Agenda

25 Sep 2020
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
26 Sep 2020
17:00
Fatima
02 Oct 2020
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
03 Oct 2020
17:00
Fatima
09 Oct 2020
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
10 Oct 2020
17:00
Fatima
16 Oct 2020
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
17 Oct 2020
17:00
Fatima
23 Oct 2020
20:00
Exposición del Santísimo y Rezo de la Coronilla de la Misericordia
24 Oct 2020
17:00
Fatima

Si quieres que recemos por tí, comunícanos tu intención

Nombre 
Intención 
    

XXI Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo A (23 de agosto de 2020)

 Liturgia de las Horas:  Tomo IV – Salterio 1ª semana

Santos ROSA DE LIMA vg

Eugenio ob, Abundio e Irene mrs

 Papa Francisco: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?». La respuesta proviene del corazón de Simón Pedro: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo». Quizá él no había estudiado en la escuela, y es capaz de decir estas palabras, ¡más fuertes que él! Pero están inspiradas por el Padre celeste, el cual revela al primero de los Doce la verdadera identidad de Jesús: Él es el Mesías, el Hijo enviado por Dios para salvar a la humanidad. Y de esta respuesta, Jesús entiende que, gracias a la fe dada por el Padre, hay un fundamento sólido sobre el cual puede construir su comunidad, su Iglesia. Por eso dice a Simón: «Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia». También con nosotros, hoy, Jesús quiere continuar construyendo su Iglesia, esta casa con fundamento sólido, pero donde no faltan las grietas, y que continuamente necesita ser reparada. Siempre. Nosotros ciertamente no nos sentimos rocas, sino solo pequeñas piedras. Aun así, ninguna pequeña piedra es inútil, es más, en las manos de Jesús la piedra más pequeña se convierte en preciosa, porque Él la recoge, la mira con gran ternura, la trabaja con su Espíritu, y la coloca en el lugar justo, que Él desde siempre ha pensado y donde puede ser más útil a toda la construcción (27-8-2017). Por intercesión de santa Rosa de Lima, cuya memoria celebramos hoy, pidamos a la Virgen María que aun en medio de las dificultades y oscuridades de la vida mantengamos encendida la luz de la esperanza, la certeza de que Dios es nuestro Padre y nunca nos abandona. Que el Señor os bendiga (23-8-2017).

Monición única para todas las lecturas

El profeta Isaías presenta la sustitución de un mayordomo real. El traspaso de poderes está simbolizado, entre otros distintivos, en la entrega de llaves, una imagen que remite al evangelio de Mateo y recuerda la nueva misión que Jesús encarga a Simón Pedro como servidor de su Iglesia. Ante esta decisión del Señor, brota del corazón creyente una oración de alabanza que bien puede ser la que expresa Pablo en la Carta a los Romanos: ”¡Qué insondables sus decisiones!”, y otra de petición que se hace eco del salmo: “No abandones la obra de tus manos”. 

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de Isaías 22, 19-23

Así dice el Señor a Sobná, mayordomo de palacio: «Te echaré de tu puesto, te destituiré de tu cargo. Aquel día, llamaré a mi siervo, a Eliacín, hijo de Elcías: le vestiré tu túnica, le ceñiré tu banda, le daré tus poderes; será padre para los habitantes de Jerusalén, para el pueblo de Judá. Colgaré de su hombro la llave del palacio de David: lo que él abra nadie lo cerrará, lo que él cierre nadie lo abrirá. Lo hincaré como un clavo en sitio firme, dará un trono glorioso a la casa paterna».

Palabra de Dios.

Salmo responsorial: Salmo 137

  1. Señor, tu misericordia es eterna, no abandones la obra de tus manos.

Te doy gracias, Señor, de todo corazón;
delante de los ángeles tañeré para ti,
me postraré hacia tu santuario,
daré gracias a tu nombre. R. 

Por tu misericordia y tu lealtad,
porque tu promesa supera a tu fama;
cuando te invoqué, me escuchaste,
acreciste el valor en mi alma. R. 

El Señor es sublime, se fija en el humilde,
y de lejos conoce al soberbio.
Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos. R. 

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 11, 33-36

¡Qué abismo de generosidad, de sabiduría y de conocimiento, el de Dios! ¡Qué insondables sus decisiones y qué irrastreables sus caminos! ¿Quién conoció la mente del Señor? ¿Quién fue su consejero? ¿Quién le ha dado primero, para que él le devuelva? Él es el origen, guía y meta del universo. A él la gloria por los siglos. Amén.

Palabra de Dios

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Mateo 16, 13-20

En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesárea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: —«¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?». Ellos contestaron: —«Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas». Él les preguntó: —«Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?». Simón Pedro tomó la palabra y dijo: —«Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo». Jesús le respondió: —«¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo. Ahora te digo yo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo». Y les mandó a los discípulos que no dijesen a nadie que él era el Mesías.

Palabra del Señor. 

Oración de los fieles

  1. Por la Iglesia, para que edificada sobre la fe de los apóstoles dé testimonio de esta fe ante el mundo y todos sus habitantes. Oremos.
  2. Por los pueblos y las naciones, para que vivan en paz, concordia y fraternidad, como una gran familia. Oremos.
  3. Por los enfermos e incapacitados, para que encuentren en Dios la paz que necesitan para llevar la cruz de su dolor. Oremos.
  4. Por nosotros y todos los cristianos del mundo, para que busquemos la unidad, bajo la autoridad del sucesor de Pedro. Oremos.

Oración

SEÑOR la pregunta me la haces hoy a mí: Y tú, ¿quién dices que soy yo? Me pieles una respuesta personal, vital, experimental. Yo te digo de corazón, y aunque alguna vez mi vida no responda a esta confesión: Tu eres mi Dios y mi todo mi Señor, mi Salvador, mi Amigo en quien confío plenamente. Llevada a la vida de cada día. esa era la fe de la primera santa de las américas. La dominica Rosa de Lima, Patrona de Perú y de toda América Latina. Las obras de misericordia, el amor a ti y a la Iglesia, la oración y las penitencias preparaban su alma para recibirte en la comunión, anticipo y camino hasta el cielo.