Agenda

24 Oct 2018
19:30
Eucaristía Diaria Santo Cristo
25 Oct 2018
19:30
Eucaristía Diaria Santo Cristo
26 Oct 2018
19:30
Eucaristía Diaria Santo Cristo
26 Oct 2018
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
27 Oct 2018
17:30
Ermita de Fátima Eucaristia Sabados
27 Oct 2018
19:30
Eucaristía Diaria Santo Cristo
28 Oct 2018
10:30
Eucaristía -Virgen de la Cabeza
28 Oct 2018
12:30
Eucaristía Domingos Santo Cristo
28 Oct 2018
19:30
Eucaristía Diaria Santo Cristo
29 Oct 2018
19:30
Eucaristía Diaria Santo Cristo

Si quieres que recemos por tí, comunícanos tu intención

Nombre 
Intención 
    

XVIII Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo B (5 de agosto de 2018)

Tomo IV Salterio 2ª Semana

DEDICACIÓN DE LA BASÍLICA DE SANTA MARIA LA MAYOR,

Ntra. Sra. de las Nieves, Virgen Blanca.

Santos Casiano ob, Viator er, Margarita vd

Papa Francisco: «Trabajad no por el alimento que no dura, sino por el alimentó que perdura, dando vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre. O sea, buscad la salvación, el encuentro con Dios. Con estas palabras nos quiere hacer entender que más allá del hambre físico el hombre lleva consigo un hambre más importante que no puede ser saciada con el alimento normal. Se trata de hambre de vida, hambre de eternidad que solamente Él puede satisfacer en cuanto es “el pan de vida”. Jesús no elimina la preocupación y la búsqueda del alimento cotidiano, no, no elimina la preocupación de todo esto que puede volver la vida más avanzada. Pero Jesús nos recuerda que el verdadero significado de nuestra existencia terrena está al final en la eternidad, está en el encuentro con Él. Y este encuentro no ilumina durante todos los días de nuestra vida. Si pensamos en este encuentro, en este gran don, los pequeños dones de la vida, también los sufrimientos y las preocupaciones, serán iluminados por la esperanza de este encuentro (2-8-2015).

 

Monición de entrada

Les damos una cordial bienvenida a la celebración de esta santa misa en el XVIII domingo del tiempo ordinario. La Palabra que escuchamos y la eucaristía que compartimos y comemos nos ayudan a ir más allá del rito, convirtiéndolos en fuente de nuestro compromiso para crear una nueva humanidad. Por eso comencemos esta santa misa con mucha devoción. De pie, cantamos...

Monición única para todas las lecturas

La Palabra de este domingo nos invita a leer el evangelio desde la perspectiva del libro del Éxodo, ya que Juan cita expresamente el episodio narrado en la primera lectura. En ambos casos la gente tiene hambre y el Señor le envía un “pan del cielo” para saciarla. Dejemos que el Señor hoy también nos sacie con el pan de la palabra, escuchando atentamente.

 

PRIMERA LECTURA   

Lectura del libro del Éxodo 16, 2-4. 12-15

En aquellos días, la comunidad de los israelitas protestó contra Moisés y Aarón en el desierto, diciendo: —«¡Ojalá hubiéramos muerto a manos del Señor en Egipto, cuando nos sentábamos junto a la olla de carne y comíamos pan hasta hartarnos! Nos habéis sacado a este desierto para matar de hambre a toda esta comunidad». El Señor dijo a Moisés: —«Yo haré llover pan del cielo: que el pueblo salga a recoger la ración de cada día; lo pondré a prueba a ver si guarda mi ley o no. He oído las murmuraciones de los israelitas. Diles: "Hacía el crepúsculo comeréis carne, por la mañana os saciaréis de pan; para que sepáis que yo soy el Señor, vuestro Dios"». Por la tarde, una banda de codornices cubrió todo el campamento; por la mañana, había una capa de rocío alrededor de campamento. Cuando se evaporó la capa de rocío, apareció en la superficie del desierto un polvo fino, parecido a la escarcha. Al verlo, los israelitas dijeron —«¿Qué es esto?». Pues no sabían lo que era. Moisés les dijo: —«Es el pan que el Señor os da de comer».

Palabra de Dios.

Salmo responsorial: Salmo 77, 3 y 4bc. 23-24. 25 y 54 (R.: 24b)

R. El Señor les dio un trigo celeste.

Lo que oímos y aprendimos,
lo que nuestros padres nos contaron,
lo contaremos a la futura generación:
las alabanzas del Señor, su poder. R.

Dio orden a las altas nubes,
abrió las compuertas del cielo:
hizo llover sobre ellos maná,
les dio un trigo celeste. R.

Y el hombre comió pan de ángeles,
les mandó provisiones hasta la hartura.
Los hizo entrar por las santas fronteras,
hasta el monte que su diestra había adquirido. R.

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 4, 17. 20-24

Hermanos: Esto es los que digo y aseguro en el Señor: que no andéis ya como los gentiles, que andan en la vaciedad de sus criterios. Vosotros, en cambio, no es así como habéis aprendido a Cristo, si es que es él a quien habéis oído y en él fuisteis adoctrinados, tal como es la verdad en Cristo Jesús; es decir, a abandonar el anterior modo de vivir, el hombre viejo corrompido por deseos seductores, a renovaros en la mente y en el espíritu y a vestiros de la nueva condición humana, creada a imagen de Dios: justicia y santidad verdaderas.

Palabra de Dios.

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Juan 6, 24-35

En aquel tiempo, cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaún en busca de Jesús. Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron: —«Maestro, ¿cuándo has venido aquí?». Jesús contesto: —«Os lo aseguro, me buscáis, no porque habéis visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros. Trabajad, no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre; pues a éste lo ha sellado el Padre, Dios». Ellos le preguntaron: —«Y, ¿qué obras tenemos que hacer para trabajar en lo que Dios quiere?». Respondió Jesús: —«La obra que Dios quiere es ésta: que creáis en el que él ha enviado». Le replicaron: —«¿Y qué signo vemos que haces tú, para que creamos en ti? ¿Cuál es tu obra? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: "Les dio a comer pan del cielo"». Jesús les replicó: —«Os aseguro que no fue Moisés quien os dio pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo». Entonces le dijeron: —«Señor, danos siempre de este pan». Jesús les contestó: —«Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed».

Palabra del Señor.

Oración de los fieles

  1. Para que el Pan bajado del cielo siga dándole vida a la Iglesia y fortaleciéndola en su misión en el mundo. Oremos.
  2. Para que los gobiernos trabajen por erradicar el hambre en el mundo. Oremos.
  1. Por los que no tienen trabajo, para que encuentren una forma de ganarse el sustento diario y puedan llevar el alimento a sus hogares. Oremos.
  2. Por los que hemos atendido el llamado de Jesús a compartir su banquete, para que también aprendamos a compartir lo que tenemos con los demás. Oremos.

SEÑOR, son muchos los trabajos que nos agobian día a día para procurar el alimento y el bienestar corporal perecedero. Tú nos dices: Trabajad por el alimento que perdura, dando vida eterna. Te refieres al Pan de la vida Y qué poca importancia doy algunos días a la Eucaristía -que debería ser el centro de mi jornada o de mi semana-, que es el pan de Dios que baja del cielo y da la vida al mundo. Te lo pido de corazón: ¡Dame siempre de ese Pan, y que yo lo reciba con toda el hambre de mi alma, con toda la gratitud de mi corazón.