrar hacendoso y de trabajo, Marta corre el riesgo de olvidar —y este es el problema— lo más importante, es decir, la presencia del huésped. Y al huésped no se le sirve, nutre y atiende de cualquier manera. Es necesario, sobre todo, que se le escuche. Recordad bien esta palabra: escuchar. Porque al huésped se le acoge como persona, con su historia, su corazón rico de sentimientos y pensamientos, de modo que pueda sentirse verdaderamente en familia. Pero si tú acoges a un huésped en tu casa y continúas haciendo cosas, le haces sentarse ahí, mudo él y mudo tú, es como si fuera de piedra: el huésped de piedra. No. Al huésped se le escucha. Ciertamente, la respuesta que Jesús da a Marta —¡cuando le dice que una sola es la cosa de la que tiene necesidad!— encuentra su pleno significado en referencia a la escucha de la palabra de Jesús mismo, esa palabra que ilumina y sostiene todo lo que somos y hacemos (17-7-2016).

Monición para todas las lecturas

La hospitalidad es un tema que está presente en las lecturas de hoy. Como Abrahán recibe en su tienda a unos misteriosos visitantes, a quienes identifica con el Señor mismo, así Marta y María reciben en su casa a Jesús, el Señor. Esa acogida no está exenta de dificultades, y en  este punto engancha la segunda lectura: Pablo, que ha recibido al Resucitado como Señor de su vida, dice a los cristianos de Colosas que la tarea del anuncio del Evangelio le está reportando dolores y sufrimientos. Por nuestra parte, así como María, escuchemos atentos la Palabra de Dios.

PRIMERA LECTURA

• Lectura del libro del Génesis 18, 1 - 10a: El Señor se apareció a Abrahán junto a la encina de Mambré, mientras él estaba sentado a la puerta de la tienda, en lo más caluroso del día. Alzó la vista y vio tres hombres frente a él. Al verlos, corrió a su encuentro desde la puerta de la tienda, se postró en tierra y dijo: «Señor mío, si he alcanzado tu favor, no pases de largo junto a tu siervo. Haré que traigan agua para que os lavéis los pies y descanséis junto al árbol. Mientras, traeré un bocado de pan para que recobréis fuerzas antes de seguir, ya que habéis pasado junto a la casa de vuestro siervo». Contestaron: «Bien, haz lo que dices». Abrahán entró corriendo en la tienda donde estaba Sara y le dijo: «Aprisa, prepara tres cuartillos de flor de harina, amásalos y haz unas tortas». Abrahán corrió enseguida a la vacada, escogió un ternero hermoso y se lo dio a un criado para que lo guisase de inmediato. Tomó también cuajada, leche, y el ternero guisado y se lo sirvió. Mientras él estaba en pie bajo el árbol, ellos comían. Después le dijeron: «¿Dónde está Sara tu mujer?». Contestó: «Aquí, en la tienda». Y uno añadió: «Cuando yo vuelva a verte, dentro del tiempo de costumbre, Sara habrá tenido un hijo».

  • • Salmo 14,2-5: Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda?

El que procede honradamente
y practica la justicia,
el que tiene intenciones leales
y no calumnia con su lengua. R.

El que no hace mal a su prójimo
ni difama al vecino,
el que considera despreciable al impío
y honra a los que temen al Señor. R.

El que no presta dinero a usura
ni acepta soborno contra el inocente.
el que así obra nunca fallará. R. 

SEGUNDA LECTURA

. Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los  Colosenses 1 24-28: Ahora me alegro de mis sufrimientos por vosotros: así completo en mi carne lo que falta a los padecimientos de Cristo, en favor de su cuerpo que es la Iglesia de la cual Dios me ha nombrado servidor, conforme al encargo que me ha sido encomendado en orden a vosotros: llevar a plenitud la palabra de Dios, el misterio escondido desde siglos y generaciones y revelado ahora a sus santos, a quienes Dios ha querido dar a conocer cuál es la riqueza de la gloria de este misterio entre los gentiles que os Cristo en vosotros, la esperanza de la gloria. Nosotros anunciamos a ese Cristo; amonestamos a todos, enseñamos a todos, con todos los recursos de la sabiduría, para presentarlos a todos perfectos en Cristo.

EVANGELIO

• Lectura del santo evangelio según san LUCAS 10, 38-42: Entró Jesús en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa. Esta tenía una hermana llamada María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra. Marta, en cambio, andaba muy afanada con los muchos servicios, hasta que, acercándose, dijo: «Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola para servir? Dile que me eche una mano». Respondiendo, le dijo el Señor: «Marta, Marta, andas inquieta y preocupada con muchas cosas: solo una es necesaria. María, pues, ha escogido la parte mejor, y no le será quitada».

Oración de los Fieles

Con nuestra confianza puesta en un Dios misericordioso, dirijamos ahora nuestras súplicas para que nuestro Padre bondadoso nos ayude a ser amables y solícitos con todos. Digamos: Padre, escucha nuestra oración.

  1. Por nuestro Santo Padre el Papa, los obispos, sacerdotes y diáconos, para que primero procuren las cosas del Señor y las enseñen así a los fieles. Oremos.
  2. Para que nuestros gobernantes cumplan su deber obrando con justicia, equidad y rectitud. Oremos.
  3. Por los que anuncian la paz y la justicia al mundo entero, para que nunca se desanimen en esta lucha,
  4. Por los más necesitados, para que nosotros encontremos el espacio y los medios para ayudarles con generosidad. Oremos.
  5. Por esta comunidad, para que sigamos el ejemplo de María en la oración y de Marta en el servicio al prójimo,

Oración:

SEÑOR, yo hubiera opinado que tenía razón Marta al quejarse de que su hermana le dejara todo el trabajo. Pero queda en pie, por encima de la razón humana de Marta, tu palabra divina: María ha escogido la mejor parte ¡Que las ocupaciones y preocupaciones terrenas no me impidan lo único necesario fomentar la amistad contigo, escuchándote y hablándote en la oración, en clima de fe y de amor.